Pidamos la gracia de imitar las virtudes y cualidades de alma que florecen con todo explendor en María.
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martes, 21 de febrero de 2012
Minuto con María - El pináculo de la Creación
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sábado, 28 de enero de 2012
Brasil: Lleno completo en la Catedral de San Pablo.


Los Heraldos del Evangelio de Brasil celebran los Primeros Sábados de
mes en la céntrica Catedral de San Pablo.
La Imagen del Inmaculado Corazón de María de Fátima entra con un
solemne cortejo y luego es coronada.
A seguir se reza el Rosario y un sacerdote Heraldo hace la meditación
sobre algún misterio. Todo termina con la Santa Misa.
En los corredores laterales de la Catedral hay numerosos sacerdotes
atendiendo confesiones, cada uno con largas filas de penitentes.
Las fotos son del Primer Sábado del 2012.
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sábado, 7 de enero de 2012
viernes, 8 de octubre de 2010
A María
Autor : Redacción
Vos, oh Bendita, lleváis en vuestros brazos al Príncipe de la Paz, muéstranos a Jesús y déjanoslo en nuestro corazón.
Oh María, dulce Madre de Cristo, Príncipe de la Paz, he aquí a vuestros pies a vuestros hijos tristes, perturbados y llenos de confusión, porque a causa de nuestros pecados se apartó de nosotros la paz. Interceded por nosotros para que gocemos de la paz con Dios y con nuestro prójimo, por vuestro Hijo Jesucristo.
Nadie puede darla sino este Hijo vuestro, que recibimos de vuestras manos. Cuando nació de vuestras entrañas en Belén, los ángeles nos anunciaron la paz; y cuando Él abandonó el mundo, nos la prometió y la dejó como herencia suya.
Vos, oh Bendita, lleváis en vuestros brazos al Príncipe de la Paz, muéstranos a Jesús y déjanoslo en nuestro corazón. Oh Reina de la Paz, estableced entre nosotros vuestro Reino y reinad con vuestro Hijo en medio de vuestro pueblo que, lleno de confianza, se encomienda a vuestra protección.
Apartad lejos de nosotros los sentimientos de amor propio; expulsad de nosotros el espíritu de envidia, de maledicencia, de ambición y de discordia. Hacednos humildes en el bienestar, fuertes en el sufrimiento, pacientes y caritativos, firmes y confiados colaboradores de la Divina Providencia.
Con el Niño en los brazos bendecidnos, dirigiendo nuestros pasos por el camino de la paz, de la unión y de la mutua caridad, para que, formando aquí vuestra familia, podamos bendeciros a Vos y a vuestro divino Hijo por todala eternidad. Amén.
(OLIVEIRA, María Goretti y SILVA, Claudia Zem. Povo em Oração. 4ª ed., São Paulo: Paulinas, 2006, pp. 156-157)
lunes, 27 de septiembre de 2010
Garantía de salvación
La devoción a María no es un simple ornato del Catolicismo, ni siquiera un socorro entre otros muchos, que podemos usar o no, a nuestro antojo. Es una parte integrante de la Religión. Dios quiso venir hasta nosotros por medio de María y sólo por medio de Ella podemos ir hasta Él.
Termómetro espiritual y garantía de salvación
Al igual que para certificarse si una persona está viva el médico comprueba los latidos de su corazón, así para saber si un alma es virtuosa, si vive de la vida cristiana, nos fijamos si el culto a la Santa Virgen de las Vírgenes le es indiferente o agradable.
Sí, la devoción a María es como un termómetro espiritual que señala —si se puede decir así— la temperatura de nuestra alma, que revela sus disposiciones secretas. Si las prácticas de esta devoción nos gustan, podemos estar tranquilos en cuanto al estado de nuestra alma. Pero si sentimos que hay frialdad entre nosotros y la Santísima Virgen, si abandonamos los actos de culto hacia Ella, si descuidamos las oraciones cotidianas, si alegamos falta de tiempo para recitar el Rosario, prestemos atención: nuestra virtud ha disminuido, la Fe de nuestra Primera Comunión se ha vaciado, estamos en el camino que nos aleja de Dios.
Se comprende, pues, la necesidad de insistir sobre este tema, de estimular la piedad y la devoción a Nuestra Señora. Para nosotros, esta devoción es una garantía de salvación.
¿Y cómo es eso? Porque si amamos a la Virgen María, trabajaremos para asemejarnos a Ella. Somos llevados irresistiblemente a imitar a las personas que nos son simpáticas: querríamos pensar, hablar, vivir como ellas. ¡Oh, qué preciosa seguridad para nuestro futuro si amamos a la Santísima Virgen al punto de querer ser imágenes vivas suyas en la Tierra!
Evitaremos, como Ella, todo lo que desagrada a Dios y todo lo que causaría perjuicio a nuestras almas; y como Ella lo haremos todo bien, cumpliremos con nuestro deber, practicaremos la virtud. Con eso podemos confiar.
El ejemplo de San Francisco de Sales
Por otro lado, está garantizada una protección especial de la Santísima Virgen para quien de hecho es su devoto.
Cuando le vengan las pruebas, las tribulaciones, las tentaciones, por más numerosas y violentas que sean, con la asistencia de María, jamás se desesperará. Como prueba de ello, habría mil hechos emocionantes que contar. Veamos solamente el siguiente, extraído de la vida de San Francisco de Sales.
Siendo aún joven, San Francisco se veía atormentado por una tentación contra la cual luchaba con energía. Pero, en un momento de desánimo, el futuro se le presentaba con colores sombríos: se imaginaba perdido, condenado al infierno… Ser condenado, ser separado de Dios a quien amaba como a un padre, de Nuestra Señora que veneraba como una madre, y eso por una eternidad sin fin. Este pensamiento le torturaba el corazón y le arrancaba sollozos.
Cierto día al entrar en una iglesia con esa triste impresión, sintió como si una mano invisible le empujara hacia los pies de una imagen de la Virgen. Se arrodilló ante Ella y le suplicó a María que alcanzase la gracia de vencer esa tentación que le obcecaba, y terminó su oración con estas bellas palabras: “Si debo odiar a Dios eternamente en el infierno, os suplico una cosa: obtenme al menos la gracia de amarlo con todo mi corazón en esta tierra”.
Habiendo terminado su plegaria, se levantó victorioso: la Consoladora de los afligidos le había librado de aquel tormento.
Prueba de predestinación
Queridos lectores, si de vez en cuando tenemos pecados que lamentar, si somos testigos entristecidos de caídas humillantes, ¿no será porque hemos abandonado el culto a la Santísima Virgen, porque hemos renunciado a la piedad y, así, nos hemos privado de una asistencia que nos hubiera preservado?
Podemos concluir que una piedad sólida y sincera es una prueba de predestinación.
Si tenemos esa convicción y tomamos la firme resolución de cultivar, siempre más y más, la devoción a la Santísima Virgen y practicar las virtudes que Ella nos inspira, será este uno de los mejores frutos de esta lectura.
miércoles, 21 de julio de 2010
Oración de agradecimiento a María
Autor : P. Joseph Tissot
Yo también soy vuestro enfermo, salvadme: “ Sálvame, porque yo te pertenezco” (Sal 119, 94).
Madre bondadosísima de Aquel que ha dicho: “No son los que están sanos los que tienen necesidad de médico” , y en otra ocasión: “Perdonad setenta veces siete” , ¿cuándo podrán nuestras caídas agotar vuestro poder y la ternura de vuestras solicitudes y cuidados?
Vais a buscar al pecador que todos han rechazado, lo abrazáis, lo reanimáis y le dais calor, y no descansáis hasta que lo habéis curado.
Yo también soy vuestro enfermo, salvadme: “ Sálvame, porque yo te pertenezco” (Sal 119, 94). Este será mi grito de esperanza todos los días que dure mi destierro. Mientras más me acuerde de mis caídas pasadas, más me acordaré de Vos, que habéis tenido el poder y la bondad de levantarme de ellas; y mayor será mi seguridad de que no me abandonaréis mientras dure mi convalecencia.
Y al fin en el Cielo, ocupando tímidamente mi sitio, entre el número de quienes os deben su salvación porque en medio de sus miserias pusieron en Vos todas sus esperanzas, seré vuestra gloria, como un enfermo es la gloria del médico que lo ha salvado de las puertas de la muerte, no una vez, sino muchísimas.
Entonces —y éste será el mejor fruto que haya producido la gracia—, mis faltas mismas serán el pedestal de vuestra glorificación y, al mismo tiempo, el trono de las divinas misericordias que quiero cantar eternamente: Misericordias Domini in aeternum cantabo (Sal 89, 2).
¡Cantaré eternamente el amor del Señor!
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miércoles, 16 de junio de 2010
Oración de agradecimiento a María
Yo también soy vuestro enfermo, salvadme: “ Sálvame, porque yo te pertenezco” (Sal 119, 94)
Madre bondadosísima de Aquel que ha dicho: “No son los que están sanos los que tienen necesidad de médico” , y en otra ocasión: “Perdonad setenta veces siete” , ¿cuándo podrán nuestras caídas agotar vuestro poder y la ternura de vuestras solicitudes y cuidados?
Vais a buscar al pecador que todos han rechazado, lo abrazáis, lo reanimáis y le dais calor, y no descansáis hasta que lo habéis curado.
Yo también soy vuestro enfermo, salvadme: “ Sálvame, porque yo te pertenezco” (Sal 119, 94). Este será mi grito de esperanza todos los días que dure mi destierro. Mientras más me acuerde de mis caídas pasadas, más me acordaré de Vos, que habéis tenido el poder y la bondad de levantarme de ellas; y mayor será mi seguridad de que no me abandonaréis mientras dure mi convalecencia.
Y al fin en el Cielo, ocupando tímidamente mi sitio, entre el número de quienes os deben su salvación porque en medio de sus miserias pusieron en Vos todas sus esperanzas, seré vuestra gloria, como un enfermo es la gloria del médico que lo ha salvado de las puertas de la muerte, no una vez, sino muchísimas.
Entonces —y éste será el mejor fruto que haya producido la gracia—, mis faltas mismas serán el pedestal de vuestra glorificación y, al mismo tiempo, el trono de las divinas misericordias que quiero cantar eternamente: Misericordias Domini in aeternum cantabo (Sal 89, 2).
¡Cantaré eternamente el amor del Señor!
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jueves, 27 de mayo de 2010
Rector del Santuario de Fátima dice que el mensaje de Fátima está "abierto"
Publicado 2010/05/26
Autor : Gaudium Press
El padre Virgílio Antunes dijo a la agencia Ecclesia que Benedicto XVI mostró que el último mensaje de la Virgen de Fátima no está concluido, sino que debe ser leído a la luz de la historia
Fátima (Miércoles, 26-05-2010, Gaudium Press) Para el rector del Santuario de Fátima, en Portugal, el último de los mensajes de Fátima no está concluido, sino que debe ser entendido a la luz de los acontecimientos históricos. La declaración fue dada a la Agencia Ecclesia.
Según el padre Virgílio Antunes, no hay nada más por revelar sobre -según las palabras del propio Papa Benedicto XVI- el "mensaje más profético" de los últimos tiempos. Esto porque el mensaje ilustra los sufrimientos de la humanidad y la Iglesia, y así debe ser entendido, afirmó.
"No significa que exista una parte por revelar, sino que la profecía de Fátima tiene que ser vista de forma abierta y no cerrarse en relación a otro acontecimiento de la historia", declaró el Padre Antunes, reconociendo que cuando el secreto fue revelado en el 2000 se pensaba que el mensaje había terminado.
"Algunos pensaron que había finalizado con el Papa Juan Pablo II, el obispo vestido de blanco, que contó con la protección de Nuestra Señora en la Plaza de San Pedro, con la caída del Muro de Berlín, el cambio de los regímenes totalitaristas del Este de Europa, el sufrimiento de la Iglesia en el siglo XX".
Para el sacerdote, el mensaje va más allá de momentos históricos puntuales, como habría quedado claro en las recientes declaraciones de Benedicto XVI. "Todo indica que la profecía de Fátima nos ayuda a leer los acontecimientos de la historia y el sentido de la historia, que culminará con el triunfo del Corazón Inmaculado de María, que es la alegría de Dios por la salvación de la humanidad".
lunes, 29 de marzo de 2010
Minuto con María - Vaso de elección
Pidamos que María nos fortalezca en el amor a Dios y nos obtenga gracias inimaginables.
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sábado, 22 de agosto de 2009
22 de Agosto: Santa María Reina; Materno Poder
Reina de los Corazones en cuanto teniendo influencia sobre la mente y la voluntad de los hombres, Nuestra Señora ejerce ese imperio no por una imposición tiránica, sino por la acción de la gracia, en virtud de la cual Ella es capaz de libertarnos de nuestros defectos y atraernos; con agrado y particular dulzura, para el bien que nos desea.
Este materno poder de María sobre las almas nos revela cuan admirable es su omnipotencia suplicante, que nos obtiene todo de la misericordia divina. Y se debe decir: este dominio augusto sobre los corazones representa incomparablemente más de que ser Soberana de todos los mares, de todas las vías terrestres, de todos los astros del cielo -¡tal es el valor de un alma, aunque sea la del último de los hombres!
Escríbanos a heraldos@adinet.com.uy
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martes, 21 de julio de 2009
Blog del Oratorio de los Heraldos del Evangelio en Colombia
Nuevo blog del Apostolado del Oratorio "María Reina de los Corazones", de los Heraldos de Colombia.
Muy actualizado con la variada actividad que se desarrolla en Colombia con este Apostolado, que fuera impulsado y alentado por el Papa Juan Pablo II.
Para visitarlo haga click aquí
