lunes, 21 de junio de 2010

Misa los domingos a las 11 horas en la casa de los Heraldos en El Salvador

Todos los domingos a la 11 horas la casa de los Heraldos del Evangelio en San Salvador se transforma en Capilla. Allí concurren vecinos, padres de los chicos que frecuentan, y amigos de la institución. La Misa es celebrada por el Padre Fernando Gioia EP, encargado regional de los Heraldos del Evangelio.


Evangelio del día

2010-06-21- Evangelio según San Mateo 7, 1-5

Publicado 2010/06/21
Autor : Sagrada Biblia

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "No juzguéis y no os juzgarán. Porque os van a juzgar como juzguéis vosotros, y la medida que uséis, la usarán con vosotros".

Segundo libro de los Reyes 17, 5-8. 13-15a.18

En aquellos días, Salmanasar, rey de Asiria, invadió el país y asedió a Samaria durante tres años.
El año noveno de Oseas, el rey de Asiria conquistó Samaria, deportó a los israelitas a Asiria y los instaló en Jalaj, junto al Jabor, río de Gozán, y en las poblaciones de Media.

Eso sucedió porque, sirviendo a otros dioses, los israelitas habían pecado contra el Señor, su Dios, que los había sacado de Egipto, del poder del Faraón, rey de Egipto; procedieron según las costumbres de las naciones que el Señor había expulsado ante ellos y que introdujeron los reyes nombrados por ellos mismos.

El Señor había advertido a Israel y Judá por medio de los profetas y videntes: "Volveos de vuestro mal camino, guardad mis mandatos y preceptos, siguiendo la ley que di a vuestros padres, que les comuniqué por medio de mis siervos, los profetas."

Pero no hicieron caso, sino que se pusieron tercos, como sus padres, que no confiaron en el Señor, su Dios. Rechazaron sus mandatos y el pacto que había hecho el Señor con sus padres, y las advertencias que les hizo. El Señor se irritó tanto contra Israel que los arrojó de su presencia. Sólo quedó la tribu de Judá.

Salmo 59

Oh Dios, nos rechazaste y rompiste nuestras filas; estabas airado, pero restáuranos. Has sacudido y agrietado el país: repara sus grietas, que se desmorona. Hiciste sufrir un desastre a tu pueblo, dándole a beber un vino de vértigo. Tú, oh Dios, nos has rechazado y no sales ya con nuestras tropas. Auxílianos contra el enemigo, que la ayuda del hombre es inútil. Con Dios haremos proezas, él pisoteará a nuestros enemigos.

Evangelio según San Mateo 7, 1-5

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "No juzguéis y no os juzgarán. Porque os van a juzgar como juzguéis vosotros, y la medida que uséis, la usarán con vosotros. ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: "Déjame que te saque la mota del ojo", teniendo una viga en el tuyo? Hipócrita: sácate primero la viga del ojo; entonces verás claro y podrás sacar la mota del ojo de tu hermano".

Santo del día


San Luis Gonzaga

Publicado 2010/06/21
Autor : Catholic.net

Religioso, Junio 21

Ferrante Gonzaga, marqués de Castiglione delle Stiviere y hermano del duque de Mantua, hubiera querido que su primogénito Luis, que nació el 9 de marzo de 1568, siguiera sus huellas de soldado y comandante en el ejército imperial. A los cinco años, Luis vestía ya una pequeña coraza, con casco y penacho y cinturón con espada, y jugueteaba detrás del ejército paterno, aprendiendo de los rudos soldados el uso de las armas y su colorido vocabulario. Un día aprovechó la distracción de un centinela y le prendió fuego a la pólvora de un pequeño trozo de artillería. Quedó desmayado más no asustado. Pero ese niño le daría fama a la familia de los Gonzaga, pero con otras armas. Lo enviaron a Florencia como paje del gran duque de Toscana, pero a los diez años le imprimió a su vida una dirección muy precisa, haciendo voto de perpetua virginidad.

Un viaje a España, en donde vivió unos dos años como paje del Infante Don Diego, le sirvió para dedicarse al estudio de la filosofía en la universidad de Alcalá de Henares y a la lectura de libros devotos, como el Compendio de la doctrina espiritual de Fray Luis de Granada. A los doce años, después de haber recibido la primera Comunión de manos de San Carlos Borromeo, resolvió entrar en la Compañía de Jesús. Pero necesitó otros dos años para vencer la oposición del padre, que lo envió a los cortes de Ferrara, Parma y Turín. "Hasta los príncipes- escribirá más tarde- son ceniza como los pobres: tal vez cenizas más fétidas".

Para que su alma se perfumara con las virtudes cristianas, Luis renunció al título y a la herencia paterna, y a los catorce años entró al noviciado romano de la Compañía de Jesús, bajo la dirección de San Roberto Belarmino. Olvidó totalmente su origen noble y escogió para si los encargos más humildes, dedicándose al servicio de los enfermos, sobre todo durante la epidemia de peste que afligió a Roma en 1590. Quedó contagiado probablemente par un acto de piedad: había encontrado en la calle a un enfermo y, sin pensarlo dos veces, se lo echó a la espalda y lo llevó al hospital en donde prestaba sus servicios.
Murió a los 23 años, en el día que él había anunciado: era el 21 de junio de 1591. El cuerpo de San Luis, patrono de la juventud, se encuentra en Roma, en la iglesia de San Ignacio. Este santo, víctima de cierta hagiografía amanerada, a pesar de las apariencias, era de un temperamento fuerte. Las duras penitencias a las que se sometió son el signo de una determinación no común hacia una meta que se había fijado desde su infancia.

Minuto con María - María, arco iris de esperanza.

Pidamos a María que sea nuestra guía en este dificil peregrinar rumbo al Cielo.

Para ver el video haz click aquí

Turris eburnea - Torre de Marfil

Publicado 2010/06/18
Autor: Gaudium Press
Sección: Espiritualidad

Bogotá (Viernes, 18-06-2010, Gaudium Press) Después del Diluvio, los descendientes de Noé decidieron hacer una gran torre, tan grande como nunca se había visto, una torre que tocara el Cielo. Pero no con el propósito de crear un monumento para dar gloria a Dios, sino con la orgullosa intención de ser famosos y reconocidos por todo el mundo por la magnitud de esta vasta edificación . Por esta razón, narra la Escritura, Dios mismo castigó su orgullo, confundiendo sus lenguas.

Pero la idea de una torre que uniera el Cielo con la tierra, Dios quiso tornarla realidad de una manera muy diferente y con el único propósito de atraer a los hombres hacia Él para comunicarles más fácilmente su Divino Amor: Esa torre se llama María.

Si consideramos a la Santa Iglesia como el Cuerpo Místico de Nuestro Señor Jesucristo y al propio Cristo como la cabeza del mismo, fácilmente podremos nombrar a la Santísima Virgen como el cuello de este Cuerpo, y podremos de igual manera elogiarla como el esposo elogia a su esposa en el libro del Cantar de los Cantares, tu cuello es como una Torre de Marfil , que une a Cristo con su Iglesia.

Decía el Papa Juan Pablo II que María es el camino más corto y más seguro para llegar hasta Dios y tomando estas palabras se puede decir que María adquiere esa figura del cuello en el cuerpo humano, pues si Cristo es la cabeza de la Iglesia y la Iglesia es el Cuerpo Místico de Cristo, bien podemos concluir el papel que le toca a María en esta conjunción entre Dios y su Iglesia, entre el Cielo y la tierra, entre la humanidad pecadora y la Divinidad, tanto más porque Ella es la creatura más perfecta y más cercana a Dios en todo el orden de la creación (excluyendo obviamente a nuestro Señor Jesucristo al ser verdaderamente hombre y a la vez verdaderamente Dios).

En tiempos de paz, maravilla el contemplar a tan excelsa Torre ornada con tan grandes dones dados por Dios, puesto que Él no se escogió como madre a una simple mujer, sino a una Virgen en la cual no existió mancha alguna de pecado; a una Reina, Señora de todo el universo; a la bendita entre todas las mujeres. Su Alba Pureza e Inmaculada Concepción representadas en el marfil, pueden contarse como uno de estos altísimos dones con que Dios decidió honrar a su Madre Santísima.

En tiempos de guerra, sin dejar su belleza, pasa a la ofensiva defendiendo de los enemigos a todos los que en ella se refugian. Torre de Belén, Portugal Foto: Bernt RostadA los pies de tan valiente Torre se realiza la más grande e importante batalla que la Humanidad ha visto jamás, entre los hijos de la Luz y los hijos de las tinieblas, entre la descendencia de la Virgen y la descendencia de la Serpiente, cuya enemistad sentenció Dios en el libro del Génesis, diciéndole a la Serpiente después de maldecirla, pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la de ella, ella te aplastará la cabeza mientras tú te abalanzas sobre su talón .

Dice el Santo Job, la vida del hombre en la tierra es un continuo estado de guerra , y en ella debemos luchar para no perecer bajo las fuerzas del mal. ¿Cómo protegernos en ella? ¡Vayamos a la Torre de Marfil! ¿Quién se nos unirá para destruir a un adversario tan poderoso? ¡Pues Aquella de quien dicen que es más terrible que un ejército en orden de batalla ! Y si no tenemos armas, ¿A quién acudiremos? Corramos hacia la Torre de Marfil, pues ¡Mil escudos están suspendidos en ella y toda armadura de los valientes guerreros !

¡Aunque la Santa Iglesia Católica sea atacada por todos lados y de todas maneras, no será abalada en su infalibilidad y pureza porque tiene como bastión contra el enemigo a María Santísima!

La maravillosa vida de Pierre Toussaint


Publicado 2010/06/19
Autor: Gaudium Press
Sección: Opinión


Bogotá (Sábado, 19-06-2010, Gaudium Press) Fuera esta la oportunidad para poner bajo la protección del venerable Pierre Toussaint la recuperación de Hatí, su isla nativa.

Hijo auténtico de Puerto Príncipe, el bienaventurado -con proceso de beatificación hoy día, nacido en 1766 y muerto en Nueva York en 1853- es el modelo del católico que asumió su condición de esclavo sin resentimiento ni autocompasión, en una época en que la filosofía de la ilustración había envenenado las relaciones entre las clases y las razas en nombre de la libertad, proponiendo como solución, no llegar al acuerdo pacífico y legal, sino el reclamo insolente, el odio y la guerra a muerte.

Hacía 1787 trabajaba en Haití con una noble familia francesa que la revolución expulsó de la isla y terminó viviendo en Nueva York. El buen negro Pierre Toussaint no quiso apartarse de sus antiguos amos y partió con ellos dejando su clan, su familia y sus apegos al terruño.

Lejos estaban él y sus amos de imaginarse que una serie de vicisitudes y dolores, esperaban a la familia en la gran metrópoli, también agitada por las consecuencias de la recién pasada guerra de secesión y el asesinato de Lincoln. Crédulamente convencidos de que bien pronto pasaría el terror de los odios revolucionarios y recuperarían sus posesiones en la isla, llevaron apenas lo suficiente para vivir holgadamente, lo cual resultó fatal pues bien pronto el capital se agotó y les llegó la ruina.

Tratándose de nobles empobrecidos y vergonzantes, la sensibilidad dolorida del señor Jean Bérard du Pithon lo llevó a la tumba, dejando a su pobre viuda duramente afectada por una enfermedad crónica, también posiblemente nacida de la angustia.

El buen Toussaint no abandonó a su ama pese a que ya no tenia obligación de atenderla pues ni era empelado remunerado de ella ni era ya su esclavo. Conmovido hasta el fondo del corazón por la situación de esta viuda sin hijos ni parientes en Nueva York, brotó entonces del fondo del alma del bienaventurado, todo el recurso profundamente católico sembrado entre sus antepasados de Haití en tiempos de la colonia. Iluminado por la Divina providencia encontró la manera de llegar a ser uno de los peluqueros más cotizados por las damas de la alta sociedad neoyorquina, recaudando lo suficiente para que su ama viviera bien y abriera de nuevo las puertas de los salones de su arruinada mansión que pudo ser remodelada. De día trabajaba en la peluquería y salón de belleza, y de noche como simple sirviente en casa de su Madame. Nunca un reclamo, un reproche o una falta de cortesía. Llegó a ser incluso consejero espiritual de mucha dama de la High Society neoyorquina.

Toussaint fue hombre de misa y rosario diarios. Fue pionero del gran negocio (en aquella época) de agencias de empleo para servidoras domésticas cuando volvió la ruina a la vetusta mansión de su señora por causa de otros golpes de de la vida, entre ellos un nuevo pero infortunado matrimonio de ella y una ley de corte calvinista que los llevó otra vez a la pobreza. Recuperó nuevamente la casa de su ama y dejó testimonio de sabiduría, mansedumbre y entrega a los desamparados pues fundó varios asilos. Murió a los 87 años de edad, fue declarado venerable en 1996 y sus restos reposan hoy pacíficamente en una cripta de la iglesia de San Patricio en Nueva York.

Ciertamente habría madera en él para que se colocara bajo su patronazgo la recuperación material y espiritual de la dolorida Haití de nuestros días, tan hija de la cristiandad como cualquiera de nuestras naciones americanas.

Por Antonio Borda

viernes, 18 de junio de 2010

San Rainiero de Pisa: el santo trovador que siguió fielmente los pasos de Jesús

Detrás del altar, la urna con los restos de San RainieroPublicado 2010/06/17
Autor: Gaudium Press
Sección: Espiritualidad


Bogotá (Jueves, 17-06-2010, Gaudium Press) Conocido como el patrono de Pisa, Italia, y de los viajeros, San Rainiero de Pisa -quien nació en la ciudad italiana en 1118- fue un gran trovador, y experto en el arte de tocar la lira. Él, siendo muy joven y pese a los esfuerzos e insistencias de sus padres, prefirió una vida libertina y de diversiones antes que los estudios, pero a sus 19 años, su vida cambió por intervención divina a través de un eremita, y hoy, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo uno de los santos que más se recuerdan en Italia.

Fue precisamente gracias a un encuentro que Rainiero tuvo con un ermitaño llamado Alberto -establecido en el monasterio pisano de San Vito-, que el hoy santo dio un giro a su vida y se convirtió. En ese entonces, el joven italiano tanto fue tocado por Dios, que a sus 23 años, ante la decisión de vivir en plena austeridad, entregó a los pobres todas las riquezas que poseía y emprendió un viaje a Tierra Santa para seguirle los pasos a Jesús.

Un santo que comía únicamente dos veces por semana

Detrás del altar, la urna con los restos de San Rainiero
La historia narra que el joven permaneció en los lugares santos por 13 años, donde vivió de las limosnas y sometió su cuerpo a innumerables sacrificios, como fue su decisión de comer únicamente dos veces por semana. Se cuenta que Rainiero peregrinó en varias ocasiones a todos los lugares santos permaneciendo por varios días, de manera especial, en los sitios donde Jesús vivió su calvario.

En 1153 regresa a su ciudad natal. Allí ya era reconocido por su fama de santidad, debido a los innumerables milagros que Dios hizo a través de él en Tierra Santa, y que siguió realizando tras su regreso a Pisa. En la ciudad que lo vio nacer se estableció en el monasterio de San Vito, donde hizo una amplia labor apostólica como laico, siendo partícipe de varias conversiones, las cuales fueron bastante admiradas por los pisanos.

Santo súbito

Refieren las crónicas que -por los innumerables milagros que obró en vida, así como por una existencia que imitó fielmente a Jesucristo- una vez falleció, es decir, el 17 de julio de 1161, Rainiero fue súbitamente proclamado Santo.
En 1632, el entonces Arzobispo de la ciudad italiana, junto con el clero de la diócesis, nombró a San Rainiero patrono de Pisa y de su diócesis, proclamando también, el 17 de junio como fiesta de precepto.
En la actualidad los restos del santo permanecen en la Catedral Santa María Asunta de la ciudad italiana, donde reposan en el interior de una urna. Se afirma que su cuerpo continúa incorrupto.

La Eucaristía no soporta ambigüedades ni reducciones

Benedicto XVI recibe en su biblioteca privada a los obispos de la Región Norte de la Conferencia Episcopal de Brasil en visita Autor : Papa Benedicto XVI

El culto no puede nacer de nuestra fantasía. La verdadera Liturgia supone que Dios responda y nos muestre cómo podemos adorarlo.

El centro y la fuente permanente del ministerio cetrino están en la Eucaristía, corazón de la vida cristiana, fuente y culmen de la misión evangelizadora de la Iglesia. Así podéis comprender la preocupación del Sucesor de Pedro por todo lo que pueda ofuscar el punto más original de la Fe católica: hoy Jesucristo sigue vivo y realmente presente en la hostia y en el cáliz consagrados.

La menor atención que en ocasiones se ha prestado al culto del Santísimo Sacramento es indicio y causa del oscurecimiento del sentido cristiano del misterio, como sucede cuando en la Santa Misa ya no aparece como preeminente y operante Jesús, sino una comunidad atareada en muchas cosas en vez de estar recogida y de dejarse atraer a lo único necesario: su Señor.

En la Iglesia, lo humano está ordenado y subordinado a lo divino

La actitud principal y esencial del fiel cristiano que participa en la celebración litúrgica no es hacer, sino escuchar, abrirse, recibir.

Es obvio que, en este caso, recibir no significa estar pasivo o desinteresarse de lo que allí acontece, sino cooperar —porque volvemos a ser capaces de actuar por la gracia de Dios— según “la auténtica naturaleza de cuya característica es ser a la vez humana y divina, visible y dotada de elementos invisibles, entregada a la acción y dada a la contemplación, presente en el mundo y, sin embargo, peregrina; de modo que en ella lo humano esté ordenado y subordinado a lo divino, lo visible a lo invisible, la acción a la contemplación y lo presente a la ciudad futura que buscamos” (Const. Sacrosanctum Concilium , 2).

Si en la Liturgia no destacase la figura de Cristo, que es su principio y está realmente presente para hacerla válida, ya no tendríamos la Liturgia cristiana, totalmente dependiente del Señor y sostenida por su presencia creadora.

¡Qué lejos están de todo esto quienes, en nombre de la inculturación, caen en el sincretismo introduciendo en la celebración de la Santa Misa ritos tomados de otras religiones o particularismos culturales! El misterio eucarístico —escribía mi venerable predecesor el Papa Juan Pablo II— es un “don demasiado grande para soportar ambigüedades y reducciones”, particularmente cuando, “privado de su valor sacrificial, se vive como si no tuviera otro significado y valor que el de un encuentro convival fraterno” (Enc. Ecclesia de Eucharistia , 10).

El culto no puede nacer de nuestra fantasía

En la base de varias de las motivaciones aducidas está una mentalidad incapaz de aceptar la posibilidad de una intervención divina real en este mundo en socorro del hombre.

Este, sin embargo, “se encuentra hasta tal punto incapaz de vencer eficazmente por sí mismo los ataques del mal, que cada uno se siente como atado con cadenas” (Const. Gaudium et spes, n.13).

Quienes comparten la visión deísta consideran integrista la confesión de una intervención redentora de Dios para cambiar esta situación de alienación y de pecado, y se emite el mismo juicio a propósito de un signo sacramental que hace presente el sacrificio redentor. Más aceptable, a sus ojos, sería la celebración de un signo que correspondiera a un vago sentimiento de comunidad.

Pero el culto no puede nacer de nuestra fantasía; sería un grito en la oscuridad o una simple autoafirmación.

La verdadera Liturgia supone que Dios responda y nos muestre cómo podemos adorarlo. “La Iglesia puede celebrar y adorar el misterio de Cristo presente en la Eucaristía precisamente porque el mismo Cristo se entregó antes a ella en el sacrificio de la Cruz” (Exhort. Ap. Sacramentum caritatis , 14). La Iglesia vive de esta presencia y tiene como razón de ser y de existir difundir esta presencia en el mundo entero.

Santo del día

Santos Marcos y Marcelino

Publicado 2010/06/18
Autor : Catholic.net

Mártires, Junio 18

Son mártires y patronos secundarios de la Diócesis de Badajoz —hoy Archidiócesis de Mérida-Badajoz—.

Un rayo que cayó en el castillo fue la causa del terrible fuego que amenazaba a todas luces alcanzar el polvorín o almacenes de pólvora de la ciudad y cuya explosión hubiera sido una catástrofe tanto en pérdida de vidas humanas como de viviendas y bienes. El apresurado rezo a los santos del día en aquel apuro hizo que milagrosamente se detuvieran las llamas en la misma zona inmediatamente próxima al almacén de munición. Las personas que se supieron protegidas por la intercesión de los santos mártires Marcelino y Pedro pidieron a las autoridades eclesiásticas sea oficialmente reconocida la protección de los santos que les libraron al final de aquella terrible tormente.

Un decreto de la Sagrada Congregación de Ritos faculta al Deán y Cabildo para elegirlos patronos menos principales de la ciudad de Badajoz. Una vez ejecutado, es aprobado por el Obispo Juan Marín Rodezno, el 13 de junio de 1969.

Frase del día

No son los que me dicen: "Señor, Señor", los que entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo.

La Diócesis de Minas celebra el cincuentenario de su creación

El Nuncio Apostólico presidirá Misa Solemne

En ocasión de conmemorarse el próximo 25 de junio el cincuentenario de
la creación de la Diócesis de Minas las comunidades parroquiales se
reunirán en la Solemne Eucaristía de Acción de Gracias que el domingo
27 presidirá el Nuncio Apostólico, Mons. Anselmo Guido Pecorari y
concelebrará todo el Presbiterio.

La Eucaristía se celebrará a las 16 hs en la Iglesia Catedral de Minas.

El Administrador Apostólico de la referida Diócesis, Mons. Rodolfo
Wirz, dirigió una carta a las comunidades parroquiales invitando a
unirse en esta Eucaristía.

El Pastor recordó el recorrido transitado en el Año Jubilar "con la
oración y la entrega" y sirviendo a los hermanos, sobre todo a los más
pobres y olvidados al tiempo que anunció que se continuará celebrando
el Año Jubilar hasta su clausura diocesana prevista para la Fiesta de
Cristo Rey, el 21 de noviembre. Asimismo señaló que se solemnizan las
Fiestas Patronales y se profundiza el compromiso.

En tiempos de mundial, Fútbol y Fe: la humildad y la gloria

Reflexión del Obispo de Melo y Secretario General de la CEU,
Mons. Heriberto Bodeant


Al entrar a la cancha o al hacer un gol, muchas veces se ve a los
jugadores haciendo la señal de la cruz (no sé si Obdulio Varela lo
hacía)... ¿Qué significa ese gesto para ellos? Allá por el año 1975,
Juan C. Acosta, centrodelantero de la selección juvenil uruguaya que
había ganado en Lima el campeonato sudamericano, lo explicaba así: Por
ella pedimos a Dios que nos ayude y nos proteja. Frecuentemente hay
lesiones que nos marginan de la competencia. Cuando ingresamos a la
cancha nos exponemos a muchos riesgos. Pedimos a Dios, no tanto el
triunfo, sino su protección, para poder jugar siempre. Que Él esté de
parte nuestra.

Luego del gol, bueno, le agradecemos que nos haya permitido vivir ese
momento, poder hacerlo, agregaba Ricardo Ortiz, capitán de aquel
equipo celeste .

Encomendarnos a Dios, ponernos bajo la protección del Padre, del Hijo
y del Espíritu Santo, es reconocer que somos criaturas, que no somos
omnipotentes, sino frágiles, vulnerables. Agradecer es reconocer que
la lucidez, la inteligencia, las habilidades, las fuerzas que se ponen
en la cancha no son sólo resultado del trabajo y el esfuerzo, sino
ante todo dones que hemos recibido de nuestro Creador y que hemos
podido desarrollar.

Hacerse la señal de la cruz puede ser así un signo de humildad.
Humildad, del latín humilitas, que viene a su vez de humus, tierra.
Esto nos recuerda que somos "de barro", que nuestra vida es pasajera:
"polvo eres y en polvo te convertirás". A la vez, nos encomendamos a
Aquel del que viene la Vida, el único que puede realmente colmarnos, y
que nos promete participar para siempre de su vida Divina, en
definitiva, el que nos hace entrar en su Gloria.

"Gloria" es una palabra común a las expresiones de fe y al fútbol. "La
gloriosa celeste", decimos con orgullo los uruguayos. Los cristianos
alabamos a Dios diciendo "Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu
Santo..."

Pero ¿qué es esa Gloria de Dios? El Evangelio de Juan nos acerca a ese
tema desde un ángulo tal vez inesperado: la Gloria es la manifestación
de la Verdad más profunda de Dios., es decir, su Amor, porque Dios es
Amor. Dar Gloria a Dios, glorificarlo, es nada más, y nada menos, que
reconocer abiertamente esa realidad. Asi, en el Evangelio de Juan,
Jesús aparece muchas veces glorificando al Padre, pidiendo que el
Padre glorifique su nombre, anunciando que el Hijo va a ser
glorificado por el Padre... Podríamos traducirlo así: Jesús aparece
muchas manifestando la verdad más profunda que hay en el Padre, Jesús
pide al Padre que manifieste una vez más su Amor, Jesús anuncia que el
Padre va a hacer visible, evidente, el Amor con que el Hijo se
entrega...

¿Cuál es la gloria de un equipo, de un jugador? La copa, la medalla,
el premio, es ese reconocimiento de una realidad: es el que ganó, el
que salió campeón, el que convirtió más goles, el que atajó los
penales del alargue... Esa es "la hora de la verdad", suele decirse.,
porque "fútbol son goles", y con los goles se ganan los partidos...
Sin embargo, mirando algunas trayectorias individuales, hay una gloria
más profunda en aquellos que, junto a su habilidad deportiva, que les
valió premios y reconocimientos, cultivaron otros valores: su espíritu
verdaderamente deportivo, su caballerosidad, su respeto por el otro...
Esa "gloria" está más cerca de no ser la gloria pasajera, la que hacía
decir a los antiguos romanos Sic transit gloria mundi: "Así pasa la
gloria del mundo" o, como suele decirse hoy, "los 15 segundos de
fama"...

Especial sobre el Mundial en www.iglesiacatolica.org.uy