miércoles, 12 de enero de 2011

"Purgatorio es experiencia interior", dice el Papa en la audiencia general

Publicado 2011/01/12
Autor : Gaudium Press

En la audiencia general de este miércoles, el Pontífice dedicó la catequesis a Santa Catalina de Génova, a quien presentó como un "ejemplo luminoso de caridad"

Ciudad del Vaticano (Miércoles, 12-01-2010, Gaudium Press) El Papa Benedicto XVI dedicó la catequesis de su audiencia general con los fieles, este miércoles, a una importante figura femenina de la historia de la Iglesia: esta vez, Santa Catalina de Génova (1440 - 1510).

Según la Prefectura de la Casa Pontificia, cerca de nueve mil fieles acompañaron la audiencia en la mañana de hoy con el Pontífice, realizada en la Sala Pablo VI del Vaticano. En su discurso, el Papa presentó a Santa Catalina de Génova como "un aliento" para las mujeres modernas en su contribución sensible, para la sociedad y la Iglesia, a los más pobres y necesitados.

Benedicto XVI también abordó la visión del purgatorio, cuya explicación, según el Papa, es característica de Santa Catalina. "Esta explicación nace, no de visiones o comunicaciones especiales del más allá, sino de la experiencia que ella vivió en su conversión a Dios, cuyo inicio tuvo lugar en 1473. Catalina habla de los tormentos del purgatorio como un sufrimiento interior del alma que, consciente del amor inmenso de Dios, sufre por no haberle correspondido de forma perfecta y es precisamente el amor divino que la purifica de las manchas de pecado que aún la impiden vivir en la presencia de la majestad de Dios".

A los 17 años, Santa Catalina de Génova se casó y llevó un tipo de vida 'mundana'. Después de 10 años, aunque viviendo de forma serena, inició su conversión, orientada a "no más mundo, no más pecado", explicó el Papa. Y fue después de una aparición de Jesús, en la cual vio el Cristo sufridor, cargando la cruz, que comenzó una "vida de purificación". Su conducta tocó también a su marido, que se tornó franciscano y la ayudó en el mayor hospital genovés de la época, del cual era directora y conductora. Según el Papa, Santa Catalina es "un luminoso ejemplo de caridad para todos".

"Amados peregrinos de lengua portuguesa, de los cuales me complace resaltar la presencia del grupo de abogados del Brasil: para todos va mi saludo amigo de bienvenida, con la invitación de adherirse siempre más a Jesucristo y a hacer de su Evangelio el guía de vuestro pensamiento y vuestra vida. Entonces seréis, en la sociedad, aquel fermento de vida nueva que la humanidad precisa para construir un futuro más justo y solidario, que soñáis y servís con vuestra actividad. Sobre vosotros y vuestras familias, descienda mi Bendición Apostólica", dijo el Papa en portugués, en los saludos finales.

Evangelio del día

2011-01-12 - Evangelio según San Marcos 1,29-39
Publicado 2011/01/12
Autor : Sagrada Biblia

Cuando salió de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron de inmediato.

Carta de San Pablo a los Hebreos 2,14-18.

Y ya que los hijos tienen una misma sangre y una misma carne, él también debía participar de esa condición, para reducir a la impotencia, mediante su muerte, a aquel que tenía el dominio de la muerte, es decir, al demonio, y liberar de este modo a todos los que vivían completamente esclavizados por el temor de la muerte.

Porque él no vino para socorrer a los ángeles, sino a los descendientes de Abraham. En consecuencia, debió hacerse semejante en todo a sus hermanos, para llegar a ser un Sumo Sacerdote misericordioso y fiel en el servicio de Dios, a fin de expiar los pecados del pueblo.

Y por haber experimentado personalmente la prueba y el sufrimiento, él puede ayudar a aquellos que están sometidos a la prueba.

Salmo 104

¡Den gracias al Señor, invoquen su Nombre, hagan conocer entre los pueblos sus proezas; canten al Señor con instrumentos musicales, pregonen todas sus maravillas!

¡Gloríense en su santo Nombre, alégrense los que buscan al Señor!

¡Recurran al Señor y a su poder, busquen constantemente su rostro; Descendientes de Abraham, su servidor, hijos de Jacob, su elegido: el Señor es nuestro Dios, en toda la tierra rigen sus decretos.

El se acuerda eternamente de su alianza, de la palabra que dio por mil generaciones, del pacto que selló con Abraham, del juramento que hizo a Isaac.

Evangelio según San Marcos 1,29-39

Cuando salió de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron de inmediato.

El se acercó, la tomó de la mano y la hizo levantar. Entonces ella no tuvo más fiebre y se puso a servirlos. Al atardecer, después de ponerse el sol, le llevaron a todos los enfermos y endemoniados, y la ciudad entera se reunió delante de la puerta.

Jesús curó a muchos enfermos, que sufrían de diversos males, y expulsó a muchos demonios; pero a estos no los dejaba hablar, porque sabían quién era él.

Por la mañana, antes que amaneciera, Jesús se levantó, salió y fue a un lugar desierto; allí estuvo orando.
Simón salió a buscarlo con sus compañeros, y cuando lo encontraron, le dijeron: "Todos te andan buscando".

El les respondió: "Vayamos a otra parte, a predicar también en las poblaciones vecinas, porque para eso he salido".
Y fue predicando en las sinagogas de toda la Galilea y expulsando demonios.

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Frase

Nos visitará el sol que nace de lo alto, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.

La Luz en el Evangelio de San Juan - II

Redacción (Martes, 10-01-2012, Gaudium Press) Se pregunta San Andrés de Creta, obispo, en su sermón del Domingo de Ramos:

"¿Qué luz es esta?", respondió luego con toda clareza: "Solo puede ser aquella que ilumina a todo hombre que viene al mundo (cf. Jn 1,9). La luz eterna, luz que no conoce el tiempo y revelada en el tiempo, luz manifestada por la carne y oculta por naturaleza, luz que envolvió a los pastores y se hizo para los magos guía del camino. Luz que desde el principio estaba en el mundo, por quien fue hecho el mundo y el mundo no la conoció. Luz que vino a lo que era suyo, y los suyos no la recibieron".

Ahí está ese Dios que "habita una luz inaccesible" (1 Tm 6, 16) en la realización de su eterno deseo de comunicar su propia vida, "la luz de los hombres" (Jn 1, 4). Y de ahí se entiende el porqué de los hombres, cuando abrazan el pecado, cierran los ojos a la luz procedente del Verbo, Vida de nuestra vida, Luz de nuestra inteligencia. A la salvación, prefiere el pecador las desordenadas tinieblas de sus pasiones, de sus malas inclinaciones.

Aquella vida es la luz de los hombres, pero los corazones insensatos no pueden comprenderla, porque sus pecados no les permiten; y para que no supongan que esa luz no existe, por el hecho de que no pueden verla, continúa: "La luz resplandeció en las tinieblas, y las tinieblas no la comprendieron". Por eso, hermanos, así como el hombre ciego colocado delante del sol, aún estando en su presencia, se considera como ausente de él, de esa manera todo insensato, todo inicuo, todo impío es ciego de corazón. Está delante de la sabiduría, pero como un ciego, sus ojos no la pueden ver: ella no está lejos de él, sino él es quien está lejos de ella.

El versículo 5 del primer capítulo del Evangelio de San Juan

A estas alturas, pasamos a distinguir mejor la profundidad de los términos "luz" y "tinieblas", empleados por Juan en el versículo 5 - "Y la luz resplandeció en las tinieblas, pero las tinieblas no la comprendieron" -, sobre todo si retornamos a las consideraciones de Orígenes sobre la introducción del cuarto evangelio, en las cuales establece la equivalencia entre los términos "luz" y "vida"; "muerte" y "tinieblas":

Y si la vida es lo mismo que la luz de los hombres, nadie que esté en las tinieblas tiene vida, y ninguno de los que viven está en las tinieblas; y como todo aquel que vive se encuentra en la luz, todo aquel que está en la luz vive. [...] Al contrario, aquel que hace cosas propias a la luz, o cuyas acciones brillan delante de los demás hombres, y que se acuerda de Dios, ese no está en la muerte, de acuerdo con lo que dice el Salmo 6: "en el seno de la muerte no hay quien de Vosotros se acuerde".

Antes de la Encarnación el género humano estaba en las tinieblas por causa del Pecado Original

El origen de las "tinieblas" que cercan al hombre, afirma Orígenes, está en su naturaleza herida por el pecado de los primeros padres: "porque todo el género humano - no por la naturaleza, sino por causa del pecado original - estaba en las tinieblas de la ignorancia de la verdad". Y por la luz de Cristo, que "resplandece en los corazones de aquellos que lo conocen, después de haber nacido de la Virgen", el hombre es rescatado de la oscuridad espiritual. Por eso, Orígenes es llevado a exclamar con el Apóstol: "Antes éramos tinieblas, pero ahora somos luz en el Señor, si somos de algún modo santos y espirituales". Y recuerda que si salimos de las sombras del error se debe a la Encarnación del Verbo: "La luz de los hombres es Nuestro Señor Jesucristo, el cual se dio a conocer por la naturaleza humana a toda criatura racional e intelectual, como también manifestó a los corazones de los fieles los misterios de su divinidad".

Sin embargo, una vez recibida la luz de la verdad y la vida tenemos que reconocer en ella una dádiva muy superior a nuestra pobre naturaleza. Orígenes nos coloca en esa perspectiva:

Así como el aire no brilla por sí mismo, sino se llama tinieblas, así nuestra naturaleza, cuando examinada por sí misma, no es más que cierta substancia tenebrosa, capaz de participar de la luz de la sabiduría; y así como no se dice que el aire brilla por sí mismo cuando recibe los rayos del sol, pero sí que la luz del sol en él resplandece, así también la parte de nuestra naturaleza racional, cuando participa de la presencia del Verbo de Dios, no conoce por sí misma su Dios ni las cosas comprensibles, sino por la luz divina que en ella se encuentra. Y de ese modo la luz brilla en las tinieblas porque el Verbo de Dios, vida y luz de los hombres, no cesa de resplandecer en nuestra naturaleza (la cual, considerada y estudiada en sí, no pasa de una oscuridad informe); y como esa misma luz es incomprensible para toda criatura, las tinieblas no la comprendieron.

Las tinieblas nunca vencerán la Luz del Verbo


Santo Tomás de Aquino, en su comentario al prólogo del Evangelio de San Juan, completa el sentido de ese versículo, indicando la acción de los malos como el intento frustrado de ofuscar la Luz:

[Las tinieblas] no vencieron [la Luz]. Ya que por mucho que los hombres oscurecidos por los pecados, ciegos por la envidia, tenebrosos por la soberbia, hayan luchado contra Cristo - censurando, haciendo injurias y ultrajes, y finalmente matando, como está claro en el Evangelio - con todo, no lo comprendieron, esto es, no lo vencieron obscureciéndolo de modo que su claridad no brillase en todo el mundo.

Por lo anteriormente expuesto, se puede percibir cuánto es acertada la expresión de San Juan "et tenebræ eam non comprehenderunt" (Jn 1, 5), pues la fuerza de esa luz es la propia omnipotencia divina que eleva nuestra naturaleza a los picos de la vida de la gracia y disipa el mal de este mundo. La culpa, el error y lo feo no consiguieron - ni jamás conseguirán - vencerla.

Las tinieblas (conjunto de las fuerzas del mal) nunca abarcarán la luz del Verbo pues, "lux in tænebris lucet".
Además, es un error fundamental querer atribuir el carácter absoluto a las tinieblas como lo hicieron en la Antigüedad ciertas religiones, considerando, así, la existencia de dos dioses: luz y tiniebla. Y si no son las tinieblas un ser por esencia, ¿cómo pueden ellas vencer la luz?

La Luz vino al mundo

En el último día de la Fiesta de los Tabernáculos, durante una larga discusión con los fariseos y seguido al episodio con la mujer adúltera capturada ‘in fraganti', Jesús afirma: "Yo soy la luz del mundo, el que me sigue no andará en las tinieblas, sino tendrá la luz de vida" (Jn 8, 12). Uno de los principales ritos de esa fiesta propició al Divino Maestro esta afirmación, pues los judíos encendían una gran lámpara en el interior del Templo y realizaban una procesión con antorchas en llamas.

Es todavía dentro de ese contexto que encontramos otro pronunciamiento de gran importancia: "Si vosotros permanecéis en mi palabra [...] conoceréis la verdad y la verdad os tornará libres" (Jn 8, 31). Sin embargo, los propios circunstantes oyeron pero no comprendieron, y algunos hasta se rebelaron.

Más adelante, nuevamente Él diría: "soy la luz del mundo" (Jn 9, 5) y esta vez confiriendo dando mayor facilidad para la creencia en su palabra, al curar un ciego de nacimiento, el cual en un reencuentro adquiere la luz de la verdad, manifestando Su fe en la divinidad de Jesús: "Creo, Señor. Y, postrándose, lo adoró" (Jn 9, 38). Entretanto, a pesar de todas las más robustas comprobaciones, continuaron las objeciones de los que recalcitraban contra la Lux Vera14.

Así pues, realizándose el juicio de Dios:

La condenación está en esto: La luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace el mal, aborrece la luz y no se acerca a la luz, a fin de que no sean reprobadas sus obras; pero aquel que procede según la verdad, se acerca a la luz, a fin de que sus obras sean manifestadas como hechas según Dios (Jn 3, 19-21).

La unión con la Luz impone la íntegra coherencia de fe, razón y voluntad

Jesús nos trajo la luz de la verdad al encarnarse en el seno virginal de María Santísima, y nos ofreció una revelación fundamental: Dios es luz. Y es en esa luz que debemos caminar conforme nos aconseja San Juan en su primera Epístola:

La nueva que oímos de él y que os anunciamos es ésta: que Dios es luz y no hay en él ninguna tiniebla. Si decimos que tenemos sociedad con él y andamos en las tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad. Sin embargo, si andamos en la luz, como él también está en la luz, tenemos comunión recíproca, y la sangre de Jesucristo, su hijo, nos purifica de todo el pecado (1 Jn 3, 5-7).

La unión con Dios -Luz y Verdad en esencia- impone la necesidad de la íntegra coherencia de fe, razón y voluntad con las exigencias de tan alta comunión.

Con razón se puede pues decir que Juan, refiriéndose polémicamente a la terminología gnóstica de la luz, la desarrolla, sin embargo, en la perspectiva del simbolismo vetero-testamentario -la luz es la palabra de Dios- y le da un centro nuevo en el hombre histórico Jesús.

Él es la verdadera luz (Jn 1, 8), esto es, solamente en él es dada la verdadera iluminación de la vida humana. Solo quien se comprende a partir de Cristo y orientado para Cristo, se comprende rectamente y "vive" en la verdad. El simbolismo juanino de la luz debe ser visto en el contexto unitario de la interpretación que el cuarto Evangelio da de los grandes símbolos elementares de la humanidad - pan, agua, vida, luz- aplicándolos a Jesús de Nazaret. Central y típico es el caso de la cura del ciego de nacimiento, en la cual se refleja claramente todo el drama de la historia humana; drama al que apenas se alude en el prólogo con pocas y breves palabras (1, 9). En Juan, la luz es la verdad que en Cristo se tornó nuevamente accesible al hombre; las tinieblas son la falsedad, esto es, la realidad del hombre que, antes de la venida de Cristo, vive siempre de uno o de otro modo en oposición a la verdad. La imagen de la luz es así radicalmente privada de su significado natural y al mismo tiempo llevada a su más alta expresión.

Por João Scognamiglio Clá Dias E.P

lunes, 10 de enero de 2011

El divino silencio - cuentos para niños

En un antiguo monasterio en el norte de Europa vivió un piadoso monje llamado Rodolfo, gran devoto de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo.

A menudo, se refugiaba a los pies de un gran crucifijo que era muy venerado en la capilla no sólo por los religiosos, sino también por el pueblo de la región.

Allí, le gustaba a Fray Rodolfo meditar sobre estas palabras del Divino Redentor: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”. Él quería, de alguna manera, consolar al Señor en esta situación de agonía y abandono. Y un día, movido por este generoso y noble deseo, decidió hacerle una audaz ruego. Arrodillándose a los pies de la santa imagen, oró en estos términos:

— Señor, veo cuánto sufristeis por todos nosotros. Aquí estoy yo, tu pobre hijo, te pido algo especial: concededme la gracia de quedar crucificado en vuestro lugar, padeciendo por Vos.

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Evangelio del día

2011-01-10 - Evangelio según San Marcos 1,14-20
Publicado 2011/01/10
Autor : Sagrada Biblia


Mientras iba por la orilla del mar de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que echaban las redes en el agua, porque eran pescadores. Jesús les dijo: "Síganme, y yo los haré pescadores de hombres".

Carta de San Pablo a los Hebreos 1,1-6.

Después de haber hablado antiguamente a nuestros padres por medio de los Profetas, en muchas ocasiones y de diversas maneras, ahora, en este tiempo final, Dios nos habló por medio de su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas y por quien hizo el mundo.

El es el resplandor de su gloria y la impronta de su ser. El sostiene el universo con su Palabra poderosa, y después de realizar la purificación de los pecados, se sentó a la derecha del trono de Dios en lo más alto del cielo. Así llegó a ser tan superior a los ángeles, cuanto incomparablemente mayor que el de ellos es el Nombre que recibió en herencia.

¿Acaso dijo Dios alguna vez a un ángel: Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy? ¿Y de qué ángel dijo: Yo seré un padre para él y él será para mi un hijo? Y al introducir a su Primogénito en el mundo, Dios dice: Que todos los ángeles de Dios lo adoren.

Salmo 96

¡El Señor reina! Alégrese la tierra, regocíjense las islas incontables.
Nubes y Tinieblas lo rodean, la Justicia y el Derecho son la base de su trono.
Los cielos proclaman su justicia y todos los pueblos contemplan su gloria.
Se avergüenzan los que sirven a los ídolos, los que se glorían en dioses falsos; todos los dioses se postran ante él.
Porque tú, Señor, eres el Altísimo: estás por encima de toda la tierra, mucho más alto que todos los dioses.

Evangelio según San Marcos 1,14-20

Después que Juan fue arrestado, Jesús se dirigió a Galilea. Allí proclamaba la Buena Noticia de Dios, diciendo:
"El tiempo se ha cumplido: el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en la Buena Noticia".

Mientras iba por la orilla del mar de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que echaban las redes en el agua, porque eran pescadores. Jesús les dijo: "Síganme, y yo los haré pescadores de hombres".

Inmediatamente, ellos dejaron sus redes y lo siguieron. Y avanzando un poco, vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban también en su barca arreglando las redes. En seguida los llamó, y ellos, dejando en la barca a su padre Zebedeo con los jornaleros, lo siguieron.

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Frase

Concédenos Señor un día lleno de inocencia, para que al llegar la noche, podamos alabarte con gozo y limpios de pecado.

Noche de Paz - Jóvenes Talentos 22


Los jóvenes de los Heraldos del Evangelio interpretan el villancico por excelencia. el Noche de Paz.

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viernes, 7 de enero de 2011

Frase

Os daré palabras y sabiduría a las que no conseguirán hacer frente ningún adversario vuestro.

"Dios no es un rival que amenaza al hombre, Él quiere dar la plenitud de la vida", dijo el Papa en la fiesta de la Epifanía

Publicado 2011/01/06
Autor: Gaudium Press
Sección: Europa

Ciudad del Vaticano (Jueves, 06-01-2011, Gaudium Press) Dios no es un rival para el hombre sino que su palabra, revelada por la Biblia Sagrada, nos muestra la verdadera estrella de la existencia humana. Fue lo que dijo, esta mañana, el Santo Padre durante la celebración de la misa de la solemnidad de la Epifanía, en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano. La fiesta de la Epifanía recuerda la manifestación de Dios en el Niño Jesús para los Reyes Magos.

Los magos eran probablemente hombres sabios "en busca de la verdadera luz que es capaz de apuntar el camino a recorrer en la vida", recordó el Papa. Eran personas que creían en señales de Dios en la creación, para descubrir y descifrar los vestigios de Dios que buscaban, afirmó el Pontífice.

A los hombres, dijo el Santo Padre, "Dios puede parecer un rival, que lo priva de su hábitat, de su autonomía, de su poder", que también "indica el camino a recorrer en la vida y, así, impide hacer todo lo que desea". Ver a Dios como un rival, de hecho, "trae insatisfacción y descontento".

Benedicto XVI desea que removamos "de nuestras mentes y de nuestros corazones la idea de rivalidad, la idea de que Dios sea una limitación para nosotros mismos; debemos abrirnos a la certeza de que Dios es amor omnipotente, que no quita nada, no amenaza, y que, por lo demás, es el Único capaz de ofrecernos la oportunidad de vivir plenamente, para experimentar la verdadera alegría".

El Pontífice también destacó que Dios, vislumbrado en las cosas creadas, puede "ser encontrado" con la mirada profunda de la investigación y un razonable deseo movido por la fe. En la creación se encuentra la sabiduría de Dios, su imaginación inagotable y su amor infinito. En la belleza del mundo, en su misterio, en su grandeza y en su racionalidad se encuentra la "racionalidad eterna".
El Papa advirtió también a los estudiosos no restringir la Sagrada Escritura a un mero objeto para estudio y discusión de especialistas. Es necesario ver la Palabra de Dios conservada en la Biblia y en la Tradición viva de la Iglesia como "la verdad" y cómo los seres humanos la pueden "realizar plenamente y de forma segura". El hombre no puede "limitar su mente por la ciencia que no está de acuerdo con la fe, que en sus teorías llegan siempre hasta un cierto punto y no puede explicar el significado último de la realidad", afirmó el Santo Padre.

Eso porque "los criterios de Dios son diferentes de los criterios humanos. Dios permite que el hombre libre, no obtenga respuestas definitivas para los sistemas de creación del hombre, como la economía. Él expresa su poder en el amor. Y es en su Palabra que el hombre puede "encontrar" la verdadera estrella" que lo orienta en las incertezas de su existencia.

Durante la celebración de la Epifanía, después de la proclamación del Evangelio, fue anunciada la fecha de la Pascua, que este año será el 24 de abril. Los cardenales Gianfranco Ravasi y Walter Brandmüller, asistieron al Santo Padre durante la Santa Misa.

Evangelio del día

2011-01-07 - Evangelio según San Mateo 4,12-17.23-25
Publicado 2011/01/07
Autor : Sagrada Biblia

El pueblo que se hallaba en tinieblas vio una gran luz; sobre los que vivían en las oscuras regiones de la muerte, se levantó una luz.

Epístola I de San Juan 3,22-24.4,1-6.

Y él nos concederá todo cuanto le pidamos, porque cumplimos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada.
Su mandamiento es este: que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos los unos a los otros como él nos ordenó.

El que cumple sus mandamientos permanece en Dios, y Dios permanece en él; y sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado. Queridos míos, no crean a cualquiera que se considere inspirado: pongan a prueba su inspiración, para ver si procede de Dios, porque han aparecido en el mundo muchos falsos profetas.

En esto reconocerán al que está inspirado por Dios: todo el que confiesa a Jesucristo manifestado en la carne, procede de Dios. Y todo el que niega a Jesús, no procede de Dios, sino que está inspirado por el Anticristo, por el que ustedes oyeron decir que vendría y ya está en el mundo. Hijos míos, ustedes son de Dios y han vencido a esos falsos profetas, porque aquel que está en ustedes es más grande que el que está en el mundo.

Ellos son del mundo, por eso hablan el lenguaje del mundo y el mundo los escucha. Nosotros, en cambio, somos de Dios. El que conoce a Dios nos escucha, pero el que no es de Dios no nos escucha. Y en esto distinguiremos la verdadera de la falsa inspiración.

Salmo 2

Voy a proclamar el decreto del Señor: El me ha dicho: "Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy.
Pídeme, y te daré las naciones como herencia, y como propiedad, los confines de la tierra.
Por eso, reyes, sean prudentes; aprendan, gobernantes de la tierra. Sirvan al Señor con temor;

Evangelio según San Mateo 4,12-17.23-25

Cuando Jesús se enteró de que Juan había sido arrestado, se retiró a Galilea. Y, dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaún, a orillas del lago, en los confines de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliera lo que había sido anunciado por el profeta Isaías:

¡Tierra de Zabulón, tierra de Neftalí, camino del mar, país de la Transjordania, Galilea de las naciones!

El pueblo que se hallaba en tinieblas vio una gran luz; sobre los que vivían en las oscuras regiones de la muerte, se levantó una luz.

A partir de ese momento, Jesús comenzó a proclamar: "Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca". Jesús recorría toda la Galilea, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias de la gente.

Su fama se extendió por toda la Siria, y le llevaban a todos los enfermos, afligidos por diversas enfermedades y sufrimientos: endemoniados, epilépticos y paralíticos, y él los curaba.

Lo seguían grandes multitudes que llegaban de Galilea, de la Decápolis, de Jerusalén, de Judea y de la Transjordania.


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Comisión médica aprueba milagro atribuido al Papa Juan Pablo II

Publicado 2011/01/06
Autor: Gaudium Press
Sección: Europa

Ciudad del Vaticano (Jueves, 06-01-2010, Gaudium Press) Este último martes 04, fue dado un paso más rumbo a la beatificación de Juan Pablo II, conforme diarios italianos. Esto porque, una comisión médica consultada por la Congregación para la Causa de los Santos aprobó un milagro atribuido al Pontífice.

La Hermana María
La comisión, formada por médicos y teólogos y liderada por el médico privado del Papa Benedicto XVI, Patrizio Polisca, consideró "inmediata e inexplicable" la mejora de la monja francesa Marie Simon-Pierre. La religiosa, enfermera de profesión, que sufría de mal de Parkinson, se curó después de oraciones y pedidos a Juan Pablo II pocos meses después de la muerte del Pontífice en abril del 2005.

Ahora, la aprobación de los especialistas deberá ser ratificada por una comisión de cardenales y obispos de la Congregación para la Causa de los Santos.