miércoles, 7 de agosto de 2013

La transfiguración de Jesús - La inmensa felicidad del Paraíso Celestial

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Redacción (Martes, 06-08-2013, Gaudium Press)

EVANGELIO:
Seis días después tomó Jesús a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y los llevó aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos; brilló su rostro como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. En esto, se les aparecieron Moisés y Elías que conversaban con él. Tomando Pedro la palabra, dijo a Jesús: «Señor, qué bien estamos aquí. Si quieres, haré aquí tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió, y una voz desde la nube dijo: «Este es mi Hijo amado, en quien tengo toda mi complacencia; escuchadle». Al oír esto los discípulos cayeron rostro en tierra, sobrecogidos de gran temor. Jesús, acercándose a ellos, los tocó y dijo: «Levantaos, no tengáis miedo». Ellos alzaron sus ojos y ya no vieron a nadie más que a Jesús solo. Y cuando bajaban del monte, Jesús les ordenó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos» (Mt 17, 1-9).La inmensa felicidad del Paraíso Celestial

San Pablo declara a los Corintios haber sido arrebatado al Cielo en cierto momento de su vida, y haber oído allá palabras imposibles de transmitir y menos todavía de explicar: "...fue arrebatado al paraíso y oyó palabras inefables que el hombre no puede decir" (2 Cor 12, 4).

De hecho, para los místicos se vuelve difícil exteriorizar sus experiencias interiores, por lo cual podemos comprender que a san Pablo le faltaran términos de comparación para describir lo que había sucedido con él, ya que, según lo dicho antes por él mismo, "ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni vino a la mente del hombre lo que Dios ha preparado para los que le aman" (1 Cor 2, 9).

Esta maravilla nos espera al momento de ingresar a la vida eterna, y debió ser un motivo considerable para la perseverancia de san Pablo hasta el momento de su martirio, pese a que entonces sólo viera reflejos del Absoluto que hoy contempla cara a cara.

Consideremos en profundidad -hasta donde puede llegar nuestra inteligencia fortalecida por la fe- cuál será la esencia de nuestra felicidad cuando ingresemos en la visión beatífica.

Visión beatífica y conocimiento de Dios a través de las criaturas

2.jpgSegún Sto. Tomás de Aquino, todos los seres creados por Dios podrían haber sido superiores a excepción de tres: la humanidad de Cristo, por estar unida hipostáticamente a la persona del Hijo; la Virgen Santísima, por ser Madre de Dios; y la visión beatífica, por tratarse de la visión del propio Dios.1

San Pablo afirma que nuestro conocimiento en las circunstancias actuales es imperfecto, pero "cuando llegue el fin desaparecerá eso que es imperfecto" (1 Cor 13, 10). Y aclara todavía más esa idea valiéndose de esta comparación: "Cuando yo era niño hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño; cuando llegué a ser hombre dejé como inútiles las cosas de niño. Ahora vemos por un espejo y obscuramente, entonces veremos cara a cara" (1 Cor 13, 11-12).

Tan rico fue el universo teológico que san Pablo recibió del propio Cristo, que a veces en sus epístolas las tesis de sustancia preciosa se quedan entrelazadas a otros temas. En concreto, ésta es una de ellas. De hecho nuestro conocimiento es imperfecto puesto que, ya sea en el campo natural de la pura inteligencia, o en lo sobrenatural mediante la virtud de la fe, e incluso en el de la profecía, hay una nota común: la elaboración subsiguiente realizada en base a conceptos creados y con el esfuerzo de abstracción.

Por el contrario, al ver a Dios cara a cara, la fe redundará en visión y por ende se desvanecerá todo conocimiento abstracto.

"Ahora vemos por un espejo...", o sea, por medio de un instrumento: solamente conocemos a Dios porque "desde la creación del mundo, lo invisible de Dios, su eterno poder y divinidad, son conocidos mediante las criaturas" (Rom 1, 20). Gracias a este contacto directo con las criaturas podemos elaborar otros motivos y principios a través de la propia fe, utilizando conceptos creados. Por eso nuestro conocimiento es oscuro, y por lo mismo, imperfecto. Pero cuando lleguemos al fin tendremos un conocimiento inmediato, claro y total de Dios, si bien no podamos conocerlo totalmente.

La felicidad del ser inteligente: el ejercicio de sus facultades

Tal vez entendamos aún mejor esta cuestión si seguimos el pensamiento de Sto. Tomás de Aquino.2

Según el Doctor Angélico, el deseo de felicidad del ser inteligente lo mueve a buscar su propia perfección, ejercitando sus facultades más elevadas. Esto se verifica hasta en lo concerniente a los sentidos, y por eso comprobamos que el ojo se regocija al ver y el paladar, al saborear.

En consecuencia, la inactividad forzada de los mismos representa un tormento.

Ahora bien, la felicidad del ser inteligente también se verifica en el ejercicio de sus facultades. Dicho ser será tanto más feliz mientras más nobles sean dichas facultades y más hermoso y elevado el objeto sobre el cual se aplican. Sin duda que, naturalmente hablando, en el hombre no hay nada más excelente que su inteligencia y nada puede superar la suprema verdad que es el propio Dios.

Por tanto, en la inagotable y siempre renovada visión beatífica es donde el hombre encuentra la plenitud de la felicidad, extensiva a todos sus apetitos legítimos, como por ejemplo el deseo de gobernar: "y reinarán con él..." (Ap 20, 6); o la necesidad de bienes: "Todos los bienes me vinieron juntamente con ella, y en sus manos me trajo una riqueza incalculable"(Sap 7, 11).

"Pues por la momentánea y ligera tribulación nos prepara un peso eterno de gloria incalculable" (2 Cor 4, 17).

Amor: la búsqueda incesante de Dios

Dígase lo mismo sobre la voluntad, porque en el Cielo veremos claramente a Dios, cara a cara, como compendio de todo bien, tal como enseña Sto. Tomás: "La beatitud es un bien común perfecto, y no otra cosa significó Boecio al decir que es ‘un estado perfecto consistente en la suma de todos los bienes', que es lo mismo que decir que el bienaventurado se halla en estado de bienestar absoluto".3

3.jpgY en seguida aclara todavía más el concepto: "La beatitud perfecta [...] reúne en sí el conjunto de todos los bienes por la estrecha unión que implica con la fuente universal de todos ellos, y no porque tenga necesidad de determinados bienes particulares"4. Eso nos permite comprender por qué algunos santos experimentaron un carga mística de amor tan grande, que casi llegaron al desfallecimiento.

Quizás podamos hacernos una idea mejor de la inmensidad y plenitud de nuestra voluntad en el Cielo, si analizamos la razón del movimiento de nuestro amor hacia las criaturas en esta tierra. Sin darnos cuenta, por tanto, y casi siempre de manera implícita, cuando amamos, estamos buscando un reflejo de Dios existente en estos o aquellos objetos de nuestro amor 5. Teniendo esto delante de nuestra mirada, podemos preguntarnos: ¿cuál será nuestra felicidad en el Cielo al depararnos con el propio Dios cara a cara?

Gozo: posesión del bien deseado

De tal visión de Dios cara a cara y de tal amor recíproco entre él y yo redundará un gozo eterno e indescriptible, porque cuando me hago dueño de un objeto que siempre he deseado intensamente, logro ser feliz. En tanto no me pertenece, me consumo por obtenerlo; al recibirlo como propiedad definitiva, descanso y me regocijo en él. La felicidad consiste en esto. Cuanto mejor sea el objeto y mayor su duración, dará origen a una dicha proporcionalmente más intensa.

El ser humano, en la esencia de su espíritu, es específicamente inteligencia y amor. En el Cielo, el deseo de conocer se satisface de forma plena en la visión de la Verdad, la Bondad y la Belleza, es decir, del propio Dios. Y el ansia de amar y ser amado se aplaca por entero, porque no solamente amaremos a Dios, sino que tendremos la conciencia y la experiencia de todo el amor que él nos tiene, además de contemplar eternamente aspectos nuevos del Ser Absoluto e Infinito, añadiéndose la convivencia insuperable junto a Jesús en su santísima humanidad, la Virgen María, nuestra Madre, los ángeles y los santos.

¿Qué es el Cielo?

Esto es el Cielo, "el fin último y la realización de las aspiraciones más profundas del hombre, el estado supremo y definitivo de dicha" 6; y ésta es la gloria que resplandece en el Tabor, en la transfiguración del Señor.

Los tres apóstoles vieron manifestarse ante ellos la claridad de su Alma y de su Cuerpo para animarlos, de cara a la gloria final, a recorrer el espinoso y dramático camino del calvario, y aceptar con fortaleza de alma el martirio futuro en el epílogo de sus vidas.

Analicemos con este trasfondo el Evangelio del Segundo Domingo de Cuaresma.

La Transfiguración del Señor


Seis días después tomó Jesús a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y los llevó aparte, a un monte alto.

San Lucas habla de ocho días. Será más fácil comprender que esta dis crepancia sólo es aparente, si tomamos en cuenta que un evangelista considera el día de la partida y el de la llegada, mientras que Mateo solamente se refiere a los intermedios, como explica san Jerónimo 7. El "después" toma como referencia la escena de la confesión y el primado de Pedro en Cesarea. Desde allí marchan hacia el monte Tabor, que dista aproximadamente 80 Km, situado en los confines de Galilea y de Samaria. El Divino Maestro se complacía con la altura de las montañas, en donde solía prodigar sus grandes misterios.

En este caso concreto eligió el Tabor para simbolizar quizás la necesidad de elevar nuestros corazones por encima de las cosas de este mundo, y así entregarnos más fácilmente a la meditación de las verdades eternas para sacarles todo su provecho, como dice san Remigio: "En esto nos enseña el Señor que es preciso, para todo el que desea contemplar a Dios, no estar encenagado en los bajos placeres, sino levantar su alma a las cosas celestiales mediante el amor de las cosas superiores; también a sus discípulos, les enseña que no deben buscar la gloria de su beatitud divina en las regiones bajas del mundo, sino en el reino de la bea titud celestial. Y son llevados separadamente, porque todos los santos están separados con toda su alma y por la dirección de la fe de toda mancha, y serán separados radicalmente en el tiempo venidero: o también porque muchos son los llamados y pocos los elegidos" 8.
Los comentarios se multiplican a propósito de la razón por la que Jesús eligió a esos tres apóstoles para gozar la convivencia gloriosa del Señor.

Salta a la vista un motivo claro e inmediato: éstos verían más de cerca las humillaciones sufridas por el Salvador. También era fundamental la existencia de algunos testigos de la gloria de Jesús para sostener a los apóstoles en sus tentaciones durante la prueba de la Pasión.

Apartarse de las criaturas es condición indispensable para entrar en contacto con Dios, y más todavía para verlo.

El fulgor esplendoroso del alma de Cristo


Y se transfiguró delante de ellos; brilló su rostro como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz.

¿En qué consistiría esa transfiguración? Es evidente que los apóstoles no vieron la divinidad del Verbo de Dios, inaccesible a los ojos corpóreos.

4.jpgApenas vislumbraron una chispa de los fulgores de la verdadera gloria de la humanidad sagrada de Jesús. Probablemente, no vieron nada más que el don de la claridad que gozan los cuerpos gloriosos.

Recordemos la preferencia del Salvador por la noche para rezar, razón por la cual este acontecimiento debió suceder después de ponerse el sol, en medio del silencio de la naturaleza, porque también así se manifiesta Dios cuando hacemos callar en nuestro interior el bullicio de las criaturas y buscamos las luces de lo alto, tras haber apagado las de aquí abajo.

"Su rostro era como el sol cuando brilla con toda su potencia" (Ap 1, 16), es decir, rayos de luz salían de su Faz Sagrada y se esparcían a buena distancia. Sin dejar de ser la misma fisonomía, pero ya sin poseer connotaciones terrenas, se volvió radiante de brillo y esplendor, con plena vitalidad y dulzura. Podemos imaginarnos su grandeza cuando venga a juzgar a vivos y muertos en el fin de los tiempos, toda vez que su rostro será muchísimo más brillante en esa ocasión.

Al arte humano, por más refinado que sea, le resulta difícil superar ciertas bellezas provenientes de las manos de Dios. Por encima de éstas existen las maravillas de la gracia, que sobrepasan todos los límites. Así debieron ser las vestimentas de Jesús durante su transfiguración, por cierto muy distintas de las que nosotros usamos en estos caminos que acaban en la muerte. Esta refulgencia de las ropas de Jesús era el pálido reflejo de la gloria de su Alma adorable, bienaventurada por la gracia de unión y por encontrarse en la visión beatífica desde el primer instante de su creación.

Cuánta ilusión despiertan a veces nuestros sastres, costureras y modistas, cuando logran un cierto éxito con sus habilidades y encubren defectos de un cuerpo concebido en el pecado y tiznado por él. En tales casos, la ropa acaba por rectificar las líneas torcidas de la naturaleza. Durante la Transfiguración todo fue diferente; la pulcritud del alma de Cristo revistió su naturaleza humana perfectísima.

Fue la gloria interior que se volvió explícita a la mirada de quien tuvo la felicidad de estar en el Tabor en aquel momento.

El poder sobre la muerte y la vida


En esto, se les aparecieron Moisés y Elías que conversaban con él.

Si la fe de los apóstoles necesitara una confirmación testimonial, ahí estaban los máximos representantes -uno de la Ley y el otro de los Profetas- adorando a Cristo Jesús. Íntimamente ligados al Mesías, cumplían de manera soberana las exigencias jurídicas para la autenticidad de un testimonio absoluto. Termina la ley, se cumplen las profecías. Que toda la creación se postre a los pies del Prometido de las naciones.
Estos dos grandes personajes aparecen en la Transfiguración del Señor, según asegura san Juan Crisóstomo, "para que supiesen que Él tenía poder sobre la muerte y sobre la vida; por esta razón presenta a Moisés que había muerto, y a Elías que aún vivía" 9.

Papel de las consolaciones en la vida


Tomando Pedro la palabra, dijo a Jesús: «Señor, qué bien estamos aquí. Si quieres, haré aquí tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».

Pedro será confirmado en gracia solamente en Pentecostés; hasta entonces, su locuacidad le confiere el mérito de la fe en la divinidad de Jesús (Cf. Mt 16, 16; Mc 8, 29; Lc 9, 20) o el demérito de la promesa temeraria de jamás romper su fidelidad (Cf. Mt 26, 33-35; Mc 14, 29; Lc 22, 33; Jn 13, 37) o la negación en la casa del Sumo Sacerdote (Cf. Mt 26, 69-74; Mc 14, 66-72; Lc 22, 55-60; Jn 18, 25-27). En el Tabor, imbuido de una alegría desmedida, quiere perpetuar la felicidad. Pedro no estaba todavía lo suficientemente instruido por el Espíritu Santo para saber que la Tierra no es el ambiente para la dicha permanente. No tenía noción de que las consolaciones son auxilios pasajeros que Dios concede para estimularnos en su servicio y para sufrir por él.

"Yo y el Padre somos uno"
Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió, y una voz desde la nube dijo: «Este es mi Hijo amado, en quien tengo toda mi complacencia; escuchadle».

En las Escrituras Sagradas aparece a veces una u otra nube para simbolizar la presencia de Dios y su teofanía. El Éxodo la menciona en varios pasajes como señal sensible de la manifestación divina: "la gloria del Señor se apareció en forma de nube" (Ex 16, 10); "y una vez entrado Moisés en la tienda, bajaba la columna de nube [...] Todo el pueblo veía la columna de nube detenida a la puerta de la Tienda" (Ex 33, 9-10); etc.

No cabe duda que la voz del Padre es la que proclama: "Este es mi Hijo". Y de hecho, analizando en profundidad, solamente Jesucristo reúne los requisitos del Hijo perfecto. Posee la misma sustancia del Padre de manera tan plenamente cabal que constituye una sola y misma cosa que éste: "Yo y el Padre somos uno" (Jn 10, 30) Por tanto, es igual al Padre: "Felipe, el que me ha visto a mí, ha visto al Padre" (Jn 14, 9).

En sus dos naturalezas, Cristo es la Palabra que manifiesta el Padre: es el "resplandor de su gloria e impronta de su sustancia"(Heb 1, 3) en calidad de Dios. Por otro lado, también lo hizo a través de su humanidad: "He manifestado tu Nombre a los hombres que tú me has dado tomándolos del mundo" (Jn 17, 6).

Además, tuvo una obediencia insuperable: "No se haga mi voluntad, si no la tuya" (Lc 22, 42); "Mi alimento es hacer la voluntad del que me ha enviado" (Jn 4, 34); "Se hizo obediente hasta la muerte, y muerte de cruz" (Flp 2, 8). Siempre con total sumisión, imitándolo en todo: "El Hijo no puede hacer nada por su cuenta, sino lo que ve hacer al Padre: lo que hace él, eso también lo hace igualmente el Hijo" (Jn 5, 19).
Si bien somos verdaderos hijos de Dios, como nos asegura el Salmista - "¡Vosotros, dioses sois, todos vosotros, hijos del Altísimo!" (Sal 81, 6)-, lo somos por misericordiosa adopción. El Hijo de Dios por naturaleza no es más que uno solo: "El Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para que conozcamos al que es Verdadero" (1 Jn 5, 20).

[...]amado, en quien tengo toda mi complacencia [...]

Cuando amamos algo, buscamos una bondad que preexiste en ese algo, como reflejo del mismo Dios. La eficiencia de nuestro amor no llega al grado de producir la bondad en los objetos que amamos. El amor de Dios, en cambio, según Sto. Tomás de Aquino, es tan rico que introduce la bondad en los seres que ama. Es la Bondad en esencia y la difundió entre todas sus criaturas.

Sin embargo, aquí afirma que el Padre colocó "toda" su complacencia en su Unigénito, tal como nos lo declara san Juan: "El Padre ama al Hijo y ha puesto todo en su mano" (Jn 3, 35). Por tanto, al colocar todo su amor en él, puso también toda su bondad.

[...] "escuchadle".

Ahí estaba el propio Moisés, que antaño había dicho al pueblo elegido: "El Señor tu Dios suscitará, de en medio de ti, entre tus hermanos, un profeta como yo, a quien escucharéis"(Dt 18, 15). A él, más tarde, se asociaría la voz de otro maestro: Elías.

Los maestros del Antiguo Testamento eran auténticos cuando pretendían anunciar al Mesías venidero o a su doctrina. Lo mismo debe decirse respecto de todos los que vinieron después de Cristo: serán verdaderos maestros en la medida que aprendan y transmitan la doctrina del Divino Maestro, tal como él mismo afirmó: "uno solo es vuestro Maestro" (Mt 23, 8). No enseña como un profesor común que persigue ilustrar a sus alumnos por medio del puro raciocinio; Jesús se basa en su conocimiento, por ser la Sabiduría infinita, y en su autoridad de Hijo de Dios, y por eso exige nuestra fe. Su vida nos proporcionó a cada paso los suficientes motivos para creer en él. Es un deber de nuestra parte creer en su palabra, imitar sus ejemplos, practicar su ley, etc.; en esto consiste la obediencia a la orden del Padre:"escuchadle".

La fragilidad humana frente a la gloria de Dios


Al oír esto los discípulos cayeron rostro en tierra, sobrecogidos de gran temor.

La voz del Señor toca a fondo el corazón de los inocentes, tal como se dio con Pedro en la barca o con Tomás en el cenáculo: caen rostro en tierra.

Sobre los malos, su efecto es muy diferente: caen de espalda, tal como los soldados que fueron a arrestar a Jesús en el Huerto de los Olivos.

5.jpgSan Jerónimo procura explicar las razones de esta caída de los apóstoles: "Por tres causas cayeron aterrados de miedo: porque comprendieron su error; porque quedaron envueltos en la nube luminosa, y porque oyeron la voz de Dios cuando les hablaba. Y no pudiendo soportar la fragilidad humana tan grande gloria, se estremece con todo su cuerpo y toda su alma, y cae en tierra: porque el hombre que no conoce su medida, cuanto más quisiere elevarse hacia las cosas sublimes, más se desliza hacia las bajas" 10.

Jesús, acercándose a ellos, los tocó y dijo: «Levantaos, no tengáis miedo».

Aparte de la omnipotencia de su presencia y de su voz, Jesús quiso tocarlos con su propia mano. Este hecho recuerda el trecho de Daniel: "Me tocó su mano y me levantó" (Dan 10, 10).

Así les quedó en evidencia que tal fuerza partía de Jesús y no de la naturaleza de ellos.

Ellos alzaron sus ojos y ya no vieron a nadie más que a Jesús solo.

Desaparecen de sus ojos la Ley y los Profetas. Ahora entienden experimentalmente que Jesús es el esperado de las naciones.

Después de la contemplación es necesario dedicarse a la acción


Y cuando bajaban del monte, Jesús les ordenó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos».

Las alegrías se acaban incluso en las alturas del Tabor, como siempre sucede en esta tierra de exilio. Es necesario que bajen del monte todos aquellos que, además, están llamados a la vida activa. Después de haberse enriquecido con las gracias de Dios por medio de la contemplación, es preciso abrazar las penosas tareas de la predicación y de la caridad. Y no debían decir nada a nadie,"porque si se divulgaba en el pueblo la majestad del Señor, este mismo pueblo se opondría a los príncipes de los sacerdotes, e impediría la pasión, y de este modo sufriría retraso la redención del género humano" 11.

Conclusión

"Soy yo demasiado grande y mi destino demasiado noble para que me constituya en esclavo de mis sentidos" 12. A esa conclusión llegó Séneca por la mera elaboración filosófica, sin haber tenido la menor revelación acerca de nada análogo a la Transfiguración del Señor.

En el Tabor, Jesucristo va muchísimo más allá: con su divina pedagogía, nos hace conocer una parte de su gloria en los reflejos de la claridad propia a su cuerpo después de la resurrección. Pálido ejemplo de lo que veremos en el cielo, como fruto de los méritos de su Pasión, de los fulgores de su visión beatífica y de la unión hipostática. Como objetivo inmediato, quiso fortalecer a sus discípulos para que asumieran con heroísmo las tristes pruebas de su Pasión y Muerte, al margen de la manifestación de su divinidad. Pero no estaba ajeno a sus designios divinos el dejar consignado para la Historia cuáles son las verdaderas y reales alegrías reservadas a los justos post mortem.

En contrapartida, el demonio, el mundo y el pecado nos prometen alegrías con aires de absoluto. No obstante, su goce casi siempre es fugaz y seguido por una amarga frustración; además, al término de esta vida seremos arrojados en el fuego eterno como castigo, si acaso no existió de parte nuestra un arrepentimiento verdadero, propósito de enmienda y la obtención del perdón de Dios.

En el Tabor la voz del Padre proclama:"escuchadle". Esta recomendación se dirige sobre todo a nosotros, bautizados, puesto que somos hijos adoptivos de Dios, y por lo mismo, ya pasamos por una inmensa transformación cuando ascendimos al orden sobrenatural, dejando de ser exclusivamente puras criaturas. Sin embargo, cuando penetremos en el orden de la gloria se dará otra transformación, ya que seremos como él es ahora. Es para llegar allá que Cristo nos invita a acometer las asperezas de los primeros pasos en el camino de la virtud, para que a continuación la paz de alma nos sostenga, y finalmente seamos transfigurados en lo alto del Tabor eterno.

El Cielo, por sí solo, es una enorme manifestación de la bondad de Dios, un riquísimo tesoro de felicidad prometido por él y un poderoso estímulo para aceptar con amor las cruces durante nuestra existencia terrenal. Confiemos en esa promesa basándonos en las garantías de la Transfiguración del Señor y pidamos a la Madre de la Divina Gracia que bondadosamente nos preste auxilio con los recursos sobrenaturales, para llegar incólumes, decididos y seguros al buen puerto de la eternidad: el Cielo.

Por Mons. João Clá Dias, EP
(Revista Heraldos del Evangelio, Febrero/2008, n. 55, p. 10)
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1) AQUINO, Sto. Tomás de - "Suma Teológica" I, q. 25, a. 6 ad 4.
2) Idem, "Suma contra los Gentiles" 1.1, c.100.
3) Idem, "Suma Teológica" I-II, q. 3, a. 2 ad 2.
4) Idem, ibidem, I-II q. 3, a. 3 ad 2.
5) Idem, ibidem, I q. 44 a. 4 ad 3.
6) CIC § 1024.
7) AQUINO, Sto. Tomás de - "Catena Aurea".
8) Idem, ibidem.
9) Idem, ibidem.
10) Idem, ibidem.
11) S. REMIGIO apud AQUINO, Sto. Tomás de - "Catena Aurea".
12) Seneca: Ep. 65.

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Crece la práctica de la "naprotecnología" como alternativa éticamente válida ante la 'fecundación asistida'

Roma (Martes, 06-07-2013, Gaudium Press) Nada más comprensible que el deseo de una pareja recientemente unida en matrimonio de tener un hijo fruto de un verdadero amor, ojalá el amor cristiano. Por ello, es claro que es digno de compasión aquel matrimonio en el que no se puede concebir una nueva vida.

Buscando satisfacer ese comprensible deseo, entretanto no son pocas las parejas (incluso cristianas) que acuden a ‘técnicas de reproducción asistida' éticamente censurables, como la Fecundación in Vitro, introduciendo así dentro del seno familiar la tragedia de la malignidad.

1.jpgLa "Instrucción Donum Vitae sobre el respeto de la vida humana naciente y la defensa de la dignidad de la procreación", de la Congregación para la Doctrina de la Fe (22 febrero 1987), recuerda al género humano -citando la Encíclica Humanae Vitae- que la fecundación del óvulo en una probeta (fecundación ‘in vitro') y la posterior trasferencia del embrión al útero femenino (incluso cuando las células semilla son de los propios esposos - Fecundación artificial homóloga) es objetable de acuerdo a la recta moral, pues quiebra "la inseparable conexión, que Dios ha querido y que el hombre no puede romper por propia iniciativa, entre los dos significados del acto conyugal: el significado unitivo y el significado procreador. Efectivamente, el acto conyugal, por su íntima estructura, al asociar al esposo y a la esposa con un vínculo estrechísimo, los hace también idóneos para engendra una nueva vida, de acuerdo con las leyes inscritas en la naturaleza misma del varón y de la mujer". "La fecundación artificial homóloga -continúa la Instrucción-, intentando una procreación que no es fruto de la unión específicamente conyugal, realiza objetivamente una separación análoga entre los bienes y los significados del matrimonio (...) la procreación queda privada de su perfección propia, desde el punto de vista moral, cuando no es querida como el fruto del acto conyugal, es decir, del gesto específico de la unión de los esposos" (Instrucción Donum Vitae, nº4). A lo anterior, se suma el hecho de que con muchísima frecuencia, por no decir siempre, la práctica de la fecundación ‘in vitro' implica la destrucción de embriones humanos, es decir, de seres humanos, personas humanas. (cfr. Las Técnicas de reproducción artificial aspectos médicos in Manual de Bioética General - bajo la dirección de Aquilino Polaino-Lorente. Ed. RIALP. 4ª edición. Madrid. 2000. pp. 208-212)

Acerca de estos temas, reproducimos a continuación los principales apartes de la nota de Rodolfo Casadei, publicada en el cotidiano italiano Tempi el pasado 21 de julio, sobre la "naprotecnología" (Natural Procreative Technology), técnica ésta que "busca una explicación médica de porqué una pareja no consigue procrear" y, por tanto, "intenta eliminar el problema y ‘ajustar' el mecanismo natural, volviendo a darle su armonía". La naprotecnología ha sido calificada como teniendo un enfoque del problema de la esterilidad "científica y clínicamente más riguroso del que se practica en el ámbito de la fecundación asistida". La traducción de abajo es de autoría de Helena Faccia Serrano, de ReligionenLibertad:

¿Fecundación asistida? La «napro» es un método más eficaz, económico y «católicamente correcto»

Su índice de éxito es doble respecto al de la fecundación asistida por porcentaje de nacimientos de parejas que siguen los tratamientos, y cuesta once veces menos, pero es realizada por pocos médicos en todo el mundo, está boicoteada por los lobbys de la probeta y es ignorada por los sistemas sanitarios nacionales.

La naprotecnología nació en los Estados Unidos y llegó a Europa hace unos años, pero sigue enfrentándose al prejuicio que la considera un enfoque confesional a la medicina, condicionado por dogmas religiosos. Nada más lejos de la realidad. Es verdad que la práctica de la naprotecnología es rigurosamente conforme a la bioética católica; pero se ha demostrado que su enfoque del problema de la esterilidad es científica y clínicamente más riguroso del que se practica en el ámbito de la fecundación asistida. Y por esto al final es también más eficaz: lo confirman las estadísticas.

Diferencia entre una y otra

«La diferencia entre la naprotecnología y la fecundación in vitro consiste en el hecho de que en la primera la cuestión fundamental es el diagnóstico de las causas de infertilidad, se busca una explicación médica de porqué una pareja no consigue procrear y, por tanto, se intenta eliminar el problema y "ajustar" el mecanismo natural, volviendo a darle su armonía», explica Phill Boyle, el ginecólogo irlandés que imparte, en una clínica de Galway, los cursos de formación en naprotecnología para médicos de toda Europa.

«En el procedimiento in vitro, en cambio, el diagnóstico de las causas no tiene importancia, los médicos quieren sencillamente "burlar el obstáculo", llevando a cabo una fecundación artificial. En la naprotecnología, el tratamiento resuelve el problema de la pareja, que después puede tener otros hijos. Sin embargo, con el método in vitro, los cónyuges no se curan y siguen siendo una pareja estéril, y para tener más niños deberán siempre confiar en un laboratorio».

«La naprotecnología es la verdadera fecundación asistida», ironiza Raffaella Pingitore, la ginecóloga más experta en dicho método en el área de lengua italiana, y que realiza en la clínica Moncucco de Lugano (Suiza). «En el sentido que asistimos a la concepción desde el principio hasta el fin, es decir desde la fase de individuación de los marcadores de fecundidad en la mujer hasta las intervenciones farmacológicas y/o quirúrgicas necesarias para permitir que la pareja llegue de un modo natural a la concepción».

Conjunto de técnicas diagnósticas

El nombre deriva del inglés "natural procreation technology", tecnología de la procreación natural. Más que una tecnología es un conjunto de técnicas diagnósticas e intervenciones médicas que tienen como objetivo individuar la causa de la infertilidad y su puntual eliminación. Se empieza con las tablas del modelo Creighton, que describen el estado de los biomarcadores de la fecundidad (...). A partir de aquí ya es posible diagnosticar carencias hormonales, insuficiencias lúteas y otros problemas que se pueden tratar con la suministración de las hormonas que faltan. Si la infertilidad persiste, se continúa con el examen detallado del nivel de las hormonas en la sangre, la ecografía de la ovulación y la laparoscopia avanzada. Pueden ser necesarias, entonces, intervenciones de microcirugía de las trompas o de laparoscopia avanzada para extirpar las partes dañadas por la endometriosis. El resultado final es un porcentaje de nacidos vivos entre el 50 y el 60 por ciento del total de las parejas que realizan el tratamiento durante un máximo de dos años (pero la mayor parte concibe en el primer año), contra una media del 20-30 por ciento que recurre a los ciclos de fecundación in vitro (en general, seis ciclos).

La negligencia de los médicos

«Una de las cosas que más me escandaliza es la difundida negligencia en el diagnóstico de las causas de infertilidad», explica Raffaella Pingitore.

«Hoy, después de unos pocos análisis pragmáticos, se dirige a la mujer a los centros de fecundación asistida. Hemos llegado al punto que, hace unos años, la Sociedad Estadounidense de Medicina Reproductiva declaró la insuficiencia lútea como inexistente, porque no podía ser diagnosticada "científicamente". Pero sí que podemos diagnosticarla implicando a la mujer (...).

«En los Estados Unidos, en Omaha, en el Estado de Nebraska, iban a visitar al doctor Thomas Hilgers, el verdadero creador de la naprotecnología, mujeres a las cuales se les había descartado la endometriosis tras una laparoscopia. Pero realizando una laparoscopia avanzada se descubría que en el 90 por ciento de los casos la endometriosis sí existía. A mí a menudo me ha sucedido lo mismo. Una laparoscopia avanzada debería ser una práctica estándar en los test de esterilidad, pero al tratarse de una intervención quirúrgica, la hostilidad hacia ella es grande».

Que el hecho de recurrir de manera indiscriminada a la fecundación asistida es paralelo a la negligencia diagnóstica se deduce también por el elevado número de pacientes que recurren con éxito a la naprotecnología después de ciclos fracasados de fecundación in vitro. El doctor Boyle afirma que en los últimos seis años, en el grupo de pacientes con edad inferior a los 37 años que ya habían intentado dos ciclos de fecundación asistida, el porcentaje de las que han concebido gracias al método de procreación natural ha sido del 40 por ciento. Raffaella Pingitore cuenta su experiencia personal: «La paciente tenía 36 años y deseaba un embarazo desde hacía ocho años; se le habían realizado en el pasado cinco ciclos de fecundación asistida sin éxito. Le hice registrar la tabla de los marcadores de fertilidad y observamos que tenía una fase satisfactoria de flujo fértil, pero unos niveles hormonales un poco bajos, lo que indicaba una ovulación un poco defectuosa. También tenía síntomas de endometriosis; le realicé una laparoscopia, encontré la endometriosis y coagulé los focos de endometriosis en el útero, ovarios y trompas. La sometí a una terapia para que estuviera en menopausia durante seis meses: de este modo se secaban bien todos los focos de endometriosis que tal vez aún quedaban. Tras esta terapia continué con un fármaco, el Antaxone, con dieta y con el apoyo de la fase lútea con pequeñas inyecciones de gonadotropina. Esto aumentó el nivel de hormonas y en el cuarto mes de tratamiento se había alcanzado un flujo muy bueno. En el decimoséptimo día después de la ovulación realizamos el test de embarazo, que resultó positivo».

Costes y beneficios

El escrúpulo del profesional éticamente motivado puede más que las técnicas artificiales. Lo demuestra la anécdota de la doctora Pingitore y lo demuestran las estadísticas del doctor Boyle. En Irlanda, en el arco de cuatro años, el ginecólogo curó a 1.072 parejas que deseaban un hijo desde hacía más de cinco años. La edad media de las mujeres era de 36 años, y casi un tercio de ellas ya había intentado tener un hijo con la fecundación in vitro. Tras seis meses de tratamiento naprotecnológico, la eficacia del método fue del 15,9 por ciento. Tras un año, del 35,5 por ciento; tras un año y medio, el 48,5 por ciento de las pacientes se había quedado embarazada. Si el tratamiento duraba dos años, casi el 65 por ciento de las pacientes se quedaba embarazada.

Sobre una base de pacientes mucho más pequeña, la doctora Pingitore, en el bienio 2009-2011, obtuvo una media de 47,3 por ciento de embarazos. En los Estados Unidos (país donde no están vigentes leyes que limitan el número de embriones fecundados que pueden ser transferidos al útero), los índices de la fecundación asistida tras seis ciclos son los siguientes: 30-35 por ciento para mujeres con edad inferior a los 35 años; 25 por ciento para mujeres entre los 35 y los 37 años; 15-20 por ciento para mujeres entre los 38 y los 40 años; 6-10 por ciento para mujeres con edad superior a los 40 años.

Después tenemos la cuestión, para nada secundaria, de los costes, si bien en Italia se discute poco sobre ella porque, aparte del copago, el gasto corre a cargo de la sanidad pública. En tiempos de austeridad y de efectos deletéreos de la deuda pública, sin embargo, debería también tener un valor en nuestro país la relación gasto/eficacia. Por tanto, resulta que si comparamos los costes de dos años de tratamiento naprotecnológico con los seis ciclos de fecundación asistida, la segunda cuesta once veces más que el primero. Un único ciclo de fecundación in vitro cuesta alrededor de 3.750 euros, más 1.000 euros de medicación, por lo que seis ciclos costarían 28.500 euros, a los cuales hay que añadir otros 800 para la congelación y el mantenimiento de los embriones y 1.200 para la transferencia de los mismos, por un total general de 30.500. En cambio, incluso alargando el tratamiento naprotecnológico a dos años, los costes son modestos: 300 euros para el curso de formación en los métodos naturales, 800 para las visitas médicas y 1.500 para los medicamentos, por un total de apenas 2.600 euros. Probablemente, los parlamentos y los ministros de Sanidad de los países europeos no son muy sensibles a los temas bioéticos, pero difícilmente podrán fingir sordera antes las peticiones de verificación de la relación costes/beneficios entre los dos métodos.

«La naprotecnología está destinada a difundirse, aunque sólo sea por un tema vinculado a los costes, en los cuales se calculan también los efectos colaterales de la práctica de la fecundación asistida: no nos olvidemos que los niños que nacen con esa técnica tiene más probabilidad de malformaciones y problemas de salud que los que nacen de manera natural», recuerda Raffaella Pingitore.

«Sin embargo, primero es necesario derrotar al lobby de la procreación asistida. Es un lobby supermillonario, que enriquece a centenares de personas y que no dejará fácilmente que se le ponga el bastón entre las ruedas». Rodolfo Casadei - Traducción al español de Helena Faccia Serrano
Gaudium Press / S. C.


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lunes, 5 de agosto de 2013

EL DÍA DE LA PATRONA DE COSTA RICA, EN LA TARDE, SE REALIZA EL Rosario de la Luz en Cartago, CIUDAD CERCANA A LA CAPITAL SAN JOSÉ.

El pasado 2 de agosto, los Heraldos del Evangelio participaron en el tradicional Rosario de la Luz, que se reza en honor a la Patrona de Costa Rica, Nuestra Señora de los Ángeles. 

La imagen salió en procesión por  las calles alrededor del santuario, precedida por el Obispo de Cartago Mons. José Francisco Ulloa y acompañada un numeroso grupo de seminaristas, los Heraldos del Evangelio, miembros de la fuerza pública y una multitud de devotos que se encontraba en la plaza junto al Santuario.

Al regresar la imagen de "La Negrita" a la Basílica fue recibida con entusiasmo por los fieles  y a continuación le ofrecieron un serenata con Mariachis.


Paciencia y Mansedumbre

Redacción (Viernes, 02-08-2013, Gaudium Press) Es natural que a menudo nos aconsejen a soportar pacientemente las dificultades que surgen en medio de nuestro caminar por esta vida, pero, ¿será que realmente sabemos en qué consiste esta virtud o cómo podemos practicarla? Es necesario y de suma importancia que sepamos en qué se fundamenta esa virtud, cómo podemos ponerla en práctica y por qué debemos practicarla.

Si consultamos el Evangelio, verificamos que Nuestro Señor Jesucristo, explícita o implícitamente, nos invita a la práctica de esta virtud para que alcancemos la perfección cristiana, diciendo a sus discípulos: "Tomad mi yugo sobre vosotros y recibid mi doctrina, porque yo soy manso y humilde de corazón y encontrareis el reposo para vuestras almas". (Mt 11, 29). Entonces, al analizar esta frase, surge la siguiente pregunta: ¿Cómo podemos ser pacientes para asemejarnos a Dios?
El gran Santo Tomás de Aquino sabiamente afirma: "La paciencia es una virtud que se relaciona con la virtud de la fortaleza e impide al hombre distanciarse de la recta razón iluminada por la fe y sucumbir a las dificultades y tristezas".1 Por tanto, paciente es aquel que sabe conservar la calma ante las más duras pruebas y que, a pesar de los sufrimientos y tribulaciones, mantiene la alegría y la certeza de que no será abandonado por Dios. En suma, posee el dominio del alma delante cualquier tormento externo que se pueda experimentar.

La virtud de la paciencia tiene una relación estrecha y directa con la virtud de la fortaleza, pero no se debe confundirlas, porque "cabe a la fortaleza soportar no cualquier mal, sino aquellos que son los más duros, o sea, los peligros mortales. Al paso que la paciencia puede aturar males de cualquier especie". 2 Aunque sean distintas, pueden ser relacionadas, ya que, para ejercitar la paciencia, es necesario tener fortaleza de espíritu, "es más arduo para un soldado aguantar mucho tiempo bajo balas en una trinchera húmeda y fría que tomar parte en un ataque con todo el ardor de su temperamento". 3

Esta virtud es tan rica que puede ser relacionada con muchas otras virtudes, como por ejemplo la virtud de la caridad. El propio San Pablo, en una de sus cartas a los Corintios, asegura: "La caridad es paciente [...] todo cree, todo espera, todo soporta " (I Cor 13, 4.6).
Es justo que en ese "soportar todas las cosas con mansedumbre" se encuentre el secreto de la verdadera paciencia. Ejemplos de la práctica de esta virtud pueden ser vistos en las actitudes de los santos, que, sufriendo desde pequeños, comprenden hasta el fondo la vida, que la Salve Reina califica de "valle de lágrimas". Pero, a pesar de esos sufrimientos, no presentan señal ninguna de desánimo, acidez o amargura. Al contrario, por encima de todo, trasparecen de dulzura, gentileza y bondad. Ellos demuestran poseer el bienestar de la virtud, de la aceptación de un sufrimiento vivido en paz.

En cuanto a la mansedumbre, se puede decir que "debe acompañar a la paciencia, pero difiere de esta en la medida en que tiene como un efecto especial, no solo superar las adversidades de la vida, sino contener los movimientos desordenados de la ira". 4 No se debe, entretanto, confundir esta virtud con la blandura de temperamento, ya que cualquiera, no importa su temperamento, puede practicar esta virtud, porque "la placidez de temperamento es ejercida sin dificultad para con aquellos que son de nuestro agrado y con dureza para con los demás", mientras que, "la mansedumbre como virtud, evita esa amargura y dureza, en todas las circunstancias y con todas las personas". 5

Paciencia... pero no con el pecado

Actualmente, muchas personas interpretan mal el verdadero significado de la paciencia al pensar que paciente es aquel que soporta todas las injusticias, no expresando su rechazo al pecado o a las faltas que pueden ser cometidas. Eso es apenas una falsa concepción de lo que es esa virtud, porque "cuando es preciso usar la severidad, muchas veces necesaria, el paciente sabe hacerla acompañar de un amable aire de tranquilidad, como la clemencia mitiga el castigo recibido". 6

Por tanto, podemos concluir que, cuando entendemos la mansedumbre y paciencia de esta forma, podemos ponerla en práctica tanto en nuestras palabras como en nuestras actitudes, pero también hacerla reinar en nuestros corazones, con la certeza de que al practicarla recibiremos el premio que Nuestro Señor Jesucristo promete: "Bienaventurados los mansos, porque poseerán la tierra" (Mt 5, 5).

Por Griselda Maria Tavarez Castillo
1 SANTO TOMÁS DE AQUINO. Suma Teológica. II-II, q.136, a.1.
2 SANTO TOMÁS DE AQUINO. Suma Teológica. II-II, q.136, a. 4.
3 GARRIGOU-LAGRANGE, Réginald. Las tres edades de la vida interior. Madrid: Palabra, 2003, v.II, p. 650.
4 SANTO TOMÁS DE AQUINO. Suma Teológica. II-II, q.157, a.1 y 2.
5 GARRIGOU-LAGRANGE, Réginald. Las tres edades de la vida interior. Madrid: Palabra, 2003, v.II, p.652-653.
6 Ibid. p.653.


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Miles de peregrinos británicos e irlandeses viajan a Santuario de Lourdes y aportan para su recuperación tras inundaciones

Lourdes (Viernes, 02-08-2013, Gaudium Press) Después que una grave inundación afectara el Santuario de Lourdes, Francia, a finales de junio (ver noticia anterior), más de siete mil peregrinos de Reino Unido e Irlanda han visitado el lugar para renovar su devoción a Nuestra Señora y mostrar su apoyo a los católicos de la región. En la más reciente peregrinación, organizada por la Arquidiócesis de Westminster, el Arzobispo Vincent Nichols entregó donativos para la reparación de los daños ocasionados por el desastre natural.

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Peregrinos británicos oran en el templo parroquial de Lourdes, donde fue bautizada Santa Bernardita Soubirous.
Los peregrinos aún deben sortear algunas molestias por los daños que las aguas ocasionaron al Santuario y sus alrededores, como lo son el cierre de la Basílica Subterránea, un puente que permanece fuera de servicio y el hospedaje en hoteles distintos a los habituales, debido a las labores que se adelantan para su recuperación. Sin embargo, los trabajos de operarios y cientos de voluntarios posibilitaron que el cierre total del Santuario sólo durar dos días, y la gran mayoría de los lugares estuvieran disponibles para el culto divino y la devoción de los peregrinos.

Los cambios impuestos por estas limitaciones han permitido que los fieles descubran otros tesoros espirituales como el templo parroquial de Lourdes, lugar donde Santa Bernardita recibió el sacramento del Bautismo. "La peregrinación a Lourdes no ha sido menos que inspiradora", afirmó a su retorno Mons. Nichols, según informó Independent Catholic News. "Retornamos habiendo crecido en fe y amor a Jesús con su Madre, María, como nuestra maestra. Hemos experimentado esta fe y amor en un pueblo que hasta muy recientemente estaba luchando bajo inundaciones devastadoras".

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Cerca de 700 fieles viajaron desde Westminster en la más reciente peregrinación británica presidida por el Arzobispo Vincent Nichols.
El prelado agradeció a todas las personas que han colaborado en las labores de recuperación del Santuario y la región. "Los miles de personas que aman a Lourdes y han ofrecido su tiempo y esfuerzo son un testimonio notable de solidaridad basada en esta misma fe y amor", comentó el Arzobispo. "Lourdes es muy importante para ellos en su camino de fe a través de la vida".

Al menos doce diócesis de Reino Unido e Irlanda realizaron peregrinaciones similares a la de la Iglesia en Westminster durante el mes de julio, continuando la arraigada tradición de visitar anualmente el Santuario Mariano francés, uno de los más importantes del mundo.

Con información de Independent Catholic News.

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Cincuentenario de la primera capilla dedicada a la Madre Reina Tres Veces Admirable de Schoenstatt será celebrado en Brasil

Santa María (Viernes, 02-08-2013, Gaudium Press) La Arquidiócesis de Santa María, en el Estado de Río Grande del Sur, Brasil, celebrará el próximo domingo, día 4 de agosto, los 50 años de historia de la primera capilla dedicada a la devoción de la Madre Reina Tres Veces Admirable de Schoenstatt, idealizada por el Siervo de Dios, diácono João Luiz Pozzobon.

De acuerdo con la asesoría de comunicación de la arquidiócesis de Santa María, la capilla tiene el título de Capillita Blanca de la Primavera y forma parte de la parroquia de los Dolores. Ella está localizada en la Villa Bilibio, junto con las Capillitas Azul y Rosa, también dedicadas a la devoción de la Madre Reina Tres Veces Admirable de Schoenstatt. Todas las capillas fueron derrumbadas por la prefectura de la ciudad.

1.jpgLa programación del Jubileo de Oro de la Capillita Blanca de la Primavera comienza hoy, día 1º de agosto, con el triduo preparatorio, que seguirá hasta el día 3. El triduo contará con celebraciones de la Palabra a las 18:00 horas en los días 1º y 2, y a las 16:00 horas en el día 3. En el día de la fiesta, las actividades tendrán inicio a las 10:00 horas, con la oración del rosario seguida de misa solemne a las 10:30 horas. Después de la misa habrá la inauguración del Memorial de la Capillita Blanca de la Primavera. Al mediodía será realizado un almuerzo de confraternización.

Santuario de la Madre, Reina y Vencedora Tres Veces Admirable de Schoenstatt
Desde su inicio el Movimiento de Schoenstatt se distingue por una especial devoción a Nuestra Señora. Esta devoción no abarca solo a los que integran sus hileras, sino se extiende a todos los peregrinos, que buscan en el Santuario de la Madre, Reina y Vencedora Tres Veces Admirable de Schoenstatt, fuerzas y gracias para ser fieles a Cristo y a su Evangelio en la vivencia del día a día.

El Santuario de Schoenstatt nació de la Alianza de Amor con María, sellada por el P. José Kentenich y jóvenes de la Congregación Mariana de Schoenstatt, el 18 de octubre de 1914, en Schoenstatt, Alemania. La Familia Internacional de Schoenstatt se prepara para celebrar el centenario de esta Alianza de Amor que dio origen al Movimiento Apostólico de Schoenstatt, hoy presente en los cinco continentes.

El Santuario de Santa María fue inaugurado por Mons. Antonio Reis el día 11 de abril de 1948, en presencia del propio Fundador, padre José Kentenich. El altar del Santuario fue regalo del entonces obispo Diocesano.

En este Santuario de Schoenstatt nació la Campaña de la Madre Peregrina, iniciada por el Siervo de Dios João Luiz Pozzobon. A partir de ahí, la Campaña se extendió a cerca de 90 países del mundo.
La Alianza de Amor con María, como renovación del compromiso bautismal de los fieles, es renovada en los días 18 de cada mes, a las 20:00 horas, durante la Celebración Eucarística.

Siervo de Dios João Luiz Pozzobon

El iniciador de la Campaña de la Madre Peregrina de Schoenstatt, diácono João Luiz Pozzobon, nació el día 12 de diciembre de 1904, en Ribeirão, en Río Grande del Sur. El Diácono João Luiz Pozzobon santifica su vida por la dedicación a la Campaña de la Madre Peregrina de Schoenstatt. Su proceso de beatificación es iniciado en Santa María, su diócesis de origen, el 12 de diciembre de 1994, por Mons. Ivo Lorscheider. Actualmente, se aguarda un milagro para que él sea beatificado. (FB)

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Papa Francisco: Intenciones para el mes de agosto

1.jpgCiudad del Vaticano (Jueves, 01-08-2013, Gaudium Press) En este mes de agosto, el Papa Francisco dedicará sus oraciones para las siguientes intenciones: por los padres y educadores, para que auxilien a las nuevas generaciones a crecer con consciencia, con base en una vida coherente.

Ya la segunda intención será para las Iglesias localizadas en África. El Pontífice pide oraciones para que las parroquias africanas, fieles a la palabra del Evangelio, continúen promoviendo la construcción de la paz y la justicia. (LMI)

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martes, 4 de junio de 2013

Uruguay: 13 de Mayo en la Parroquia de El Cordón.

Ante unas 400 personas y seis Padres concelebrantes, Mons. Milton Tróccoli, Obispo Auxiliar de Montevideo, presidió la Santa Misa en honor de Nuestra Señora de Fátima, pronovida por los Heraldos del Evangelio.

miércoles, 24 de abril de 2013

Posible segundo milagro del Beato Juan Pablo II reconocido como “inexplicable” por comisión médica

Ciudad del Vaticano (Martes, 23-04-2013, Gaudium Press) La causa de canonización del Beato Juan Pablo II avanzó un paso importante en los últimos días. Según reportó el informativo Vatican Insider, la Comisión Médica de la Congregación para la Causa de los Santos estableció que uno de los milagros atribuidos al Beato Pontífice es, en efecto, una "curación inexplicable". Este veredicto debe ser aprobado por una comisión de teólogos y Cardenales antes de ser aceptado como milagro, lo que haría inminente su canonización, una vez fuera aprobada por el Santo Padre Francisco.

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El Beato Juan Pablo II se acerca cada vez más a su canonización.
Según el informativo, el proceso de análisis de la Comisión Médica se realizó en un ambiente de total discreción después de que el Postulador de la causa, Mons. Slawomir Oder sometiera un caso al dictamen del Dicasterio. Si bien muchas personas han atribuido milagros de diverso tipo a la intercesión del Beato Juan Pablo II, el Postulador hace una selección cuidadosa de los casos para determinar cuál es más evidente y está mejor documentado para su estudio por parte de los expertos.


En esta oportunidad, el presunto milagro había sido consultado con dos médicos de dicha Comisión, quienes habían hecho una valoración favorable. En la presentación del hecho, una curación milagrosa, se adjuntaron las historias clínicas y diversos testimonios referentes al caso. En los últimos días tuvieron lugar las discusiones entre los siete expertos que conforman la Comisión Médica y, tras su dictamen de "curación inexplicable", se superó una de las etapas más importantes.

La velocidad con la cual avanza la causa, cimentada en una extraordinaria fama de santidad y el deseo manifiesto de los fieles por la pronta canonización, hace pensar que el concepto favorable de los teologos y Cardenales no tardará mucho, al igual que se da por hecho la aprobación final del Santo Padre. En el mundo católico ya se hace eco de un clamor que ya fue enunciado por el Cardenal Stanislaw Dziwisz, Arzobispo de Cracovia, Polonia, en una entrevista a ese mismo medio: "Sería maraviloso si se diera en el Año de la Fe, es decir antes de noviembre".

De cumplirse este deseo, y con la plena satisfacción de todas las condiciones y requisitos estipulados por la Iglesia, se habrían requerido tan sólo ocho años para declarar Santo al inolvidable Papa polaco. Un "Santo súbito" en el siglo XXI.

Con información de Vatican Insider


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Querer amar a Jesús sin la Iglesia es una dicotomía absurda, dice el Papa Francisco

Ciudad del Vaticano (Martes, 23-04-2013, Gaudium Press) En esta mañana el Santo Padre fue homenajeado por todos los Cardenales que se encontraban en Roma. El tributo se debió al hecho de que el día de San Jorge es conmemorado hoy, 23 de abril, y, como se sabe, el nombre civil del Papa Francisco es Jorge, Jorge Mario Bergoglio.

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Foto: Gustavo Kralj / Gaudium Press

Las conmemoraciones del onomástico del Papa fueron realizadas en la Capilla Paulina, donde él celebró una Santa Misa junto con los que lo homenajeaban.

El Secretario de Estado, Cardenal Tarcisio Bertone, estaba presente en la ceremonia. El discurso de saludo al Papa, hecho en nombre del Colegio Cardenalicio, fue leído por el Cardenal-decano, Ângelo Sodano.

En sus palabras, el Cardenal Sodano pidió para el Santo Padre "el don de la fuerza cristiana, el mismo que tuvo San Jorge cuando dejó el uniforme militar para vestir el uniforme de la fe".

El Papa Francisco agradeció con una frase inicial que mostraba su agrado por el convivio que se desarrollaba en ese momento: "Gracias, me siento bien con ustedes y me gusta esto" - dijo.

Durante la Misa el Papa hizo una homilía en la cual también improvisó. Según el Papa la identidad cristiana no es una cédula de identidad, sino se pertenece a la Iglesia, afirmando también que "es una dicotomía absurda querer amar a Jesús sin la Iglesia: identidad significa pertenencia". "Si no somos corderos de Jesús, nuestra fe no tendrá substancia", improvisó.

Después él habló del "fervor apostólico" y lo pidió. Recordó que el apostolado misionero de la Iglesia es siempre necesario para que en ella crezcan nuevos hijos.

Recordó que fue al descubrir su dimensión misionera que la primera comunidad cristiana conoció la persecución y también la alegría. La vida de la Iglesia, recordó también, camina siempre de las "persecuciones del mundo a las consolaciones del Señor". Según el Santo Padre, "La Iglesia, así, es más Madre; Madre de muchos hijos. Se torna cada vez Madre, Madre que nos da la fe, Madre que nos da la identidad".

Al concluir sus palabras, el Papa Francisco enseñó: "Si queremos proceder en el camino de la mundanidad, negociando con el mundo como los Macabeos querían hacer, jamás tendremos la consolación del Señor. Claro, si queremos apenas la consolación, será superficial, y no la del Señor". (JS)


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Jornada Mundial de la Juventud será consagrada a Nuestra Señora de Fátima

Río de Janeiro (Martes, 23-04-2013, Gaudium Press) En los días 12 y 13 de mayo, el Arzobispo de Río de Janeiro, Mons. Orani João Tempesta, presidirá la Peregrinación Internacional por ocasión de los 96 años de la primera aparición de Nuestra Señora en Fátima.

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"La devoción a la Virgen de Fátima es una de las más bellas y preciosas herencias que los brasileños recibieron del pueblo portugués", declaró el prelado.

Mons. Orani manifestó, en entrevista concedida al Santuario de Fátima, Portugal, que pretende aprovechar la oportunidad para consagrar a Nuestra Señora de Fátima los trabajos de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) a ser realizada del 23 al 28 de julio, en Río de Janeiro.

En respuesta al pedido presentado por el Papa a los Obispos portugueses, el pontificado de Francisco también será consagrado a Nuestra Señora de Fátima durante la peregrinación, que tendrá por tema "Para Dios nada es imposible". (EPC)
Con informaciones de la Radio Vaticana.


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