sábado, 9 de diciembre de 2017
Ante el llamado una respuesta
Por: H. Jesús Salazar Brenes, L.C. | Fuente: missionkits.org
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, ayúdame a descubrir qué pides de mí y dame un corazón generoso para ser dócil a tu voluntad.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 9,35-10,1.6-8
En aquel tiempo, Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas, predicando el Evangelio del Reino y curando toda enfermedad y dolencia. Al ver a las multitudes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y desamparadas, como ovejas sin pastor. Entonces dijo a sus discípulos: "La cosecha es mucha y los trabajadores, pocos. Rueguen, por tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos".
Después, llamando a sus doce discípulos, les dio poder para expulsar a los espíritus impuros y curar toda clase de enfermedades y dolencias. Les dijo: "Vayan en busca de las ovejas perdidas de la casa de Israel. Vayan y proclamen por el camino que ya se acerca el Reino de los cielos. Curen a los leprosos y demás enfermos; resuciten a los muertos y echen fuera a los demonios. Gratuitamente han recibido este poder; ejérzanlo, pues, gratuitamente".
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Si Jesús recorriera nuestras ciudades, pueblos o lugares de habitación, tal como lo hizo en Galilea, ¿qué vería? El Evangelio nos muestra que vio rostros cansados, gente arrutinada y acostumbrada a que su vida fuese igual siempre, vio gente que quizá había escuchado de Dios, pero no se había dado la oportunidad de conocer a Dios.
Jesús hoy quiere mirarnos con compasión y ternura, él desea hacernos las personas más felices, desea ser nuestro pastor.
No obstante, Jesús toma una solución muy concreta; pide a la gente que ore para que haya más obreros en la mies, llama a cada uno de esos hombres y mujeres por su nombre y los envía como sus misioneros.
Es probable que pensemos que pedir obreros para la mies es orar por las vocaciones, y aunque sí debemos pedírselo al Señor, no sólo las personas consagradas reciben un llamado de Dios para ser misioneros. Hoy mismo nosotros podemos ser la persona que Dios tiene en mente para que su alegría llegue a tanta gente arrutinada "como ovejas sin pastor". Esas ovejas son la gente que vemos todos los días... ¿Qué le vamos a responder al Señor que nos llama? El Señor nos ha dado bendiciones a manos llenas… ¡Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis!
Añado una palabra que no quisiera que fuese retórica, por favor: ¡ánimo! No significa paciencia, resígnense. No, no, no significa esto. Sino al contrario, significa: osen, sean valientes, ¡vayan adelante! ¡Sean creativos! ¡Sean artesanos todos los días, artesanos del futuro! Con la fuerza de aquella esperanza que nos da el Señor que jamás defrauda, pero que también necesita de nuestro trabajo. Por esto rezo y los acompaño con todo mi corazón. El Señor los bendiga a todos y que la Virgen los proteja. (Homilía de S.S. Francisco, 21 de junio de 2015).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy intentaré ser misionero con mi ejemplo de vida y oraré por las vocaciones.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia. Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
El día que faltaron las manzanas nacieron las bolas de Navidad
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Turín: se conmemorará el 150º aniversario de la Consagración de la Basílica de María Auxiliadora
| La Basílica es epicentro de la Familia Salesiana / Foto: Sonia Trujillo - Gaudium Press. |
| Al interior de la Basílica sobresale el Icono de María Auxiliadora obra de Tommaso Lorenzone / Foto: Sonia Trujillo - Gaudium Press (Ver video: Cuando una mano invisible guió el pincel del pintor). |
Allí se encuentran los restos mortales de San Juan Bosco, de varios de sus sucesores, así como de Santa María Mazzarello y Santo Domingo Savio, entre otros, además de un sinnúmero de tesoros espirituales que permanecen en la cripta de las reliquias en el área inferior de la Basílica.
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Obispo de Posadas, Argentina, recomienda a nuevos sacerdotes silencio, oración y contemplación
| Mons. Juan Rubén Martínez, Obispo de Posadas, Argentina. |
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Cardenal Piacenza: Los confesores no hacen ruido, sino milagros
| Cardenal Mauro Piacenza, Penitenciario Mayor de la Santa Sede. Foto: Arquidiócesis de Génova. |
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jueves, 7 de diciembre de 2017
¿Qué significa Inmaculada Concepción?
Concepción es el acto de ser concebido o engendrado en el seno de una mujer. Inmaculada significa: sin mancha. Muchos piensan que cuando la Iglesia usa estos términos está refiriéndose a la pureza inmaculada de la concepción de Jesús en el seno de María.
Es cierto que Jesús no nació de la relación de María con un hombre, sino por obra del Espíritu Santo. Es lo que afirmamos en el Credo diciendo: Nació de María virgen. Pero no es por causa de su virginidad que la Iglesia da a Nuestra Señora el título de "Inmaculada Concepción".
¡¿Cómo?! ¿Jesucristo no es el Salvador de todos?
La gran diferencia entre María y nosotros, es que nosotros por la gracia de Cristo somos liberados del pecado, que ya existe en nosotros, tanto el pecado original como los pecados personales. María, al contrario, fue preservada de cualquier pecado desde que fue concebida, porque recibió en aquel instante al Espíritu Santo de Dios. Por eso, ella ya es "llena de gracia", como dice el mensajero del cielo, antes del momento de la encarnación.
Por el Padre John A. MacDowell, S.J.
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martes, 5 de diciembre de 2017
La familia… ¡recemos por la familia!
La familia - uno los bienes más preciosos de la humanidad- como dijo San Juan Pablo II: "en los tiempos modernos, ha sufrido quizá como ninguna otra institución, la acometida de las transformaciones amplias, profundas y rápidas de la sociedad y de la cultura" (Familiaris Consortio, 1).
Preocupantes son los signos de degradación de algunos valores fundamentales, lo que da lugar a: "una equivocada concepción teórica y práctica de la independencia de los cónyuges entre sí, las graves ambigüedades acerca de la relación de autoridad entre padres e hijos, las dificultades concretas que con frecuencia experimenta la familia en la transmisión de los valores, el número cada vez mayor de divorcios, etc. (Idem, 6). Insistía el soberano pontífice que, "¡el futuro de la humanidad se fragua en la familia!"
De continuar así las cosas, esta penetración en las mentalidades y en las costumbres, dará lugar a que, "en breve, la familia auténticamente cristiana habrá pasado a constituir una excepción rarísima y mal vista, en el seno de una sociedad descristianizada", como dijo quien fuera el líder católico más importante del Brasil en el siglo pasado, Plinio Corrêa de Oliveira.
En la preocupación de esta triste y grave situación que sufre la santa institución de la familia, cayó en mis manos un librito, simple y pequeño, intitulado: "Oraciones para la familia". Fue editado por los Heraldos del Evangelio de Colombia. Lo comencé a hojear. Quedé impresionado con los pedidos, en las variadas oraciones que contiene para enfrentar las dificultades por las que pasan los padres, los hijos, la relación mutua entre ellos y otras circunstancias.
Pensé en ustedes, mis queridos lectores. Pero, ¿cómo hacer para trasmitirles esto en un artículo? Compenetrándonos, la situación nos quedará clara en nuestros pensamientos, sabremos qué actitudes tomar y principalmente...por ello rezar.
Caminemos un poco en esta singular experiencia periodística, se encantarán. Tomemos algunos puntos apenas de las variadas oraciones.
Si pensamos en la Sagrada Familia de Nazaret, que nos dejó el ejemplo eximio de amor de los esposos entre sí y de amor hacia sus hijos, no dejemos de pedir, para que seamos ayudados: "a educar cristianamente a nuestros hijos y a amarnos uno al otro con un amor sacrificado, tierno y puro".
Para que haya paz - la tan anhelada paz familiar - es preciso que tengamos sentimientos de misericordia, que seamos humildes, que nos revistamos de dulzura y de paciencia. Pidamos por tanto: "Señor Dios nuestro, ayúdanos a sobrellevarnos los unos a los otros cuando tengamos un motivo de queja. Que sepamos perdonarnos mutuamente lo mismo que tú, Señor, nos has perdonado".
No pocas veces las familias viven pruebas y dificultades, es el momento de pedir a Dios, Padre lleno de bondad, que socorra a "las afectadas por la pérdida de valores, la falta de trabajo, la soledad y la falta de amor".
El estar solos, el estar sin familia. Cuántos son los que sufren estas situaciones. Que, a estos o estas, si los designios de Dios son de que no lleguen a formar un hogar, recen pidiendo: "la gracia de aceptar mi soledad bendecida con tu presencia y de estar en paz conmigo, sabiendo que tu Amor y tu presencia me envuelven y acompañan siempre. No dejes que me encierre en mí mismo, sino ayúdame a estar siempre abierto a ti y a los demás".
El desempleo, cuando golpea en un hogar, el jefe de familia, junto a la esposa y los niños, recen: "te pido que me concedas todo el ánimo, confianza, valor y fortaleza, para salir de mi casa en busca de trabajo, con la certeza de que Tus manos extendidas a mi favor me abrirán las puertas, preparando a mi entrada un empleo según Tu voluntad".
La preocupación de una madre siempre son los hijos, para que no se aparten del buen camino y puedan alcanzar la salvación. Bello es escucharlas rezando: "Señor Jesucristo, toma bajo tu protección los hijos que Tú me has dado. No permitas que te ofendan con el pecado: elígelos para el Cielo".
También, ambos padres tienen que pedir para que sus hijos sepan descubrir el camino por Dios señalado para ellos. Ser valientes y pedir para que "no se conformen con un ideal fácil y mediocre". Pero rezar también por ellos mismos ser iluminados por la gracia, para "que les ayudemos a reconocer su vocación y a realizarla generosamente, sin poner impedimentos a su libertad y sin oponernos a tu guía interior".
¿Y los hijos?, también ellos deben comprender siempre más a sus padres, saber devolverles amor por amor. Rezar por ellos diciendo: "Señor Jesús, ellos me dieron cariño, protección, se desvelaron por mí. Cuando ellos me necesiten, quiero que se sientan envueltos por mi respeto, mi amor y mi comprensión".
Grande es la misión de la mujer. Nada mejor que pedir por medio de la Santísima Virgen María, Casta Esposa de San José y Madre tiernísima de Jesús, perfecto modelo de las esposas y de las madres: "Enséñame a honrar a mi marido, como tu honraste a San José; que él encuentre en mí a la esposa según su corazón". Y claro no dejar de pedir: "Protege a mi marido, dirígelo por el camino del bien y de la justicia, pues su felicidad me es tan querida como la mía"
Espero les haya sido provechoso y los llene de esperanza.
Volvamos nuestros pensamientos hacia la familia de Nazaret, en su oculta existencia, en la pobreza, en la persecución, en el exilio. Que San José - a quien el Creador del mundo llamó de Padre - guarde y proteja las familias en estos momentos convulsionados que vivimos. Que la Virgen Madre dé fuerzas a cuantos sufren las dificultades en sus familias. Que Cristo Jesús dé luz, alegría, serenidad y fortaleza a todas y cada una de las familias de nuestro querido Uruguay.
Fuente: www.reflexionando.org
sábado, 2 de diciembre de 2017
¿Embotado o despierto?
Por: H. Javier Castellanos, L.C. | Fuente: missionkits.org
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
¡Oh María, prepara mi corazón para recibir a tu Hijo! Tú que eres inmaculada, purifica mi corazón de todo odio, rencor o envidia. Tú que eres humilde, muéstrame el remedio para mi soberbia y vanidad. Tú que eres Reina del cielo y esclava del Señor, libera mi corazón de los apegos que me apartan de Dios y enséñame a servirle con amor y entrega como tú. Así sea.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Lucas 21,34-36
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Estén alerta, para que los vicios, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida no entorpezcan su mente y aquel día los sorprenda desprevenidos; porque caerá de repente como una trampa sobre todos los habitantes de la tierra.
Velen, pues, y hagan oración continuamente, para que puedan escapar de todo lo que ha de suceder y comparecer seguros ante el Hijo del hombre".
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
El Evangelio de hoy se mueve entre dos advertencias de Cristo: "No se os embote la mente." "Estad siempre despiertos." Son como dos señales en el camino del Adviento. Para poder avanzar seguros hacia Belén, debemos seguir estas dos indicaciones.
Adviento es un tiempo para"pulir" el corazón y quitar todo lo que quita finura. Por el contrario, un corazón que vive entre vicios, placeres o agobios no es libre para amar a Dios. Preguntémonos hoy, en esta oración: ¿Hay algo en mi corazón que lo pueda embotar? ¿Me dejo esclavizar por algún vicio o mal hábito, por el criterio del placer y la comodidad, por angustias y preocupaciones innecesarias? ¡Ahora es el tiempo para dejar eso atrás!
Adviento es un tiempo para "mantenernos despiertos". Jesús vendrá de noche, y sólo lo van a recibir aquellos que, como los pastores, se encuentren en vela. Es decir, aquellos que tienen los ojos bien abiertos ante la acción de Dios. No podemos caer dormidos en lo superficial, en el ritmo del mundo. La oración constante -como ésta misma que estamos haciendo- es un ejercicio para despertar el sentido sobrenatural de fe y escuchar a Dios que habla en la noche y en el silencio…
Como cristianos, queremos evitar los vicios y vivir de manera sobrenatural, no sólo ahora sino todo el año. Pero no podemos sólo con nuestras fuerzas. Por eso Cristo nos dice también que estemos "pidiendo fuerza."Es Él mismo quien nos mantiene en pie ante su presencia y nos ayuda a luchar cada día. Precisamente para eso vino al mundo.
Y tiene el valor de hacerse preguntas sobre la verdad y muchas cosas. Debemos aprender a desafiar el presente. Una vida espiritual sana genera jóvenes despiertos, que ante algunas cosas que hoy nos propone esta cultura -"normal" dicen, puede ser, no sé...- se pregunten: "¿Esto es normal o esto no es normal?
(Discurso de S.S. Francisco, 27 de mayo de 2017).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy pondré todas mis preocupaciones en las manos de Dios, rezando la jaculatoria: "¡Ven, Señor Jesús!".
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
viernes, 1 de diciembre de 2017
El sentido e institución del bautismo
Es el sacramento, por medio del cual, el hombre nace a la vida espiritual.
Por: Cristina Cendoya de Danel | Fuente: Catholic.net
Naturaleza
El Bautismo es el sacramento, por medio del cual, el hombre nace a la vida espiritual, por medio del agua y la invocación a la Santísima Trinidad.
El Bautismo es el fundamento de toda la vida cristiana, es el pórtico de la Vida en el Espíritu, y además es la puerta que nos abre el acceso a los otros sacramentos. Por el Bautismo, somos liberados del pecado y regenerados como hijos de Dios, llegamos a ser miembros de Cristo, y somos incorporados a la Iglesia, haciéndonos partícipes de su misión. (Catec. 1213)
Este sacramento se llama "Bautismo", en razón del elemento esencial del rito, es decir, el "bautizar" (baptizein en griego) que significa "sumergir", "introducir dentro del agua"; la "inmersión".
La "inmersión", significa eficazmente la bajada del cristiano al sepulcro muriendo al pecado con Cristo, para así junto con Él, obtener una nueva vida en su resurrección. "Fuimos, pues, con El sepultados por el bautismo en la muerte, a fin de que, al igual que Cristo resucitamos de entre los muertos por medio de la gloria del Padre, y así también nosotros vivamos una nueva vida”. ( Ef. 5, 26 ).
Este Sacramento es llamado también "baño de regeneración y de renovación del Espíritu Santo ", (Tt.3, 5), porque significa y realiza ese nacimiento del agua y del Espíritu sin el cual "nadie puede entrar en el Reino de Dios." (Jn. 3,5).
"Este baño es llamado también porque, para quienes reciben, el espíritu queda iluminado.....". El bautizado se convierte en "hijo de la luz" ( 1Ts. 5,5 ), y en "luz" él mismo. (Ef. 5,8 ).
Podemos decir que, el Bautismo es el más bello y magnifico de los dones de Dios...... Es "Don", porque es Dios se lo da a los que nada han hecho para recibirlo y que se encuentran en un estado de pecado. Es porque lava; "Sello", porque nos guarda y es signo de la soberanía de Dios.
Institución
En las Sagradas Escrituras se encuentran muchas prefiguraciones de este sacramento. De esto se hace memoria en la Vigilia Pascual cuando se bendice el agua bautismal.
El Génesis nos habla del agua como fuente de la vida y de la fecundidad. La Sagrada Escritura dice que el Espíritu de Dios "se cernía" sobre ella. ( Gn. 1,2 ).
El arca de Noé es otra de las prefiguraciones que la Iglesia nos menciona. Por el arca, "unos pocos, es decir ocho personas, fueron salvadas a través del agua." ( 1 P. 3, 20 ). Si el agua de manantial significa la vida, el agua en el mar es un símbolo de la muerte. Por lo cual, pudo ser símbolo del misterio de la cruz. Por este simbolismo el bautismo significa "la comunión con la muerte de Cristo." (Catec. n. 1220).
Sobre todo el paso del Mar Rojo, verdadera liberación de Israel de la esclavitud de Egipto, es donde se anuncia la liberación obrada por el bautismo, se entra como esclavos en el agua y salen liberados. También el paso por el Jordán, donde el pueblo de Israel recibe la tierra prometida, es una prefiguración de este sacramento. (Cfr. Catec. 1217-1222).
Todas estas prefiguraciones tienen su culmen en la figura de Cristo. Él mismo, recibe el bautismo de Juan, el Bautista, el cual estaba destinado a los pecadores y Él sin haber cometido pecado, se somete para "cumplir toda justicia" (Mt. 3,15). Desciende el Espíritu sobre Cristo y el Padre manifiesta a Jesús como su "Hijo amado". (Mt. 3, 16-17 ). Cristo se dejó bautizar por amor y humildad, y así darnos ejemplo.
Si recordamos el encuentro de Jesús con Nicodemo, vemos como Él le explica la necesidad de recibir el bautismo. (Cfr. Jn. 3, 3-5).
Después de su Resurrección confiere la misión de bautizar a sus apóstoles.“Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra; id pues, enseñad a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”. (Mt. 28, 18-19).
Con su Pascua, Cristo hizo posible el bautismo para todos los hombres. Ya había hablado de su pasión, "bautismo" con que debía de ser bautizado (Mc. 10,38) (Lc. 12,50). La sangre y el agua que brotaron del costado traspasado por la lanza del soldado de Jesús crucificado (Jn. 19,34), son figuras del "bautismo" y de la "eucaristía", ambos sacramentos de la nueva vida ( 1 Jn. 5, 6-8); desde entonces es posible "nacer del agua y del Espíritu" para entrar en el Reino de Dios. ( Jn. 3,5 ).
Desde el día de Pentecostés, la Iglesia ha administrado el bautismo siguiendo los pasos de Cristo. San Pedro, en ese día, hace un llamado a convertirse y bautizarse para obtener el perdón de los pecados. El Concilio de Trento declaró como dogma de fe que el sacramento del Bautismo fue instituido por Cristo.
Atención a los signos de mi tiempo.
Por: H. Cristian Gutiérrez, L.C. | Fuente: missionkits.org
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Quiero, Señor, prepararte un buen lugar en mi corazón durante este adviento. Quiero compartir contigo este rato de intimidad. Tú conoces mejor que nadie lo que soy, lo que necesito, lo que quiero, y por ello pongo todo en tus manos. Te amo y quiero amarte más. Aumenta mi fe, mi esperanza, mi amor. Permíteme entrar en tu presencia y conocerte un poco más. Tú sabes todo, Señor, sabes que te quiero.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Lucas 21,29-33
En aquel tiempo, Jesús propuso a sus discípulos esta comparación: "Fíjense en la higuera y en los demás árboles. Cuando ven que empiezan a dar fruto, saben que ya está cerca el verano. Así también, cuando vean que suceden las cosas que les he dicho, sepan que el Reino de Dios está cerca. Yo les aseguro que antes de que esta generación muera, todo esto se cumplirá. Podrán dejar de existir el cielo y la tierra, pero mis palabras no dejarán de cumplirse".
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
¡Qué importante es, Señor, descubrir tu acción en mi vida! En este pasaje invitas a los discípulos a fijarse en los signos de los tiempos que profetizas porque ellos son la señal de que está cerca tu Reino. Pero esto no es algo del pasado, en que profetizabas la destrucción de Jerusalén. Tampoco es algo sólo del final del mundo. Es una invitación actual, del aquí y del ahora.
Me invitas a descubrir, en todos los sucesos del día a día de mi vida, tu mano providente que me va dejando mensajes. Mensajes de amor, de cariño, de afecto, de ternura, de misericordia, de paciencia, de perdón, de exigencia.
Como cristiano, creo que nada en mi vida pasa por casualidad, por la fuerza de las estrellas, por el horóscopo. Los signos de mi vida no se buscan fuera de ella, sino dentro. No en el movimiento de los astros, en una baraja de cartas y todas esas cosas. Tus mensajes los descubro en la mirada de mis padres, en la sonrisa de los niños, en la conversación con un amigo, en el descanso de la noche, en la belleza del amanecer de un nuevo día que me das, en las muestras de cariño de mi cónyuge, en las responsabilidades que cumplo con dedicación.
Los cielos y la tierra pasarán pero tus palabras no, porque ellas siguen teniendo eco en todos los sucesos de mi existencia. ¡Cuán ciego soy que no sé descifrar tus mensajes en los signos de mi vida!
La vida, la salud, el trabajo, la familia, los amigos, las reuniones, los descansos, los encuentros casuales…en todo ello me dejas un mensaje que quieres que yo reciba y asimile. Dame, Señor, un espíritu sobrenatural que me permita contemplarte presente y actuando en mi vida. Que en este adviento de preparación a tu venida, mi actuar cotidiano sea la mejor preparación para la navidad.
Muchos esperan todavía conocer a Jesús, único Redentor del hombre, y no pocas situaciones de injusticia y malestar moral y material interpelan a los creyentes. Una misión tan urgente requiere una conversión personal y comunitaria. Sólo los corazones plenamente abiertos a la acción de la gracia son capaces de interpretar los signos de los tiempos y de recibir el llamamiento de la humanidad necesitada de esperanza y paz.
(Homilía de S.S. Francisco, 18 de febrero de 2017).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
En la noche agradeceré a Dios todo lo bueno, y lo no tan bueno, que me ha pasado en este día.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Una atmósfera propia a los inocentes
Contenido publicado en es.gaudiumpress.org, en el enlace http://es.gaudiumpress.org/content/91566#ixzz5035vw0cR
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