miércoles, 31 de marzo de 2010

Católicos comienzan el Triduo Pascual, tiempo de silencio y oración

Publicado 2010/03/31
Autor : Gaudium Press

En la audiencia general de este miércoles, el Papa Benedicto XVI habló sobre el inicio de tres días de oración por la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús y deseó buena Pascua a los fieles

Ciudad del Vaticano (Miércoles, 31-03-2010, Gaudium Press) "Mañana tendrá inicio el Triduo Pascual, centro de todo el Año Litúrgico, al cual somos invitados, a través del silencio y la oración, a contemplar el misterio de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor", explicó el Papa al iniciar su audiencia general de la Semana Santa, este miércoles.
Al contrario de lo que venía haciendo en las últimas audiencias con los fieles en la Plaza de San Pedro, esta vez el Pontífice no abordó la catequesis de ningún santo o teólogo medieval. Benedicto XVI la dedicó, sin embargo, al significado de la más importante fiesta cristiana, de la muerte y resurrección de Jesucristo.
más...

Comentario del Evangelio de hoy

Publicado 2011/03/31

El evangelio de hoy aparecen las diversas reacciones ante la expulsión de un demonio. Jesús había expulsado un demonio que era mudo. La expulsión provocó dos reacciones diferentes. Por un lado, la multitud se quedó admirada y maravillada. La multitud acepta a Jesús y cree en él. Por otro, los que no aceptan a Jesús y no creen en él. De estos últimos algunos decían que Jesús expulsaba a los demonios en nombre de Belcebú, el príncipe de los demonios, y otros querían de él una señal del cielo. Marcos informa que se trataba de escribas venidos de Jerusalén (Mc 3,22), que no concordaban con la libertad de Jesús. Querían defender la Tradición contra las novedades de Jesús. Jesús denuncia lo absurdo de la calumnia de los escribas. Decir que él expulsa los demonios con la ayuda del príncipe de los demonios es negar la evidencia. Es lo mismo que decir que el agua está seca, o que el sol es oscuridad. En el camino de conversión tendremos nosotros que aceptar este mensaje. También a veces negamos la evidencia. No queremos dar el brazo a torcer y mucho menos nuestro criterio u opinión. Está sucediendo la salvación entre nosotros y ponemos trabas pensando que en esas personas, acontecimientos, etc… no se puede dar. Negamos la evidencia. Mal camino. Hoy se nos ofrece reflexionar y cambiar la actitud.

Comentarios realizados por: José Valiente Lendrino (Viceconsiliario Nacional de Cursillos en España)

"En el bautismo, pasamos de la muerte a la vida", dice arzobispo de Curitiba

Publicado 2010/03/30
Autor : Gaudium Press


En un artículo especial para la festividad de la Pascua, Mons. Moacyr José Vitti comenta respecto al origen y la importancia de la celebración de la Pascua católica


Curitiba (Martes, 30-03-2010, Gaudium Press) En la semana en que católicos de todo el mundo se preparan para celebrar la muerte y resurrección de Jesucristo, el arzobispo de Curitiba, Mons. Moacyr José Vitti, discurre sobre el origen y la importancia de la fiesta de la Pascua, en un artículo escrito especialmente para esta ocasión.

Mons. Moacyr inicia su texto explicando el origen de la Pascua católica. "Conforme narran los Evangelios, Jesús resucitó en el primer día de la semana", dice. Por esta razón, los primeros cristianos comenzaron a reunirse cada semana para celebrar su fiesta, no más en el sábado, como hacían los judíos, sino al día siguiente, aquel que los romanos llamaban "día del Sol".
más...

Evangelio del día

2010-03-31 - Evangelio según San Mateo 26, 14-25

Publicado 2010/03/31

Autor : Sagrada Biblia

En aquellos días dijo Isaías: Mi Señor me ha dado una lengua de iniciado, para saber decir al abatido una palabra de aliento. Cada mañana me espabila el oído, para que escuche como los iniciados.

Libro del profeta Isaías 50, 4-9

En aquellos días dijo Isaías: Mi Señor me ha dado una lengua de iniciado, para saber decir al abatido una palabra de aliento. Cada mañana me espabila el oído, para que escuche como los iniciados. El Señor Dios me ha abierto el oído y yo no me he rebelado ni me he echado atrás. Ofrecí la espalda a los que golpeaban, la mejilla a los que mesaban mi barba. No oculté el rostro a insultos y salivazos. Mi Señor me ayudaba, por eso no me quedaba confundido, por eso ofrecí el rostro como pedernal, y sé que no quedaré avergonzado. Tengo cerca a mi abogado, ¿quién pleiteará contra mí? Vamos a enfrentarnos: ¿Quién es mi rival? Que se acerque. Mirad, mi Señor me ayuda: ¿quién probará que soy culpable?

Salmo 68

Por ti he aguantado afrentas, la vergüenza cubrió mi rostro. Soy un extraño para mis hermanos, un extranjero para los hijos de mi madre; porque me devora el celo de tu templo, y las afrentas con que te afrentan caen sobre mí. La afrenta me destroza el corazón, y desfallezco. Espero compasión, y no la hay, consoladores, y no los encuentro. En mi comida me echaron hiel, para mi sed me dieron vinagre. Alabaré el nombre de Dios con cantos, proclamaré su grandeza con acción de gracias. Miradlo, los humildes, y alegraos, buscad al Señor, y vivirá vuestro corazón. Que el Señor escucha a sus pobres, no desprecia a sus cautivos.

Evangelio según San Mateo 26, 14-25

En aquel tiempo, uno de los doce, llamado Judas Iscariote, fue a los sumos sacerdotes y les propuso: ¿Qué estáis dispuestos a darme si os lo entrego? Ellos se ajustaron con él en treinta monedas. Y desde entonces andaba buscando ocasión propicia para entregarlo.
El primer día de los ázimos se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: ¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua? El contesto: Id a casa de Fulano y decidle: "El Maestro dice: mi momento está cerca; deseo celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos".
Los discípulos cumplieron las instrucciones de Jesús y prepararon la Pascua. Al atardecer se puso a la mesa con los doce. Mientras comían, dijo: Os aseguro que uno de vosotros me va a entregar. Ellos consternados se pusieron a preguntarle uno tras otro: ¿Soy yo acaso, Señor? El respondió: El que ha mojado en la misma fuente que yo, ése me va a entregar. El Hijo el Hombre se va como está escrito de él; pero ¡ay del que va a entregar al Hijo del Hombre!, más le valdría no haber nacido. Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar: ¡Soy yo acaso, Maestro? El respondió: Así es.

martes, 30 de marzo de 2010

Fátima inaugura exposición sobre visitas de Papas al Santuario

Publicado 2010/03/30

Autor : Gaudium Press

En razón del viaje del Papa Benedicto XVI a Portugal, el Santuario de Fátima realizará una muestra documental y fotográfica que recordará la ligación de los diversos Papas con la ciudad de los tres pastorcitos

Fátima (Lunes, 29-03-2010, Gaudium Press) Por ocasión de la visita del Papa Benedicto XVI a Portugal, entre el 11 y 14 de mayo de este año, el Santuario de Fátima, por medio del obispo de Leiria-Fátima, Mons. Antonio Marto, inauguró, en uno de los espacios anexos a la Iglesia de la Santísima Trinidad, la exposición documental y fotográfica "El obispo vestido de blanco: los Papas y Fátima".
La exposición, que según la Agencia Ecclesia tiene como objetivo recordar la ligación de los diversos Papas a Fátima, destaca las cuatro visitas papales ya realizadas al santuario de la ciudad: la primera hecha en 1967, por el Papa Pablo VI y las otras realizadas en 1982, 1991 y 2000, por Juan Pablo II.
más...

“Y, ¿qué es la humildad? La humildad es la verdad”: Cardenal Juan Luis Cipriani

Publicado 2010/03/30
Autor : Gaudium Press

El pasado Domingo, los fieles católicos del mundo se congregaron para celebrar el Domingo de Ramos y dar inicio a la Semana Santa. En Lima, el Cardenal Juan Luis Cipriani compartió durante su homilía una importante reflexión frente a la humildad

Lima (Martes, 30-03-2010, Gaudium Press) El pasado domingo en la Catedral Basílica de Lima - Perú y con motivo de la celebración del Domingo de Ramos, el Cardenal Juan Luis Cipriani, reflexionó, durante la homilía, sobre la humildad y la importancia de ésta en la vida de todos los católicos.
"Atrévete, la pasión es un hecho real. Y qué nos dice la pasión a cada uno. Es algo que hoy la iglesia te anima a renovar. Métete en la escuela de esa pasión de Cristo y aprende, todos estos días, unos minutos en tu casa o acercándote al templo para confesarte. Es el momento ideal. Parecería que Jesús y que todos los santos están mirando de modo especial a la Tierra, a sus hijos, para animarlos. Para esto, hermanos, hace falta una actitud de humildad", expresó el Cardenal.
más...

frase del día


Tú que viniste del Padre, muéstranos el camino para ir al Padre.

Benedicto XVI pide que polacos sean "testimonios de fe y amor" como enseñaba Juan Pablo II

Publicado 2010/03/30

Autor : Gaudium Press

El Papa celebró ayer misa por el quinto aniversario de fallecimiento de su predecesor, Juan Pablo II

Ciudad del Vaticano (Martes, 30-03-2010, Gaudium Press) El Papa Benedicto XVI presidió en la tarde de ayer, en el Vaticano, una misa por los cinco años de fallecimiento de su antecesor, Juan Pablo II. Es tradición en la Iglesia Católica que los Papas celebren misas y homenaje a aquellos que lo precedieron en el trono de San Pedro, ceremonias que son denominadas "defunctis".
Este año, entretanto, debido a la coincidencia de la fecha con el Viernes Santo, la ceremonia por Juan Pablo II se adelantó cinco días. Juan Pablo II falleció el 2 de abril de 2005, en la vigilia del Domingo de Misericordia, instituido por él mismo. Según Benedicto XVI en la ceremonia de ayer, la vida de Juan Pablo II fue plena de amor divino, dedicada a los otros con generosidad, "sin reservas, sin medida, sin cálculo".

lunes, 29 de marzo de 2010

El Papa instó para que el hombre “suba a la altura” de su ser

Publicado 2010/03/30

Autor : Gaudium Press

Jesús “nos conduce a la meta, a una humanidad plenamente realizada y auténtica”, que se cumple con una ascensión que simboliza el “movimiento interior de la existencia”, afirmó el Pontífice en la celebración del Domingo de Ramos

Ciudad del Vaticano (Lunes, 29-03-2010, Gaudium Press) "El hombre puede elegir una vía cómoda y dejar de lado cualquier fatiga. Puede también descender hacia bien abajo, a lo que es indigno. Puede enterrarse en el lodo de la falsedad y la deshonestidad", pero su verdadera vocación es ir en dirección a la "altura del ser hombre", recordó el Papa Benedicto XVI durante la misa del Domingo de Ramos, ayer. Para los católicos, iniciaron las celebraciones de la Semana Santa que preceden una de sus fiestas más importantes, la Pascua.

más...

Comentario del Evangelio de hoy

Publicado 2011/03/29

El Evangelio de hoy habla de la necesidad del perdón. No es fácil perdonar. Pues ciertas heridas siguen machucando el corazón. Hay personas que dicen: “Yo perdono pero no olvido” Rencor, tensiones, discusiones, opiniones diferentes, ofensas, provocaciones dificultan el perdón y la reconciliación. Vamos a meditar las palabras de Jesús que hablan de reconciliación y que nos traen la parábola del perdón sin límites. ¡Perdonar setenta veces siete! Jesús había hablado de la importancia del perdón y sobre la necesidad de saber acoger a los hermanos y a las hermanas para ayudarlos a reconciliarse con la comunidad. Ante estas palabras de Jesús, Pedro pregunta: “¿Cuántas veces tengo que perdonar a los hermanos que pecan contra mí? ¿Hasta setenta veces siete? ” El número siete indica una perfección. En este caso, era sinónimo de siempre. Jesús va más lejos de la propuesta de Pedro. Elimina todo y cualquier límite posible para el perdón: "No te digo siete, sino setenta veces siete.” O sea, ¡setenta veces siempre! Pues no hay proporción entre el perdón que recibimos de Dios y el perdón que debemos ofrecer a los hermanos, como nos enseña la parábola del perdón sin límites. Pero tenemos que amar perdonando.

Comentarios realizados por: José Valiente Lendrino (Viceconsiliario Nacional de Cursillos en España)

Un Heraldo sacerdote en Haití

Un Heraldo sacerdote, el Padre François Bandet, canadiense, visitó Haití para celebrar la Eucaristía con los participantes de la campañade los Oratorios "María, Reina de los Corazones". En la foto, el Padre Bandet conversa con los fieles de Puerto Príncipe, después de la Misa.

2010-03-29 - Evangelio según San Juan 12, 1-11

Publicado 2010/03/29
Autor : Sagrada Biblia

Así dice el Señor Dios, que creo y desplegó los cielos, consolidó la tierra con su vegetación, dio el respiro al pueblo que lo habita y el aliento a los que se mueven en ella.

Libro del profeta Isaías 42, 1-7

Mirad a mi siervo, a quien sostengo; mi elegido, a quien prefiero. Sobre él he puesto mi espíritu, para que traiga el derecho a las naciones. No gritará, no clamara, no voceará por las calle.
La caña cascada no la quebrará., el pabilo vacilante no lo apagará, hasta implantar el derecho en la tierra, y sus leyes que esperan las islas.
Así dice el Señor Dios, que creo y desplegó los cielos, consolidó la tierra con su vegetación, dio el respiro al pueblo que lo habita y el aliento a los que se mueven en ella.
Yo, el Señor, te he llamado con justicia, te he cogido de la mano, te he formado, y te he hecho alianza de un pueblo, luz de las naciones. Para que abras los ojos de los ciegos, saques a los cautivos de la prisión, y de la mazmorra a los que habitan las tinieblas.

Salmo 26

El Señor es mi ley y mi salvación, ¿a quien temeré? El Señor es la defensa de mi vida, ¿Quién Me hará temblar?. Si un ejército acampa contra mí, mi corazón no tiembla; si me declaran la guerra, me siento tranquilo. Una cosa pido al Señor, eso buscaré: habitar en la casa del Señor por los días de mi vida; gozar de la dulzura del Señor, contemplando su templo. Él me protegerá en su tienda el día del peligro; me esconderá en lo escondido de su morada, me alzará sobre la roca.

Evangelio según San Juan 12, 1-11

Seis días antes de la Pascua, fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena: Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban con él en la mesa. María tomó una libra de perfume de nardo, auténtico y costoso, le ungió a Jesús los pies y se los enjugó con su cabellera. Y la casa se llenó de la fragancia del perfume.
Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dice: ¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios para dárselos a los pobres? Entonces Jesús dijo: Déjala: lo tenía guardado para el día de mi sepultura; porque a los pobres los tenéis con vosotros, pero a mi no siempre me tenéis.
Una muchedumbre de judíos se entero de que estaba allí y fueron no sólo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, al que había resucitado de entre los muertos. Los sumos sacerdotes decidieron matar también a Lázaro, porque muchos judíos, por su causa, se les iban y creían en Jesús.

Obispo de Tehuacán, México, habla sobre el 15º aniversario de la publicación de la Encíclica "El Evangelio de la Vida" de Juan Pablo II

Publicado 2010/03/26
Autor: Gaudium Press
Sección: América

Tehuacán (Viernes, 26-03-2010, Gaudium Press) Ayer, en el marco de la solemnidad de la Encarnación del hijo de Dios, la Iglesia celebró, además, el Día de la Vida. Hace 15 años, con motivo de ésta solemnidad, el Papa Juan Pablo II publicó la Carta Encíclica "Evangelium Vitae" -Evangelio de la Vida-, sobre el carácter inviolable de la vida humana. Monseñor Rodrigo Aguilar Martínez, Obispo de Tehuacán, México, y Responsable de la Dimensión Episcopal de Vida de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), con ocasión del 15º aniversario de este documento, trajo al contexto actual algunos aspectos de la carta del Papa Wojtyla.

más...

Minuto con María - Vaso de elección

Pidamos que María nos fortalezca en el amor a Dios y nos obtenga gracias inimaginables.
VER VIDEO

Semana Santa en el Vaticano


La Santa Sede divulgó la agenda del Papa Benedicto XVI para las conmemoraciones de la Semana Santa. Entre las principales celebraciones está la de la Santa Misa en recuerdo del 5º Aniversario del fallecimiento del Papa Juan Pablo II.

sábado, 27 de marzo de 2010

"Los sacerdotes también son llamados a una auténtica conversión", exhorta predicador pontificio

Publicado 2010/03/26
Autor: Gaudium Press
Sección: Europa

Ciudad del Vaticano (Viernes, 26-03-2010, Gaudium Press) La "necesidad de una purificación dentro de la Iglesia, a partir de su clero, con una auténtica conversión del clero, diáconos, sacerdotes y obispos" fue la materia del último sermón de la Cuaresma del Padre Raniero Cantalamessa, proferido hoy por la mañana en el Vaticano en la capilla "Redemptoris Mater", en presencia del Santo Padre y la familia pontificia.
"Creo interpretar la preocupación más veces expresada en el pasado por el Santo Padre y que motivó, por lo menos en parte, la proclamación de este Año Sacerdotal, dedicando esta última meditación a la necesidad de una purificación dentro de la Iglesia, a partir de su clero" - explicó el predicador de la Casa Pontificia sobre el tema "Si vuelves a mí..." de la intervención que finalizó los sermones de la Cuaresma.
más...

viernes, 26 de marzo de 2010

En el día de de la Anunciación, los Heraldos del Evangelio entregaron 8 Oratorios en el pueblo San Francisco del Monte





En el día de de la Anunciación, los Heraldos del Evangelio entregaron 8 Oratorios en el pueblo San Francisco del Monte, en las montañas de El Salvador y a una hora y media de la capital. Todo la aldea paró para asistir a la ceremonia. Cada Oratorio visitará treinta familias por mes, un día en cada casa. Cada hogar se compromete a rezar el Rosario y leer un trecho de la Biblia en familia. Esta es la campaña "María, Reina de los Corazones" que los Heraldos del Evangelio llevan adelante en todo el mundo.

Vaticano divulga programa de la visita del Papa Benedicto XVI a Portugal

Ciudad del Vaticano (Viernes, 25-03-2010, Gaudium Press) La Sala de Prensa de la Santa Sede divulgó ayer la programación de la visita del Papa Benedicto XVI a las ciudades portuguesas de Lisboa, Porto y Fátima entre los días 11 y 14 de mayo. El viaje tendrá un carácter especial, pues acontecerá en la época en que se conmemora el 10º aniversario de la beatificación de Jacinta Marto y Francisco, dos de los tres pastorcitos que presenciaron la aparición de Nuestra Señora de Fátima en 1917 y el centenario de nacimiento de Jacinta.
más...

Más de un millón de peregrinos son esperados para la exposición del Santo Sudario en Turín


Cardenal Poletto, Arzobispo de Turín

Ciudad del Vaticano (Viernes, 26-03-2010, Gaudium Press) Ya fueron hechas más de 1.300.000 reservas para ver el Santo Sudario, que estará nuevamente en exposición al público entre el 10 de abril y el 20 de mayo. Según dieron a conocer los organizadores, la mayor parte de las reservas vienen de Italia, pero hay también grupos de peregrinos de Francia, Alemania, España, Polonia y Estados Unidos, que ya se manifestaron para venerar el tejido que recubrió el cuerpo de Cristo.
El Papa Benedicto XVI visitará Turín el 2 de mayo, cuando presidirá una celebración eucarística y se encontrará con los jóvenes y los enfermos, tal como dio a entender en rueda de prensa el Cardenal Severino Poletto, Arzobispo de la ciudad y custodio del Santo Sudario.
Ayer, en la misma rueda de prensa, el Vaticano, igualmente, presentó el programa de la exposición, que tendrá el tema: "Passio Christi, passio hominis" -pasión de Cristo, pasión del hombre-.
más...

Comentario del Evangelio de hoy

Publicado 2011/03/26

Un hombre tenía dos hijos. El menor pide la parte de la heredad que le toca. El padre divide todo entre los dos. Tanto el mayor como el menor, reciben su parte. Recibir la herencia no es un mérito. Es un don gratuito. La herencia de los dones de Dios está distribuida entre todos los seres humanos, tanto judíos como paganos, tanto cristianos como no cristianos. Todos reciben algo de la herencia del Padre. Pero no todos la cuidan de la misma manera. Así, el hijo menor se va lejos y gasta su herencia en una vida disipada, huyendo de su Padre. En tiempo de Lucas, el mayor representaba a las comunidades venida del judaísmo, y el menor a las comunidades venidas del paganismo. Y hoy, ¿quién es el mayor y quién el menor? La necesidad de tener que comer hace que el menor perciba su libertad y se vuelva esclavo para cuidar de los puercos. Recibe el tratamiento peor que los puercos. Esta era la condición de vida de millones de esclavos en el imperio romano en tiempo de Lucas. La situación en la que se encuentra hace que el hijo menor recuerde la casa del Padre. Hace una revisión de vida y decide volver a casa. Hasta prepara las palabras que va a decir al Padre: “Ya no merezco ser llamado hijo tuyo. ¡Trátame como a uno de tus jornaleros!” La parábola dice que el hijo menor estaba todavía lejos de casa cuando el Padre ya lo vio, corrió a su encuentro y lo llenó de besos. La impresión que Jesús nos da es que el Padre se había quedado largo tiempo a la ventana mirando hacia la carretera para ver si el hijo despuntaría a lo lejos. Conforme con nuestra forma humana de pensar y de sentir, la alegría del Padre parece exagerada. Ni siquiera deja que el hijo termine las palabras que había preparado. ¡No escucha! El Padre no quiere que el hijo sea su esclavo. Quiere que sea su hijo. Esta es la gran Buena Nueva que Jesús nos trae. Túnica nueva, sandalias nuevas, anillo al dedo, churrasco, ¡fiesta! En esta alegría inmensa del reencuentro, Jesús deja trasparentar la gran tristeza del Padre por la pérdida del hijo. Dios estaba muy triste, y la gente se da cuenta ahora, viendo el tamaño de la alegría del Padre cuando vuelve a encontrar al hijo. ¡Es una alegría compartida con todo el mundo en la fiesta que pide preparar! El hijo mayor volvía de su trabajo en el campo y se encuentra con la casa en fiesta. No entra. Quiere saber qué pasa. Cuando se entera de la razón de la fiesta, se llena de rabia y no quiere entrar. Cerrado en sí mismo, piensa tener su derecho. No le gusta la fiesta y no entiende la alegría del Padre. Señal de que no tenía mucha intimidad con el Padre, a pesar de vivir en la misma casa. Pues, si hubiera tenido intimidad con él, hubiera notado la inmensa tristeza del Padre por la pérdida del hijo menor y hubiera entendido su alegría por la vuelta del hijo. Quien vive muy preocupado en observar la ley de Dios, corre el peligro de alejarse de Dios. El hijo menor, a pesar de estar lejos de casa, parecía conocer al Padre mejor que el hijo mayor, que moraba con él en la misma casa. Pues el menor tuvo el valor de volver a la casa del Padre, mientras que el mayor no quiere entrar en la casa del Padre. No se da cuenta de que el Padre, sin él, perderá la alegría. Pues él también, el mayor, es hijo lo mismo que el menor. El padre sale de casa y suplica al hijo mayor para que entre. El mayor también quiere la fiesta y la alegría, pero sólo con los amigos. No con el hermano, ni siquiera con el padre. Ni siquiera llama al hermano menor con el nombre de hermano, ya que dice “ese hijo tuyo” como si no fuera su hermano. Y es él, el mayor, quien habla de prostitutas. ¡Es su malicia la que interpreta la vida del hermano menor! Cuántas veces nosotros los católicos interpretamos mal la vida y la religión de los demás. La actitud del Padre es otra. El acoge el hijo menor, pero también no quiere perder el hijo mayor. Los dos forman parte de la familia. El uno no puede excluir al otro. Aquel que experimenta la gratuita y sorprendente entrada del amor de Dios en su vida se alegra y quiere comunicar esta alegría a los demás. La acción salvadora de Dios es fuente de alegría: “¡Alégrense conmigo!” Y de esta experiencia de la gratuidad de Dios nace el sentido de la fiesta y de la alegría. Al final de la parábola, el Padre manda alegrarse y hacer fiesta. La alegría queda amenazada a causa del hijo mayor que no quiere entrar. El piensa que tiene derecho a una alegría sólo con sus amigos y no quiere la alegría con todos los miembros de la misma familia humana. El representa a los que se consideran justos y observantes y piensan que no precisan conversión. ¿Cuál es la imagen de Dios que está en mí desde mi infancia? ¿Ha cambiado a lo largo de los años? Si ha cambiado, ¿por qué ha cambiado? ¿Me identifico con cuál de los dos hijos: con el menor o con el mayor? ¿Por que?

Comentarios realizados por: José Valiente Lendrino (Viceconsiliario Nacional de Cursillos en España)

Santo del día

San Felipe Neri

Publicado 2010/05/26
Autor : Catholic.net


Apóstol de Roma, Mayo 26

El hombre busca la felicidad, pero nada de este mundo puede dársela. La felicidad es el fruto sobrenatural de la presencia de Dios en el alma. Es la felicidad de los santos. Ellos la viven en las mas adversas circunstancias y nada ni nadie se las puede quitar. San Felipe Neri ilustra admirablemente la felicidad de la santidad. Dispuesto a todo por Cristo, logró maravillas en su vida y la gloria del cielo.

Nació en Florencia, Italia, en 1515, uno de cuatro hijos del notario Francesco y Lucretia Neri. Muy pronto perdieron a su madre pero la segunda esposa de su padre fue para ellos una verdadera madre.

Desde pequeño Felipe era afable, obediente y amante de la oración. En su juventud le gustaba visitar a los padre dominicos del Monasterio de San Marco y según su propio testimonio estos padres le inspiraron a la virtud.

A los 17 años lo enviaron a San Germano, cerca de Monte Casino, como aprendiz de Romolo, un mercante primo de su padre. Su estancia ahí no fue muy prolongarla, ya que al poco tiempo tuvo Felipe la experiencia mística que él llamaría, más tarde, su "conversión" y, desde ese momento, dejaron de interesarle los negocios. Partió a Roma, sin dinero y sin ningún proyecto, confiado únicamente en la Providencia. En la Ciudad Eterna se hospedó en la casa de un aduanero florentino llamado Galeotto Caccia. quien le cedió una buhardilla y le dio lo necesario para comer a cambio de que educase a sus hijos, los cuales -según el testimonio de su propia madre y de una tía -se portaban como ángeles bajo la dirección del santo.. Felipe no necesitaba gran cosa, ya que sólo se alimentaba una vez al día y su dieta se reducía a pan, aceitunas y agua. En su habitación no había más que la cama, una silla, unos cuantos libros y una cuerda para colgar la ropa.

Fuera del tiempo que consagraba a la enseñanza, Felipe vivió como un anacoreta, los dos primeros años que pasó en Roma, entregado día y noche a la oración. Fue ese un período de preparación interior, en el que se fortaleció su vida espiritual y se confirmó en su deseo de servir a Dios. Al cabo de esos dos años, Felipe hizo sus estudios de filosofía y teología en la Sapienza y en Sant´Agostino. Era muy devoto al estudio, sin embargo le costaba concentrarse en ellos porque su mente se absorbía en el amor de Dios, especialmente al contemplar el crucifijo. El comprendía que Jesús, fuente de toda la sabiduría de la filosofía y teología le llenaba el alma en el silencio de la oración. A los tres años de estudio, cuando el tesón y el éxito con que había trabajado abrían ante él una brillante carrera, Felipe abandonó súbitamente los estudios. Movido probablemente por una inspiración divina, vendió la mayor parte de sus libro y se consagró al apostolado.

La vida religiosa del pueblo de Roma dejaba mucho que desear, graves abusos abundaban en la Iglesia; todo el mundo lo reconocía pero muy poco se hacía para remediarlo. En el Colegio cardenalicio gobernaban los Medici, de suerte que muchos cardenales se comportaban más bien como príncipes seculares que como eclesiásticos. El renacimiento de los estudios clásicos había sustituido los ideales cristianos por los paganos, con el consiguiente debilitamiento de la fe y el descenso del nivel moral. El clero había caído en la indiferencia, cuando no en la corrupción; la mayoría de los sacerdotes no celebraba la misa sino rara vez, dejaba arruinarse las iglesias y se desentendía del cuidado espiritual de los fieles. El pueblo, por ende, se había alejado de Dios. La obra de San Felipe habría de consistir en reevangelizar la ciudad de Roma y lo hizo con tal éxito, que un día se le llamaría "el Apóstol de Roma".

Los comienzos fueron modestos. Felipe iba a la calle o al mercado y empezaba a conversar con las gentes. particularmente con los empleados de los bancos y las tiendas del barrio de Sant´Angelo. Corno era muy simpático y tenía un buen sentido del humor, no le costaba trabajo entablar conversación, en el curso de la cual dejaba caer alguna palabra oportuna acerca del amor de Dios o del estado espiritual de sus interlocutores. Así fue logrando, poco a poco, que numerosas personas cambiasen de vida. El santo acostumbraba saludar a sus amigos con estas palabras: "Y bien, hermanos, ¿cuándo vamos a empezar a ser mejores?" Si éstos le preguntaban qué debían hacer para mejorar, el santo los llevaba consigo a cuidar a los enfermos de los hospitales y a visitar las siete iglesias, que era una de su devociones favoritas.

Felipe consagraba el día entero al apostolado; pero al atardecer, se retiraba a la soledad para entrar en profunda oración y, con frecuencia, pasaba la noche en el pórtico de alguna iglesia, o en las catacumbas de San Sebastián, junto a la Vía Appia. Se hallaba ahí, precisamente, la víspera se Pentecostés de 1544, pidiendo los dones del Espíritu Santo, cuando vio venir del cielo un globo de fuego que penetró en su boca y se dilató en su pecho. El santo se sintió poseído por un amor de Dios tan enorme, que parecía ahogarle; cayó al suelo, corno derribado y exclamó con acento de dolor: ¡Basta, Señor, basta! ¡No puedo soportarlo más!" Cuando recuperó plenamente la conciencia, descubrió que su pecho estaba hinchado, teniendo un bulto del tamaño de un puño; pero jamás-le causó dolor alguno. A partir de entonces, San Felipe experimentaba tales accesos de amor de Dios, que todo su cuerpo se estremecía. A menudo tenía que descubrirse el pecho para aliviar un poco el ardor que lo consumía; y rogaba a Dios que mitigase sus consuelos para no morir de gozo. Tan fuertes era las palpitaciones de su corazón que otros podían oirlas y sentir sus palpitaciones, especialmente años mas tarde, cuando como sacerdote, celebraba La Santa Misa, confesaba o predicaba. Había también un resplandor celestial que desde su corazón emanaba calor. Tras su muerte, la autopsia del cadáver del santo reveló que tenía dos costillas rotas y que éstas se habían arqueado para dejar más sitio al corazón.

San Felipe, habiendo recibido tanto, se entregaba plenamente a las obras corporales de misericordia. En 1548, con la ayuda del P. Persiano Rossa, su confesor, que vivía en San Girolamo della Carita y unos 15 laicos, San Felipe fundó la Cofradía de la Santísima Trinidad, conocida como la cofradía de los pobres, que se reunía para los ejercicios espirituales en la iglesia de San Salvatore in Campo. Dicha cofradía, que se encargaba de socorrer a los peregrinos necesitados, ayudó a San Felipe a difundir la devoción de las cuarenta horas (adoración Eucarística), durante las cuales solía dar breves reflexiones llenas de amor que conmovían a todos. Dios bendijo el trabajo de la cofradía y que pronto fundó el célebre hospital de Santa Trinita dei Pellegrini; en el año jubilar de 1575, los miembros de la cofradía atendieron ahí a 145,000 peregrinos y se encargaron, más tarde, de cuidar a los pobres durante la convalescencia. Así pues, a los treinta y cuatro años de edad, San Felipe había hecho ya grandes cosas.

Sacerdote
Su confesor estaba persuadido de que Felipe haría cosas todavía mayores si recibía la ordenación sacerdotal. Aunque el santo se resistía a ello, por humildad, acabó por seguir el consejo de su confesor. El 23 de mayo de 1551 recibió las órdenes sagradas. Tenía 36 años. Fue a vivir con el P. Rossa y otros sacerdotes a San Girolamo della Carita. A partir de ese momento, ejerció el apostolado sobre todo en el confesonario, en el que se sentaba desde la madrugada hasta mediodía, algunas veces hasta las horas de la tarde, para atender a una multitud de penitentes de toda edad y condición social. El santo tenía el poder de leer el pensamiento de sus penitentes y logró numerosas conversiones. Con paciencia analizaba cada pecado y con gran sabiduría prescribía el remedio. Con gentileza y gran compasión guiaba a los penitentes en el camino de la santidad. Enseñó a sus penitentes el valor de la mortificación y las prácticas ayudasen a crecer en humildad. Algunos recibían de penitencia mendigar por alimentos u otras prácticas de humillación. Uno de los beneficios de la guerra contra el ego es que abre la puerta a la oración. Decía: "Un hombre sin oración es un animal sin razón". Enseñaba la importancia de llenar la mente con pensamientos santos y pensaba que para lograrlo se debía hacer lectura espiritual, especialmente de los santos.

Celebraba con gran devoción la misa diaria cosa que muchos sacerdotes habían abandonado. Con frecuencia experimentaba el éxtasis durante la misa y se le observó levitando en algunas ocasiones. Para no llamar la atención trataba de celebrar la última misa del día, en la que había menos personas.

Conversaciones espirituales
Consideraba que era muy importante la formación. Para ayudar en el crecimiento espiritual, organizaba conversaciones espirituales en las que se oraba y se leían las vidas de los santos y misioneros. Terminaban con una visita al Santísimo Sacramento en alguna iglesia o con la asistencia a las vísperas. Eran tantos los que asistían a las conversaciones espirituales que en la iglesia de San Girolamo se construyó una gran sala para las conferencias de San Felipe y varios sacerdotes empezaron a ayudarle en la obra. El pueblo los llamaba "los Oratorianos", porque tocaban la campana para llamar a los fieles a rezar en su oratorio. Las reuniones fueron tomando estructura con oración mental, lectura del Evangelio, comentario, lectura de los santos, historia de la Iglesia y música. Músicos, incluso Giovanni Palestrina, asistieron y escribieron música para las reuniones. Los resultados fueron extraordinarios. Muchos miembros prominentes de la curia asistieron a lo que se llamaba "el oratorio".

El ejemplo de la vida y muerte heroicas de San Francisco Javier movió a San Felipe a ofrecerse como voluntario para las misiones; quiso irse a la India y unos veinte compañeros del oratorio compartían la idea. En 1557 consultó con el Padre Agustín Ghettini, un santo monje cisterciense. Después de varios días de oración, el patrón especial del Padre Ghettini, San Juan Evangelista, se le apareció y le informó que la India de Felipe sería Roma. El santo se atuvo a su consejo poniendo en Roma toda su atención.

Una de sus preocupaciones eran los carnavales en que, con el pretexto de "prepararse" para la cuaresma, se daban al libertinage. San Felipe propuso la santa diversión de visitar siete iglesias de la ciudad, una peregrinación de unas doce millas, orando, cantando y con un almuerzo al aire libre.

San Felipe tuvo muchos éxitos pero también gran oposición. Uno de estos fue el cardenal Rosaro, vicario del Papa Pablo IV. El santo fue llamado ante el cardenal acusado de formar una secta. Se le prohibió confesar y tener mas reuniones o peregrinaciones. Su pronta y completa obediencia edificó a sus simpatizantes. El santo comprendía que era Dios quien le probaba y que la solución era la oración.

El cardenal Rosario murió repentinamente. El santo no guardó ningún resentimiento hacia el cardenal ni permitía la menor crítica contra este.

La Congregación del Oratorio (Los oratorianos)
En 1564 el Papa Pío IV pidió a San Felipe que asumiera la responsabilidad por la Iglesia de San Giovanni de los Florentinos. Fueron entonces ordenados tres de sus propios discípulos quienes también fueron a San Juan. Vivían y oraban en comunidad, bajo la dirección de San Felipe. El santo redactó una regla muy sencilla para sus jóvenes discípulos, entre los cuales se contaba el futuro historiador Baronio.

Con la bendición del Papa Gregorio XII, San Felipe y sus colaboradores adquirieron, en 1575, su propia Iglesia, Santa María de Vallicella. El Papa aprobó formalmente la Congregación del Oratorio. Era única en que los sacerdotes son seculares que viven en comunidad pero sin votos. Los miembros retenían sus propiedades pero debían contribuir en los gastos de la comunidad. Los que deseaban tomar votos estaban libres para dejar la Congregación para unirse a una orden religiosa. El instituto tenía como fin la oración, la predicación y la administración de los sacramentos. Es de notar que, aunque la congregación florecía a la sombra del Vaticano, no recibió el reconocimiento final de sus constituciones hasta 17 años después de la muerte de su fundador, en 1612.

La Iglesia de Santa María in Vallicella estaba en ruinas y resultaba demasiado pequeña. San Felipe fue además avisado en una visión que la Iglesia estaba a punto del derrumbe, siendo sostenida por la Virgen. El santo decidió demolerla y construir una más grande. Resultó que los obreros encontraron la viga principal estaba desconectada de todo apoyo. Bajo la dirección de San Felipe la excavación comenzó en el lugar donde una antigua fundación yacía escondida. Estas ruinas proveyeron la necesaria fundación para una porción de la nueva Iglesia y suficiente piedra para el resto de la base. En menos de dos años los padres se mudaron a la "Chiesa Nuova". El Papa, San Carlos Borromeo y otros distinguidos personajes de Roma contribuyeron a la obra con generosas limosnas. San Felipe tenía por amigos a varios cardenales y príncipes. Lo estimaban por su gran sentido del humor y su humildad, virtud que buscaba inculcar en sus discípulos.

Aparición de la Virgen y curación
Fue siempre de salud delicada. En cierta ocasión, la Santísima Virgen se le apareció y le curó de una enfermedad de la vesícula. El suceso aconteció así: el santo había casi perdido el conocimiento, cuando súbitamente se incorporó, abrió los brazos v exclamó: "¡Mi hermosa Señora! "Mi santa Señora!" El médico que le asistía le tomó por el brazo, pero San Felipe le dijo: "Dejadme abrazar a mi Madre que ha venido a visitarme". Después, cayó en la cuenta de que había varios testigos y escondió el rostro entre las sábanas, como un niño, pues no le gustaba que le tomasen por santo.

Dones extraordinarios
San Felipe tenía el don de curación, devolviéndole la salud a muchos enfermos. También, en diversas ocasiones, predijo el porvenir. Vivía en estrecho contacto con lo sobrenatural y experimentaba frecuentes éxtasis. Quienes lo vieron en éxtasis dieron testimonio de que su rostro brillaba con una luz celestial.

Ultimos años
Durante sus últimos años fueron muchos los cardenales que lo tenían como consejero. Sufrió varias enfermedades y dos años antes de morir logró renunciar a su cargo de superior, siendo sustituido por Baronio.

Obtuvo permiso de celebrar diariamente la misa en el pequeño oratorio que estaba junto a su cuarto. Como frecuentemente era arrebatado en éxtasis durante la misa, los asistentes acabaron por tomar la costumbre de retirarse al "Agnus Dei". El acólito hacía lo mismo. Después de apagar los cirios, encender una lamparilla y colgar de la puerta un letrero para anunciar que San Felipe estaba celebrando todavía; dos horas después volvía el acólito, encendía de nuevo los cirios y la misa continuaba.

El día de Corpus Christi, 25 de mayo de 1595, el santo estaba desbordante de alegría, de suerte que su médico le dijo que nunca le había visto tan bien durante los últimos diez años. Pero San Felipe sabía perfectamente que había llegado su última hora. Confesó durante todo el día y recibió, como de costumbre, a los visitantes. Pero antes de retirarse, dijo: "A fin de cuentas, hay que morir". Hacia medianoche sufrió un ataque tan agudo, que se convocó a la comunidad. Baronio, después de leer las oraciones de los agonizantes, le pidió que se despidiese de sus hijos y los bendijese. El santo, que ya no podía hablar, levantó la mano para dar la bendición y murió un instante después. Tenía entonces ochenta años y dejaba tras de sí una obra imperecedera.

San Felipe fue canonizado en 1622

El cuerpo incorrupto de San Felipe esta en la iglesia de Santa María en Vallicella, bajo un hermoso mosaico de su visión de la Virgen María de 1594.

Lima celebra hoy el "Día del Niño por Nacer" e invita a la Marcha por la Vida

Lima (Jueves, 25-03-2010, Gaudium Press) Hoy cuando se celebra la fiesta de la Anunciación de María, se festeja también el "Día del Niño por Nacer". Diversos países del mundo como Argentina, España, Brasil, Colombia, Uruguay, entre muchos otros, llevan a cabo durante esta importante fecha campañas y actividades en busca de proteger e incentivar el respeto a la vida de cientos de niños que crecen en los vientres de sus madres.
En Lima, el Cardenal Juan Luis Cipriani comparte con los laicos y personas de buena voluntad su reflexión frente a esta significativa fecha. "En primer lugar mi saludo y bendición a todas las madres que están esperando a una nueva criatura, para que el señor las cuide, las ayude y las haga fuertes (...). Nosotros justamente en la Iglesia celebramos con enorme gozo el día que la ley ha establecido que se llama: el ‹Día del Niño por Nacer›. Entonces tenemos este planteamiento para que de alguna manera todos meditemos sobre la importancia de cuidar la vida humana desde el primer instante", expresó el Cardenal durante el programa "Diálogo de fe", el 20 de marzo de 2010.

más...

Minuto con María - Una cordillera de misericordia

Confiemos enteramente en la Misericordia de Dios, con la certeza de que por intercesión de María alcanzaremos todas las gracias necesarias de conversión.

VER VIDEO...

Benedicto XVI bendijo imagen de la Virgen del Carmen Misionera y "Evangelio de Chile" en emotiva jornada


Publicado 2010/03/25
Autor : Gaudium Press

Ayer en la mañana, el Santo Padre saludó a la delegación chilena y bendijo la imagen mariana y el libro, que a su llegada al país, peregrinarán por las distintas regiones, comenzando por las más afectadas por el terremoto

Ciudad del Vaticano (Jueves, 25-03-2009, Gaudium Press) Durante la mañana de ayer en la Plaza San Pedro, el Papa Benedicto XVI bendijo la imagen de la Virgen del Carmen Misionera y los ejemplares del "Evangelio de Chile". Al término de la audiencia de los miércoles, el Pontífice saludó a todas las delegaciones presentes culminando con la de Chile, en la que se tomó unos minutos de más.
El Santo Padre observó detenidamente la imagen de la Virgen del Carmen -obra del artista quiteño Ricardo Villalba- y el libro del "Evangelio de Chile". Luego el Papa recibió el afectuoso saludo del Arzobispo de Santiago, Cardenal Francisco Javier Errázuiriz, quien le presentó al resto de la comitiva.
En la ocasión, Benedicto XVI apreció la ilustración de un pasaje bíblico contenida en el "Evangelio de Chile", que fue realizada por la Hermana Alejandra Izquierdo, superiora de las Hermanas benedictinas de Rengo y también el versículo que él mismo escribió el año pasado durante la campaña de copia del Evangelio: Marcos 1,1, "Comienzo de la Buena Noticia de Jesús, Mesías, Hijo de Dios".

Santo del día


San Braulio de Zaragoza

Se desconoce la cuna, niñez y juventud del santo; pero consta que ya en el año 626 es obispo de Zaragoza.Participó en la corriente de pensamiento y acción isidoriana que tanto influyó en la cultura de su época y aún en tiempos posteriores. De hecho, fue discípulo de san Isidoro, obispo, escritor y doctor de la Iglesia (c. 560-636). Insistió cerca de él para que diera término a las Etimologías, la conocida y la más famosa e importante obra de san Isidoro donde se recoge el saber antiguo tomado indiscriminadamente de escritores tanto paganos como cristianos y que consta de veinte libros que fueron obligado libro de texto en las escuelas medievales, al tiempo que cauce de transmisión del saber antiguo. La división de toda la obra y sus títulos se deben a san Braulio.Estuvo presente en los concilios V (636) y VI (638) de Toledo que fueron convocados para fortalecer la autoridad real y donde se resolvieron determinadas cuestiones de régimen eclesiástico y litúrgicas. En estos concilios se contribuyó a elaborar también el sistema de elección de los reyes por los obispos y magnates y llegó a ratificarse la imposibilidad de ser elegido rey alguien que no perteneciera a la nobleza goda.Se le atribuyen también a san Braulio las Actas de los mártires de Zaragoza.Llegó a escribir más de 44 cartas, gracias a las cuales pueden llegar a conocerse muchos aspectos de la España visigoda.Ejerció el santo una notable influencia entre los reyes del tiempo intentando suavizar las leyes con espíritu cristiano y procurando potenciar la unidad del reino. Con Chindasvinto -rey que fue elegido por la nobleza al considerarlo fácilmente manipulable debido a su gran ancianidad-, cuando dicta leyes muy severas contra los magnates traidores que rompieran su juramento de lealtad al rey, llegando a decretar la deportación, la reducción a la esclavitud de sus familias y a la confiscación de sus bienes. De la misma manera, mostró también influjo decisivo cabe el rey Recesvinto, el que reprimió la rebelión del noble Troya, cuando ponía sitio a la ciudad de Zaragoza, el mismo año de la muerte de san Braulio.La fiesta de este hombre que intervino fuertemente en la vida eclesiástica, política y social de su tiempo es el 26 de Marzo ya que murió en este día del año 651.

Evangelio del día

Libro del profeta Jeremías 20,10-13

Oía el cuchicheo de la gente: "Pavor en torno; delatadlo, vamos a delatarlo." Mis amigos acechaban mi traspié: "A ver si se deja seducir, y lo abatiremos, lo cogeremos y nos vengaremos de él." Pero el Señor está conmigo, como fuerte soldado; mis enemigos tropezarán y no podrán conmigo. Se avergonzarán de su fracaso con sonrojo eterno que no se olvidará. Señor de los ejércitos, que examinas al justo y sondeas lo íntimo del corazón, que yo vea la venganza que tomas de ellos, porque a ti encomendé mi causa. Cantad al Señor, alabad al Señor, que libró la vida del pobre de manos de los impíos.

Salmo 17

Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza; Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador. Dios mío, peña mía, refugio mío, escudo mío, mi fuerza salvadora, mi baluarte. Invoco al Señor de mi alabanza y quedo libre de mis enemigos. Me cercaban olas mortales, torrentes destructores me aterraban, me envolvían las redes del abismo, me alcanzaban los lazos de la muerte. En el peligro invoqué al Señor, grité a mi Dios: desde su templo él escuchó mi voz, y mi grito llegó a sus oídos.

Evangelio según San Juan 10,31-42

En aquel tiempo, los judíos agarraron piedras para apedrear a Jesús. Él les replicó: "Os he hecho ver muchas obras buenas por encargo de mi Padre: ¿por cuál de ellas me apedreáis?" Los judíos le contestaron: "No te apedreamos por una obra buena, sino por una blasfemia: porque tú, siendo un hombre, te haces Dios." Jesús les replicó: "¿No está escrito en vuestra ley: "Yo os digo: Sois dioses"? Si la Escritura llama dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y no puede fallar la Escritura), a quien el Padre consagró y envió al mundo, ¿decís vosotros que blasfema porque dice que es hijo de Dios? Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis, pero si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que comprendáis y sepáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre."
Intentaron de nuevo detenerlo, pero se les escabulló de las manos. Se marchó de nuevo al otro lado del Jordán, al lugar donde antes había bautizado Juan, y se quedó allí. Muchos acudieron a él y decían: "Juan no hizo ningún signo; pero todo lo que Juan dijo de éste era verdad." Y muchos creyeron en él allí.

jueves, 25 de marzo de 2010

Una luz para Milán


El repaso de “la herencia de Chiara Lubich” desde la ciudad de San Ambrosio a dos años de su fallecimiento

Milán se concentra alrededor del recuerdo de Chiara Lubich, su ciudadana honoraria en el 2004.
Y lo hace en un momento difícil para la ciudad lombarda. El 17 de marzo, a dos años del fallecimiento de la fundadora del Movimiento de los Focolares (14 de marzo 2008), se llevó a cabo en la prestigiosa Sala “Alessi” del Palacio Marino, un congreso con el título: “Semillas de fraternidad para un mundo más unido”.
Fueron la alcaldesa Letizia Moratti y el consejo comunal quienes acogieron a los huéspedes y relatores. “En el compromiso internacional de Chiara Lubich – dijo la alcaldesa – hay algo que Milán siente muy cercano. La conciencia de que el diálogo y el encuentro entre culturas diversas son suficientes, para superar las incomprensiones entre los pueblos; que los valores de la solidaridad y la comunión son las bases sobre las cuales se ha de construir un futuro de paz. Su camino es el ejemplo de cómo el amor al prójimo puede dar un sentido concreto a la actividad humana”. Son muchos hoy en Milán los que sienten la urgencia de un mensaje nuevo y de esperanza.


AL INICIAR SU MINISTERIO EL NUEVO OBISPO DE CANELONES LLAMÓ A PROCLAMAR LA TOTAL VERDAD SOBRE DIOS Y SOBRE EL HOMBRE

COMUNICADO DE PRENSA

Domingo 21 de marzo de 2010

Ante una Catedral colmada, Mons. Alberto Sanguinetti tomó posesión ayer de la Diócesis de Canelones, en una Misa concelebrada por el Nuncio Apostólico, los Obispos de Uruguay, el Obispo argentino Mons. Marcelo Martorell y el Obispo mexicano Mons. Carlos Suárez. En la ceremonia de inauguración de su Ministerio como Obispo de Canelones, Mons. Sanguinetti exhortó a reconocer el “amor de Jesús” y destacó que la misión de la Iglesia reside en, “respetando la libertad de cada hombre”, proclamar la “total verdad sobre Dios y sobre el hombre”. En la Eucaristía participaron más de 100 sacerdotes, además de religiosos, diáconos, seminaristas y laicos, principalmente de Canelones y Montevideo, así como familiares y amigos del nuevo Obispo, entre los que se encontraba el ex Presidente de la República, Dr. Luis Alberto Lacalle.

más...

miércoles, 24 de marzo de 2010

Y renovarás la faz de la Tierra... II parte


Publicado 2010/05/21
Autor: Gaudium Press
Sección: Espiritualidad


Redacción (Viernes, 21-05-2010, Gaudium Press) El alma que se abre a las inspiraciones del Espíritu, al mismo tiempo en que es iluminada por la doctrina de la Iglesia, se torna, de cierto modo, inerrante. Esta misteriosa actuación del Espíritu Santo pasa por encima de todas las debilidades y miserias, transformando completamente a aquellos que la reciben. Para los corazones así renovados, la única ley consistirá en obedecer al dulcis Hospes animæ (dulce Huésped del alma), dejándolo operar en su interior, como recomendaba insistentemente la santa carmelita, Madre Maravillas de Jesús, a cada una de sus hijas espirituales: "Si tú Le dejas..." - Si tú Le permites...

A pesar de ser conocido que la presencia de Dios, como Padre y Amigo, en las almas de los bautizados compete a las tres Personas de la Santísima Trinidad, una vez que éstas siempre actúan en conjunto, se atribuye la morada especialmente al Divino Espíritu Santo, pues ésta se da por el amor y se efectúa apenas en las almas en estado de gracia. Sin embargo, el Espíritu Santo es el amor substancial, porque procede de la unión eterna y amorosa entre el Padre y el Hijo.

San Pablo, al referirse a esta divina morada, se muestra aún más osado, no restringiéndola apenas al alma, sino, considerando sus reflejos en el propio cuerpo: "¿No sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que habita en vosotros?" (I Cor 6, 19).

La Transformación de los Apóstoles en Pentecostés

Muchas veces, la acción del Espíritu Santo en las almas se hace de modo suave y paulatino, en la medida en que estas no le opongan obstáculos, purificándolas de sus culpas e invitándolas a progresar siempre más en la virtud. En otras ocasiones, sin embargo, esta transformación se opera de modo súbito y fulminante. Tal fue el caso de los Apóstoles.

Durante la Pasión de Jesús, ellos revelaron toda la pusilanimidad propia a la naturaleza humana. Temerosos de sufrir el mismo destino del Maestro, habían huido, abandonándolo en el momento en que Él más necesitaba de su compañía. Y si, después de aquellos días de tragedia, todavía se conservaban reunidos en el Cenáculo, esto se debía a las oraciones y la acción de la Santísima Virgen, así como a las apariciones del Señor resucitado.

Sus corazones permanecían todavía vacilantes, sus buenos deseos, mezclados a la ambición por el primer lugar, no eran perfectos y ellos mismos deberían experimentar un sentimiento de indignidad en relación a la grandeza de la obra que el Señor les confiara. Entretanto, una esperanza los mantenía juntos, perseverando unánimes en la oración (cf. At 1,14): era la promesa hecha bajo juramento por el propio Cristo: "Os digo la verdad: ¡conviene a vosotros que Yo vaya! Porque si Yo no voy, el Paráclito no vendrá a vosotros; pero si Me voy, yo lo enviaré" (Jn 16, 7).

Sí, era necesario que Jesús fuese para que viniese el Espíritu; convenía que los discípulos, cuya visión del Maestro era por demás humana, sintiesen el vacío creado por Su ausencia y comprendiesen, ahora distanciados, el origen divino de Aquel que los congregara. Esta nueva perspectiva solo sería alcanzada por acción del Paráclito que les enseñaría "toda la verdad" (Jn 16, 13).

Así, diez días después de su ascensión a los cielos, realizando la profecía que Él mismo hiciera, el Hijo enviaba sobre los discípulos al Defensor prometido, por cuya acción repentina y eficaz aquellos hombres tímidos y llenos de lagunas fueron transformados en verdaderas columnas de la Fe. Simón Pedro, que hacía pocas semanas negara a su Señor por miedo de una criada, no temía ahora predicar a ese mismo Crucificado en las puertas del Templo. Santiago y Juan, de temperamento colérico y ambicioso, se convirtieron en campeones de la dulzura, Apóstoles del "nuevo mandamiento del amor".

Tomás, el incrédulo, haría llegar su palabra ardorosa hasta los rincones más remotos de la India. ¿Qué fuerza inexplicable para los ojos humanos los movía ahora, impulsándolos a conquistar el mundo para Cristo? ¿Qué misterioso poder los llenara de una nueva infusión de dones y de los más preciosos carismas?

Afuera, se oyó un ruido insólito, venido del cielo, semejante al de un viento impetuoso, al mismo tiempo en que sobre la cabeza de cada uno reposara una lengua de fuego. Estas señales exteriores, que confirmaban el cambio operado en sus espíritus eran símbolos de la gracia otorgada, del ímpetu de la caridad y la grandeza de Dios que descendía. El viento, al cual Jesús ya hiciera alusión en la conversación nocturna con Nicodemo (cf. Jn 3, 8), figuraba las inspiraciones repentinas enviadas por el Espíritu, mientras las lenguas, inundando de ígneo resplandor la sala del Cenáculo, indicaban la plenitud de Fe y amor que convenía a los anunciadores de la Palabra de Dios.

Dones y frutos del Espíritu Santo

Para comprender bien la importancia de este acontecimiento, cuya conmemoración finaliza el Ciclo Pascual, es necesario conocer la magnitud de los dones que allí fueron concedidos, no solo personalmente a los discípulos, sino a toda la Iglesia, perpetuándose por los Sacramentos del Bautismo y el Crisma.

Por las virtudes infusas, el alma actúa según su libre arbitrio auxiliado por la gracia, a manera de un pájaro que vuela por el esfuerzo propio de sus alas. Los dones, sin embargo, la disponen para dejarse conducir directamente bajo el impulso del Espíritu Santo, como nube que se mueve al menor soplo de brisa: "¿Quiénes son estos, que vuelan como nubes?" (Is 60, 8).

Siete son los dones que provienen del Espíritu y adornan el alma, confiriéndole belleza y atracción. Por ellos, según explican los Santos Padres y los teólogos, se adquiere fuerza para resistir a las principales tentaciones y alejarse de los obstáculos para la vida de perfección. Cuatro de estos dones tienen por finalidad iluminar la inteligencia, mientras los otros tres ponen en movimiento la voluntad.

El don de sabiduría ilustra el alma para el conocimiento de Dios y la contemplación de sus adorables atributos; el don de la ciencia hace penetrar con discernimiento en las criaturas y juzgarlas de modo correcto; el don de entendimiento permite comprender los misterios divinos; y el don de consejo rige las acciones, de modo a usar ordenadamente los conocimientos anteriores.

Ya el don de fortaleza opera en el campo de la voluntad, perfeccionando la virtud del mismo nombre y robusteciéndola contra el vano temor mundano; el don de la piedad inclina al amor de Dios y a la caridad para con el prójimo; por último, el santo temor se opone a las inclinaciones de orgullo y soberbia, tan enraizadas en el corazón humano.

El alma que se deja inundar por la acción del Espíritu Santo no tardará en producir frutos de santidad, que rociarán a su alrededor el buen olor de Cristo y comunicarán a su persona un encanto todo espiritual. En su corazón reinarán la paz y la mansedumbre, la bondad se reflejará en su relacionamiento con los otros, la modestia brillará en su comportamiento y el gozo por la posesión del Amado la acompañará constantemente. Y por esto que el Espíritu Santo es llamado también el Espíritu de la alegría, pues Su presencia y actuación vienen siempre seguidas de un bienestar interior que, a veces, se refleja en el propio físico, y que constituye el verdadero tesoro de los santos. San Pablo, en su carta a los Gálatas, enumera estos frutos del Espíritu y en seguida aconseja: "Si vivimos por el Espíritu, andemos también de acuerdo con el Espíritu" (Gl 5, 25).

El Alma de la Iglesia

Aquí tocamos en los umbrales de un misterio que envuelve la Historia de la Iglesia y ha sido causa de confusión y desconcierto para aquellos que se esfuerzan por destruirla. Al prometer a Pedro que las puertas del infierno no prevalecerían contra Su Iglesia, Jesús no hablaba de la parte humana, de esta que, por veces, se ha revelado tan frágil y sujeta a miserias. Se refería sí, a la parte divina, que es la que confiere a la Esposa Mística de Cristo su carácter triunfante e inmortal. El alma de la Iglesia es la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, el Defensor prometido y enviado, que la santifica y enriquece por la acción de Su gracia y Sus dones, impidiendo que Ella venga a sucumbir, o hasta languidecer, bajo los reiterados ataques de sus adversarios. En el Paráclito encontramos la explicación del gran secreto por el cual la Iglesia "toda gloriosa, sin mancha, sin arruga, sin cualquier otro defecto semejante, sino santa e irreprensible" (Ef 5, 27) continúa su cortejo victorioso a lo largo de los siglos, engendrando nuevos hijos y llevando su doctrina hasta los confines del mundo.

Comprendemos, entonces, de dónde proviene la enseñanza infalible de los Papas durante casi dos milenios, el surgimiento de nuevos carismas siempre que sus necesidades lo requieren, el incesante florecer de almas santas que, como otros Cristos, prolongan por medio del ejemplo su adorable presencia en la Tierra: "Aquí estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo" (Mt 28, 20).

Antes y después de Cristo

El mundo, antes de la venida de Nuestro Señor Jesucristo, estaba en una decadencia enorme, se puede decir que la humanidad había alcanzado un auge de maldad inimaginable: por todas partes imperaba la idolatría, se observaban las costumbres más depravadas y la degradación de la dignidad alcanzara profundidades nunca vistas. Si nuestros primeros padres, Adán y Eva, todavía viviesen en aquella época, no podrían creer que, por un solo pecado cometido, su descendencia hubiese llegado a la situación en que se encontraba en el tiempo del nacimiento de Jesús.

La Encarnación de Nuestro Señor fue un punto histórico que dividió las eras en antes y después de Cristo. El hecho de la Segunda Persona de la Santísima Trinidad haber asumido nuestra carne y, después de cumplir Su misión redentora, haber subido a los Cielos y enviado al Espíritu Santo, cambió la faz de la Tierra.


Por la Hna. Clara Isabel Morazzani Arráiz E. P.

Santo del día

María Auxiliadora
Publicado 2010/05/24
Autor : Catholic.net


Advocación Mariana, Mayo 24

Los cristianos de la Iglesia de la antigüedad en Grecia, Egipto, Antioquía, Efeso, Alejandría y Atenas acostumbraban llamar a la Santísima Virgen con el nombre de Auxiliadora, que en su idioma, el griego, se dice con la palabra "Boetéia", que significa "La que trae auxilios venidos del cielo". Ya San Juan Crisóstomo, arzobispo de Constantinopla nacido en 345, la llama "Auxilio potentísimo" de los seguidores de Cristo. Los dos títulos que más se leen en los antiguos monumentos de Oriente (Grecia, Turquía, Egipto) son: Madre de Dios y Auxiliadora. (Teotocos y Boetéia). En el año 476 el gran orador Proclo decía: "La Madre de Dios es nuestra Auxiliadora porque nos trae auxilios de lo alto". San Sabas de Cesarea en el año 532 llama a la Virgen "Auxiliadora de los que sufren" y narra el hecho de un enfermo gravísimo que llevado junto a una imagen de Nuestra Señora recuperó la salud y que aquella imagen de la "Auxiliadora de los enfermos" se volvió sumamente popular entre la gente de su siglo.

El gran poeta griego Romano Melone, año 518, llama a María "Auxiliadora de los que rezan, exterminio de los malos espíritus y ayuda de los que somos débiles" e insiste en que recemos para que Ella sea también "Auxiliadora de los que gobiernan" y así cumplamos lo que dijo Cristo: "Dad al gobernante lo que es del gobernante" y lo que dijo Jeremías: "Orad por la nación donde estáis viviendo, porque su bien será vuestro bien". En las iglesias de las naciones de Asia Menor la fiesta de María Auxiliadora se celebra el 1º de octubre, desde antes del año mil (En Europa y América se celebre el 24 de mayo). San Sofronio, Arzobispo de Jerusalén dijo en el año 560: "María es Auxiliadora de los que están en la tierra y la alegría de los que ya están en el cielo". San Juan Damasceno, famoso predicador, año 749, es el primero en propagar esta jaculatoria: "María Auxiliadora rogad por nosotros". Y repite: "La Virgen es auxiliadora para conseguir la salvación. Auxiliadora para evitar los peligros, Auxiliadora en la hora de la muerte".

San Germán, Arzobispo de Constantinopla, año 733, dijo en un sermón: "Oh María Tú eres Poderosa Auxiliadora de los pobres, valiente Auxiliadora contra los enemigos de la fe. Auxiliadora de los ejércitos para que defiendan la patria. Auxiliadora de los gobernantes para que nos consigan el bienestar, Auxiliadora del pueblo humilde que necesita de tu ayuda".

La batalla de Lepanto.

En el siglo XVI, los mahometanos estaban invadiendo a Europa. En ese tiempo no había la tolerancia de unas religiones para con las otras. Y ellos a donde llegaban imponían a la fuerza su religión y destruían todo lo que fuera cristiano. Cada año invadían nuevos territorios de los católicos, llenando de muerte y de destrucción todo lo que ocupaban y ya estaban amenazando con invadir a la misma Roma. Fue entonces cuando el Sumo Pontífice Pío V, gran devoto de la Virgen María convocó a los Príncipes Católicos para que salieran a defender a sus colegas de religión. Pronto se formó un buen ejército y se fueron en busca del enemigo. El 7 de octubre de 1572, se encontraron los dos ejércitos en un sitio llamado el Golfo de Lepanto. Los mahometanos tenían 282 barcos y 88,000 soldados. Los cristianos eran inferiores en número. Antes de empezar la batalla, los soldados cristianos se confesaron, oyeron la Santa Misa, comulgaron, rezaron el Rosario y entonaron un canto a la Madre de Dios. Terminados estos actos se lanzaron como un huracán en busca del ejército contrario. Al principio la batalla era desfavorable para los cristianos, pues el viento corría en dirección opuesta a la que ellos llevaban, y detenían sus barcos que eran todos barcos de vela o sea movidos por el viento. Pero luego - de manera admirable - el viento cambió de rumbo, batió fuertemente las velas de los barcos del ejército cristiano, y los empujó con fuerza contra las naves enemigas. Entonces nuestros soldados dieron una carga tremenda y en poco rato derrotaron por completo a sus adversarios. Es de notar, que mientras la batalla se llevaba a cabo, el Papa Pío V, con una gran multitud de fieles recorría las calles de Roma rezando el Santo Rosario.

En agradecimiento de tan espléndida victoria San Pío V mandó que en adelante cada año se celebrara el siete de octubre, la fiesta del Santo Rosario, y que en las letanías se rezara siempre esta oración: MARÍA AUXILIO DE LOS CRISTIANOS, RUEGA POR NOSOTROS.

El Papa y Napoleón.

El siglo pasado sucedió un hecho bien lastimoso: El emperador Napoleón llevado por la ambición y el orgullo se atrevió a poner prisionero al Sumo Pontífice, el Papa Pío VII. Varios años llevaba en prisión el Vicario de Cristo y no se veían esperanzas de obtener la libertad, pues el emperador era el más poderoso gobernante de ese entonces. Hasta los reyes temblaban en su presencia, y su ejército era siempre el vencedor en las batallas. El Sumo Pontífice hizo entonces una promesa: "Oh Madre de Dios, si me libras de esta indigna prisión, te honraré decretándote una nueva fiesta en la Iglesia Católica". Y muy pronto vino lo inesperado. Napoleón que había dicho: "Las excomuniones del Papa no son capaces de quitar el fusil de la mano de mis soldados", vio con desilusión que, en los friísimos campos de Rusia, a donde había ido a batallar, el frío helaba las manos de sus soldados, y el fusil se les iba cayendo, y él que había ido deslumbrante, con su famoso ejército, volvió humillado con unos pocos y maltrechos hombres. Y al volver se encontró con que sus adversarios le habían preparado un fuerte ejército, el cual lo atacó y le proporcionó total derrota. Fue luego expulsado de su país y el que antes se atrevió a aprisionar al Papa, se vio obligado a pagar en triste prisión el resto de su vida. El Papa pudo entonces volver a su sede pontificia y el 24 de mayo de 1814 regresó triunfante a la ciudad de Roma. En memoria de este noble favor de la Virgen María, Pío VII decretó que en adelante cada 24 de mayo se celebrara en Roma la fiesta de María Auxiliadora en acción de gracias a la madre de Dios.

San Juan Bosco y María Auxiliadora.

El 9 de junio de 1868, se consagró en Turín, Italia, la Basílica de María Auxiliadora. La historia de esta Basílica es una cadena de favores de la Madre de Dios. su constructor fue San Juan Bosco, humilde campesino nacido el 16 de agosto de 1815, de padres muy pobres. A los tres años quedó huérfano de padre. Para poder ir al colegio tuvo que andar de casa en casa pidiendo limosna. La Sma. Virgen se le había aparecido en sueños mandándole que adquiriera "ciencia y paciencia", porque Dios lo destinaba para educar a muchos niños pobres. Nuevamente se le apareció la Virgen y le pidió que le construyera un templo y que la invocara con el título de Auxiliadora.
Empezó la obra del templo con tres monedas de veinte centavos. Pero fueron tantos los milagros que María Auxiliadora empezó a hacer en favor de sus devotos, que en sólo cuatro años estuvo terminada la gran Basílica. El santo solía repetir: "Cada ladrillo de este templo corresponde a un milagro de la Santísima Virgen". Desde aquel santuario empezó a extenderse por el mundo la devoción a la Madre de Dios bajo el título de Auxiliadora, y son tantos los favores que Nuestra Señora concede a quienes la invocan con ese título, que ésta devoción ha llegado a ser una de las más populares.
San Juan Bosco decía: "Propagad la devoción a María Auxiliadora y veréis lo que son milagros" y recomendaba repetir muchas veces esta pequeña oración: "María Auxiliadora, rogad por nosotros". El decía que los que dicen muchas veces esta jaculatoria consiguen grandes favores del cielo.

Comentario del Evangelio de hoy

Publicado 2011/03/24
Autor : Sagrada Biblia

Una parábola está hecha para pensar y reflexionar. Por esto, es importante prestar atención a sus mínimos detalles. En la parábola del evangelio de hoy, aparecen tres personas: el pobre Lázaro, el rico sin nombre y el Padre Abrahán. Dentro de la parábola, Abrahán representa el pensamiento de Dios. El rico sin nombre representa la ideología dominante de la época. Los dos extremos de la sociedad. Por un lado, la riqueza agresiva. Por el otro, el pobre sin recursos, sin derechos, cubierto de úlceras, impuro, sin nadie que lo acoge, a no ser los cachorros que lamen sus heridas. Lo que separa a los dos es la puerta cerrada de la casa del rico. De parte del rico no hay acogida ni piedad hacia los problemas del pobre que está a su puerta. Pero el pobre tiene nombre y el rico no lo tiene. Es decir, que el pobre tiene su nombre inscrito en el libro de la vida, el rico no. El pobre se llama Lázaro. Significa Dios ayuda. A través del pobre Dios ayuda al rico y el rico podrá tener su nombre en el libro de la vida. Pero el rico no acepta ser ayudado por el pobre, pues guarda cerrada su puerta. Este inicio de la parábola que describe la situación es un espejo fiel de lo que estaba ocurriendo en el tiempo de Jesús y en el tiempo de Lucas. ¡Es el espejo de lo que acontece hoy en el mundo! En la parábola, Jesús abre una ventana sobre el otro lado de la vida, el lado de Dios. No se trata del cielo. Se trata del lado verdadero de la vida que sólo la fe abre y que el rico sin fe no percibe. Y sólo bajo la luz de la muerte la ideología del imperio se desintegra en la cabeza del rico y aparece para él lo que es el valor real en la vida. Al lado de Dios, sin la propaganda, sin la propaganda engañadora, los papeles se cambian. El rico ve a Lázaro en el seno de Abrahán, y le pide que sea aliviado de sus sufrimientos. El rico descubre que Lázaro ¡es su único posible bienhechor! ¡Pero ahora es demasiado tarde! El rico insiste: "Padre, te suplico: manda Lázaro para la casa de mi padre. ¡Tengo cinco hermanos!” El rico no quiere que sus hermanos lleguen al mismo lugar de tormento. Lázaro, el pobre, es el único verdadero intermediario entre Dios y los ricos. La llave para entender el sentido de la Biblia es el pobre Lázaro, sentado a la puerta. Dios viene a nosotros en la persona del pobre, sentado a nuestra puerta, para ayudarnos a llenar el abismo insondable que los ricos crearon. Lázaro es también Jesús, el Mesías pobre y siervo, que no fue aceptado, pero cuya muerte mudó radicalmente todas las cosas. Es la luz de la muerte del pobre que lo cambia todo. El lugar del tormento es la situación de la persona sin Dios. Por más que el rico piense tener la religión y la fe, no hay forma de que pueda estar con Dios, pues no ha abierto la puerta al pobre, como hizo Zaqueo. ¿Cuál es el tratamiento que damos a los pobres? ¿Tienen un nombre para nosotros? En las actitudes que tomo en la vida, ¿soy percibido como Lázaro o como el rico? Entrando en contacto con nosotros, los pobres ¿perciben algo diferente? ¿Perciben una Buena Noticia? ¿Hacia que lado se inclina mi corazón: hacia el milagro o hacia la Palabra de Dios?

Comentarios realizados por: José Valiente Lendrino (Viceconsiliario Nacional de Cursillos en España)

En Piauí, Brasil, la Romería de los "Hombres del Rosario"

San Raimundo Nonato (Martes, 23-03-2010, Gaudium Press)

La diócesis de San Raimundo Nonato, en Piauí, Brasil, realizó el pasado domingo, 21, su 1ª Romería de los "Hombres del Rosario". El grupo no es el mismo que participará de la procesión en Natal, llamado Rosario de los Hombres, aunque la iniciativa de ambos sea la misma.
El evento, cuyo tema fue "¡Hombres, rosario en las manos, Dios en el corazón y pies en la misión!", tuvo la participación de cerca de 300 varones, que asistieron a la celebración de la Santa Misa y después participaron de conferencias y de una procesión que partió de la Iglesia Catedral de San Raimundo Nonato y fue hasta el mirante del Morro de Cruzeiro.
El obispo de San Raimundo Nonato, Mons. Pedro Brito Guimarães, dijo a la Conferencia Nacional de Obispos del Brasil (CNBB) que es la primera vez que un evento como este ocurre en el estado de Piauí. Según el prelado, nunca fue hecha una romería solo para hombres en la región. "Cuando se habla de rezar el rosario, se recuerda mucho como un momento devocional ligado a la persona de la mujer", dijo. Entretanto, de acuerdo con el obispo, hoy se percibe que "el hombre también posee una religiosidad propia" ligada al rosario.
Según el prelado, merece destaque también el trabajo misionero realizado por cada participante de la romería en el ambiente de trabajo y familiar. De acuerdo con el obispo, los participantes del evento dijeron que el lugar que más se habla sobre religión es el trabajo. Con todo, "llevar a lo cotidiano el sentimiento de evangelizar es deber no solo del hombre, sino de todos los cristianos. Al final de cuentas, la vida es misión", concluyó.

Papa celebrará misa por el 5º aniversario de muerte de Juan Pablo II


Ciudad del Vaticano (Martes, 23-03-2010, Gaudium Press)
El Vaticano informó hoy que el Papa Benedicto XVI celebrará el próximo lunes, 29 de marzo, una santa misa en memoria a su antecesor, el Papa Juan Pablo II, cuya muerte cumplirá cinco años.
Según la Sala de Prensa de la Santa Sede, la ceremonia se realizará en la Basílica de San Pedro, a las 18:00 horas locales.
El Siervo de Dios Juan Pablo II, falleció el sábado 2 de abril de 2005, en su aposento en el Vaticano. El Pontífice estuvo al frente de la Iglesia Católica por 26 años, siendo el tercer pontificado más largo de la Historia.
El año pasado, la misa en memoria de la muerte del Papa Wojytila ocurrió en la misma fecha de su fallecimiento, el 2 de abril., a missa em memória à morte do Papa Wojytila ocorreu no próprio dia 2 de abril.

Oración de agradecimiento María


Yo también soy vuestro enfermo, salvadme: “ Sálvame, porque yo te pertenezco” (Sal 119, 94).

Madre bondadosísima de Aquel que ha dicho: “No son los que están sanos los que tienen necesidad de médico” , y en otra ocasión: “Perdonad setenta veces siete” , ¿cuándo podrán nuestras caídas agotar vuestro poder y la ternura de vuestras solicitudes y cuidados?
Vais a buscar al pecador que todos han rechazado, lo abrazáis, lo reanimáis y le dais calor, y no descansáis hasta que lo habéis curado.
Yo también soy vuestro enfermo, salvadme: “ Sálvame, porque yo te pertenezco” (Sal 119, 94). Este será mi grito de esperanza todos los días que dure mi destierro. Mientras más me acuerde de mis caídas pasadas, más me acordaré de Vos, que habéis tenido el poder y la bondad de levantarme de ellas; y mayor será mi seguridad de que no me abandonaréis mientras dure mi convalecencia.
Y al fin en el Cielo, ocupando tímidamente mi sitio, entre el número de quienes os deben su salvación porque en medio de sus miserias pusieron en Vos todas sus esperanzas, seré vuestra gloria, como un enfermo es la gloria del médico que lo ha salvado de las puertas de la muerte, no una vez, sino muchísimas.
Entonces —y éste será el mejor fruto que haya producido la gracia—, mis faltas mismas serán el pedestal de vuestra glorificación y, al mismo tiempo, el trono de las divinas misericordias que quiero cantar eternamente: Misericordias Domini in aeternum cantabo (Sal 89, 2).
¡Cantaré eternamente el amor del Señor!

Santo del día


Santo Toribio de Mogrovejo

Publicado 2010/03/23
Autor : Catholic.net

En 1594, durante su tercera “visita” diocesana, escribiéndole al rey de España Felipe II, san Toribio Alfonso de Mogrovejo hacía un pequeño balance de su vida: 15.000 kilómetros recorridos y 60.000 confirmaciones administradas (Toribio no podía saber que entre ellos había tres santos: Rosa de Lima, Francisco Solano y Martín de Porres). La situación de América Latina sería muy distinta de la actual si sus sucesores y todos los cristianos hubieran tenido el mismo impulso y la misma coherencia de quien fue llamado “apóstol del Perú y nuevo Ambrosio” y a quien Benedicto XIV comparó con San Carlos Borromeo.
Toribio nació en España hacia el año 1538 de una noble familia; estudió en Valladolid, Salamanca y Santiago de Compostela, en donde obtuvo la licencia en derecho. Fue nombrado inquisidor en Granada. Gracias a la relación que cultivaba con Felipe II fue nombrado por Gregorio XIII, arzobispo de Lima, con jurisdicción sobre las diócesis de Cuzco, Cartagena, Popayán, Asunción, Caracas, Bogotá, Santiago, Concepción, Córdoba, Trujillo y Arequipa: de norte a sur eran más de 5.000 kilómetros, y el territorio tenia más de 6 millones de kilómetros cuadrados. Después de haber sido consagrado obispo en agosto de 1580, partió inmediatamente para América, a donde llegó en la primavera de 1581.
Durante 25 años vivió exclusivamente al servicio del pueblo de Dios. Decía: “¡El tiempo es nuestro único bien y tendremos que dar estricta cuenta de él!”. Fue un verdadero organizador de la Iglesia en América, cuya actividad abarcó también diez sínodos diocesanos y tres provinciales.
También fundó el primer seminario de América; intervino con energía contra los derechos particulares de los religiosos, a quienes estimuló para que aceptaran las parroquias más incómodas y pobres; casi duplicó el número de las “Doctrinas” o parroquias, que pasaron de 150 a más de 250.
Al final de su vida, Toribio recibió el viático en una capillita india, el 23 de marzo de 1606, un Jueves santo, y ahí expiró.
Fue canonizado en 1726 por Benedicto XIII.

Evangelio del día

Libro del profeta Daniel 3,14-20.91-92.95

En aquellos días, el rey Nabucodonosor dijo: "¿Es cierto, Sidrac, Misac y Abdénago, que no respetáis a mis dioses ni adoráis la estatua de oro que he erigido? Mirad: si al oír tocar la trompa, la flauta, la cítara, el laúd, el arpa, la vihuela y todos los demás instrumentos, estáis dispuestos a postraros adorando la estatua que he hecho, hacedlo; pero, si no la adoráis, seréis arrojados al punto al horno encendido, y ¿qué dios os librará de mis manos?" Sidrac, Misac y Abdénago contestaron: "Majestad, a eso no tenemos por qué responder. El Dios a quien veneramos puede librarnos del horno encendido y nos librará de tus manos. Y aunque no lo haga, conste, majestad, que no veneramos a tus dioses ni adoramos la estatua de oro que has erigido."
Nabucodonosor, furioso contra Sidrac, Misac y Abdénago, y con el rostro desencajado por la rabia, mandó encender el horno siete veces más fuerte que de costumbre, y ordenó a sus soldados más robustos que atasen a Sidrac, Misac y Abdénago y los echasen en el horno encendido. El rey los oyó cantar himnos; extrañado, se levantó y, al verlos vivos, preguntó, estupefacto, a sus consejeros: "¿No eran tres los hombres que atamos y echamos al horno?" Le respondieron: "Así es, majestad." Preguntó: "¿Entonces, cómo es que veo cuatro hombres, sin atar, paseando por el horno sin sufrir nada? Y el cuarto parece un ser divino."
Nabucodonosor entonces dijo: "Bendito sea el Dios de Sidrac, Misac y Abdénago, que envió un ángel a salvar a sus siervos que, confiando en él, desobedecieron el decreto real y prefirieron arrostrar el fuego antes que venerar y adorar otros dioses que el suyo."

Interleccional: Daniel 3

Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres, bendito tu nombre santo y glorioso. Bendito eres en el templo de tu santa gloria. Bendito eres sobre el trono de tu reino. Bendito eres tú, que sentado sobre querubines sondeas los abismos. Bendito eres en la bóveda del cielo.

Evangelio según San Juan 8,31-42

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos que habían creído en él: "Si os mantenéis en mi palabra, seréis de verdad discípulos míos; conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres." Le replicaron: "Somos linaje de Abrahán y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: "Seréis libres"?" Jesús les contestó: "Os aseguro que quien comete pecado es esclavo. El esclavo no se queda en la casa para siempre, el hijo se queda para siempre. Y si el Hijo os hace libres, seréis realmente libres. Ya sé que sois linaje de Abrahán; sin embargo, tratáis de matarme, porque no dais cabida a mis palabras. Yo hablo de lo que he visto junto a mi Padre, pero vosotros hacéis lo que le habéis oído a vuestro padre."
Ellos replicaron: "Nuestro padre es Abrahán." Jesús les dijo: "Si fuerais hijos de Abrahán, haríais lo que hizo Abrahán. Sin embargo, tratáis de matarme a mí, que os he hablado de la verdad que le escuché a Dios, y eso no lo hizo Abrahán. Vosotros hacéis lo que hace vuestro padre." Le replicaron: "Nosotros no somos hijos de prostitutas; tenemos un solo padre: Dios." Jesús les contestó: "Si Dios fuera vuestro padre, me amaríais, porque yo salí de Dios, y aquí estoy. Pues no he venido por mi cuenta, sino que él me envió."

martes, 23 de marzo de 2010

La Sociedad clerical Virgo Flos Carmeli está constituía por miembros de los Heraldos del Evangelio que recibieron el llamado al sacerdocio.


La Sociedad clerical Virgo Flos Carmeli está constituía por miembros de los Heraldos del Evangelio que recibieron el llamado al sacerdocio tras décadas de vida comunitaria, con la finalidad de emprender mejor la actividad evangelizadora, de acuerdo a lo que se puede leer en el Art.3 de sus estatutos: “La Sociedad nace como expresión del carisma de la Asociación Heraldos del Evangelio, con específica vocación sacerdotal, manifestando la voluntad de actuar en comunión de métodos y metas con la mencionada Asociación, y empeñándose particularmente en que los fieles que se sientan atraídos por este carisma tengan una asistencia ministerial, sobre todo, los que viven en comunidad (PC 10)”. También hacen parte de ella algunos miembros que, sin abrazar la vocación sacerdotal, colaboran hace años con su carisma y misión en las varias actividades de la vida apostólica y comunitaria. Los orígenes de este grupo remontan a los años 70, cuando Mons. Joao Scognamiglio Clá Dias, todavía lego, con algunos terciarios carmelitas del Sodalicio “Virgo Flos Carmeli” (Carmelitas de la Antigua Observancia), iniciaron una experiencia de vida comunitaria en un antiguo monasterio benedictino de la ciudad de Sao Paulo, Brasil.


San José Cafasso

Publicado 2010/06/23
Autor : Catholic.net
Confesor, Junio 23


Este humilde sacerdote fue quizás el más grande amigo y benefactor de San Juan Bosco y, de muchos seminaristas pobres más, uno de los mejores formadores de sacerdotes del siglo XIX.

Nació en 1811 en el mismo pueblo donde nació San Juan Bosco. En Castelnuovo (Italia). Una hermana suya fue la mamá de otro santo: San José Alamano, fundador de la comunidad de los Padres de la Consolata.

Desde niño sobresalió por su gran inclinación a la piedad y a repartir ayudas a los pobres.

En el año 1827, siendo Caffaso seminarista se encontró por primera vez con Juan Bosco. Cafasso era de familia acomodada del pueblo y Bosco era de una vereda y absolutamente pobre. Don Bosco narra así su primer encuentro con el que iba a ser después su Benefactor, su defensor y el que mejor lo comprendiera cuando los demás lo despreciaran: "Yo era un niño de doce años y una víspera de grandes fiestas en mi pueblo, vi junto a la puerta del templo a un joven seminarista que por su amabilidad me pareció muy simpático. Me acerqué y le pregunté: ´¿Reverendo: no quiere ir a gozar un poco de nuestras fiestas?´. Él con una agradable sonrisa me respondió: ´Mira, amiguito: para los que nos dedicamos al servicio de Dios, las mejores fiestas son las que se celebran en el templo´. Yo, animado por su bondadoso modo de responder le añadí: ´Sí, pero también en nuestras fiestas de plaza hay mucho que alegra y hace pasar ratos felices´. Él añadió: ´Al buen amigo de Dios lo que más feliz lo hace es el participar muy devotamente de las celebraciones religiosas del templo´. Luego me preguntó qué estudios había hecho y si ya había recibido la sagrada comunión, y si me confesaba con frecuencia. Enseguida abrieron el templo, y él antes de despedirse me dijo: ´No se te olvide que para el que quiere seguir el sacerdocio nada hay más agradable ni que más le atraiga, que aquello que sirve para darle gloria a Dios y para salvar las almas´. Y de manera muy amable se despidió de mí. Yo me quedé admirado de la bondad de este joven seminarista. Averigüé cómo se llamaba y me dijeron: ´Es José Cafasso, un muchacho tan piadoso, que ya desde muy pequeño en el pueblo lo llamaban -el santito".

Cafasso que era un excelente estudiante tuvo que pedir dispensa para que lo ordenaran de sacerdote de sólo 21 años, y en vez de irse de una vez a ejercer su sacerdocio a alguna parroquia, dispuso irse a la capital, Turín, a perfeccionarse en sus estudios. Allá había un instituto llamado El Convictorio para los que querían hacer estudios de postgrado, y allí se matriculó. Y con tan buen resultado, que al terminar sus tres años de estudio fue nombrado profesor de ese mismo instituto, y al morir el rector fue aclamado para reemplazarlo, y estuvo de magnífico rector por doce años hasta su muerte.

San José Cafasso formó más de cien sacerdotes en Turín, y entre sus alumnos tuvo varios santos. Se propuso como modelos para imitar a San Francisco de Sales y a San Felipe Neri, y sus discípulos se alegraban al contestar que su comportamiento se asemejaba grandemente al de estos dos simpáticos santos.

En aquel entonces habían llegado a Italia unas tendencias muy negativas que prohibían recibir sacramentos si la persona no era muy santa (Jansenismo) y que insistían más en la justicia de Dios que en su misericordia (rigorismo).

El Padre Cafasso, en cambio, formaba a sus sacerdotes en las doctrinas de San Alfonso que insiste mucho en la misericordia de Dios, y en las enseñanzas de San Francisco de Sales, el santo más comprensivo con los pecadores. Y además a sus alumnos sacerdotes los llevaba a visitar cárceles y barrios supremamente pobres, para despertar en ellos una gran sensibilidad hacia los pobres y desdichados.

Cuando el niño campesino Juan Bosco quiso entrar al seminario, no tenía ni un centavo para costearse los estudios. Entonces el Padre Cafasso le costeó media beca, y obtuvo que los superiores del seminario le dieran otra media beca con tal de que hiciera de sacristán, de remendón y de peluquero. Luego cuando Bosco llegó al sacerdocio, Cafasso se lo llevó a Turín y allá le costeó los tres años de postgrado en el Convictorio. El fue el que lo llevó a las cárceles a presenciar los horrores que sufren los que en su juventud no tuvieron quién los educara bien. Y cuando Don Bosco empezó a recoger muchachos abandonados en la calle, y todos lo criticaban y lo expulsaban por esto, el que siempre lo comprendió y ayudó fue este superior. Y al ver la pobreza tan terrible con la que empezaba la comunidad salesiana, el Padre Cafasso obtenía ayudas de los ricos y se las llevaba al buen Don Bosco. Por eso la Comunidad Salesiana ha considerado siempre a este santo como su amigo y protector.

En Turín, que era la capital del reino de Saboya, las cárceles estaban llenas de terribles criminales, abandonados por todos. Y allá se fue Don Cafasso a hacer apostolado. Con infinita paciencia y amabilidad se fue ganando los presos uno por uno y los hacía confesarse y empezar una vida santa. Les llevaba ropa, comida, útiles de aseo y muchas otras ayudas, y su llegada a la cárcel cada semana era una verdadera fiesta para ellos.

San José Cafasso acompañó hasta la horca a más de 68 condenados a muerte, y aunque habían sido terribles criminales, ni uno sólo murió sin confesarse y arrepentirse. Por eso lo llamaban de otras ciudades para que asistiera a los condenados a muerte. Cuando a un reo le leían la sentencia a muerte, lo primero que pedía era: "Que a mi lado esté el Padre Cafasso, cuando me lleven a ahorcar" (Un día se llevó a su discípulo Juan Bosco, pero éste al ver la horca cayó desmayado. No era capaz de soportar un espectáculo tan tremendo. Y a Cafasso le tocaba soportarlo mes por mes. Pero allí salvaba almas y convertía pecadores).
La primera cualidad que las gentes notaban en este santo era "el don de consejo". Una cualidad que el Espíritu Santo le había dado para saber aconsejar lo que más le convenía a cada uno. Por eso a su despacho llegaban continuamente obispos, comerciantes, sacerdotes, obreros, militares, y toda clase de personas necesitadas de un buen consejo. Y volvían a su casa con el alma en paz y llena de buenas ideas para santificarse. Otra gran cualidad que lo hizo muy popular fue su calma y su serenidad. Algo encorvado (desde joven) y pequeño de estatura, pero en el rostro siempre una sonrisa amable. Su voz sonora, y encantadora. De su conversación irradiaba una alegría contagiosa (que San Juan Bosco admiraba e imitaba grandemente). Todos elogiaban la tranquilidad inmutable del Padre José. La gente decía: "Es pequeño de cuerpo, pero gigante de espíritu". A sus sacerdotes les repetía: "Nuestro Señor quiere que lo imitemos en su mansedumbre".

Desde pequeñito fue devotísimo de la Sma. Virgen y a sus alumnos sacerdotes los entusiasmaba grandemente por esta devoción. Cuando hablaba de la Madre de Dios se notaba en él un entusiasmo extraordinario. Los sábados y en las fiestas de la Virgen no negaba favores a quienes se los pedían. En honor de la Madre Santísima era más generoso que nunca estos días. Por eso los que necesitaban de él alguna limosna especial o algún favor extraordinario iban a pedírselo un sábado o en una fiesta de Nuestra Señora, con la seguridad de que en honor de la Madre de Jesús, les concedería su petición.

Un día en un sermón exclamó: "qué bello morir un día sábado, día de la Virgen, para ser llevados por Ella al cielo". Y así le sucedió: murió el sábado 23 de junio de 1860, a la edad de sólo 49 años.
Su oración fúnebre la hizo su discípulo preferido: San Juan Bosco.

El Papa Pío XII canonizó a José Cafasso en 1947, y nosotros le suplicamos a tan bondadoso protector que logremos imitarlo en su simpática santidad.

Antes de morir escribió esta estrofa: "No será muerte sino un dulce sueño para ti, alma mía, si al morir te asiste Jesús, y te recibe la Virgen María". Y seguramente así le sucedió en realidad.